Los analistas prevén un arranque continuista de su presidencia

El sello propio de Ana Botín, a medio plazo

Imagen del cambio de cartelería de una antigua oficina de Abbey, en Reino Unido, al incluirse en la nueva marca Santander Reino Unido.
Imagen del cambio de cartelería de una antigua oficina de Abbey, en Reino Unido, al incluirse en la nueva marca Santander Reino Unido.

Todas las apuestas que se cruzaron en las casas de análisis durante la mañana del miércoles apuntaban a Ana Patricia Botín como sucesora de su padre al frente de Banco Santander, una hoja de ruta que según parece se hubiera cumplido el próximo año de no ser por la muerte de Emilio Botín.

La ausencia de sorpresas, junto a la preparación y la experiencia de la hasta ahora consejera delegada de la filial de Santander en Reino Unido han sido bien valoradas en general por los analistas de mercado, lo que no quita para que la expectación hacia sus primeros paso ya en el cargo sea máxima.

A priori, no obstante, los expertos consultados no esperan grandes novedades el día de su estreno, en la junta extraordinaria del lunes, si bien apuntan algunos cambios que la entidad podría protagonizar a medio plazo.

P. ¿Qué mensaje ha enviado el grupo a los analistas tras la designación de la nueva presidenta?

R. El director financiero y de relación con inversores del grupo, José Antonio Álvarez, comunicó oficialmente el nombramiento a los analistas en la tarde del miércoles en una declaración sin preguntas en la que aseguró que el grupo mantendrá en vigor su actual estrategia.

P. ¿Cómo han valorado los analistas la elección de Ana Patricia Botín como sucesora de su padre?

R. Los analistas de N+1 consideran que el grupo solo tenía dos alternativas claras, mantener el liderazgo de la familia Botín o apostar por uno de los tres vicepresidentes (Matías Rodríguez Inciarte, Fernando Asúa, o Guillermo de la Dehesa), y que todos ellos eran una garantía para la entidad dada su experiencia financiera y su conocimiento del grupo. El grueso de expertos consultados aplaude la decisión tomada por la línea continuista que garantiza y la preparación con la que cuenta Ana Patricia Botín para asumir el cargo.

P. ¿Qué opinan de su trayectoria en la filial de Reino Unido?

R. Los analistas de Citigroup destacan sus éxitos a la hora de captar clientes y reducir el riesgo en esta unidad. Ana Botín asumió el cargo en 2010, tras el fichaje de su antecesor, Antonio Horta-Osório, por Lloyds y abordó la fusión de las tres adquisiciones realizadas en el país (Abbey, Alliance & Leicester y Bradford & Bingley) convirtiendo la filial británica en la más rentable del grupo (reporta el 20% de sus beneficios globales). Pese a ello, algunos analistas de la City londinense defienden que parte de su buena imagen deriva de su predestinación a la presidencia del grupo y que la verdadera prueba de fuego será ahora.

P. ¿Qué ocurrirá ahora con la filial británica de Santander?

R. La gran asignatura pendiente de Santander Reino Unido, que va “tan bien como se esperaba”, según el último informe de Nomura, es su salida a Bolsa, que el mercado prevé para 2015. La operación, que bajo la nueva normativa británica deberá hacerse separando el negocio minorista del de inversión, recaerá probablemente en Nathan Bostock, que proviene de RBS y que de momento ejerce de consejero delegado en funciones.

P. ¿Qué cambios estratégicos esperan que adopte la nueva presidenta?

R. “No hay cambios a la vista”, vaticinaban los analistas de N+1 en su informe del miércoles, señalando que Botín padre “dejó la casa en orden” y que no esperan variaciones en “la dirección estratégica” del grupo. “Después de años de aumentar el tamaño y la presencia geográfica del banco, Santander se centra ahora en la rentabilidad y la creación de valor para los accionistas, y el ciclo es ahora a favor”, argumentan. “Todo el mundo quiere dejar su legado. Pero la institución ya sabe lo que tiene que hacer en los próximos cinco años”, asegura el analista de una gran casa financiera internacional, que prefiere no aparecer identificado, vaticinando que será después de este periodo cuando Ana Patricia Botín comience a dejar su sello personal en la casa. “A más largo plazo y dado su historial”, coinciden los expertos de Citi, es de esperar que intensifique la estrategia comercial en Reino Unido, México y Brasil; apueste por elevar su cuota de mercado en España, con especial ahínco en el negocio de las pymes, las grandes empresas y la financiación al consumo.

P. ¿Qué otros movimientos jerárquicos podrían producirse en la cúpula?_

R. “Creemos que el consejero delegado Javier Marín mantendrá la gestión diaria”, asumen desde N+1. Citigroup, por su parte, destaca el énfasis del grupo en que la actual directiva cuenta con la “total confianza” de Ana Botín, quien “debería minimizar riesgos evitando cambios inesperados a corto plazo”. Otros analistas destacan que la experiencia del consejo y la directiva de Santander son un colchón de seguridad que garantiza el buen hacer del grupo aunque vaticinan un progresivo relevo generacional a medio plazo. Los nombres de José García Cantera (1966), que fue número dos de Ana Patricia Botín cuando presidía Banesto y actualmente es responsable de la división de banca mayorista de Santander, o de Javier San Félix (1967), director general de banca comercial del grupo, suenan en las casas de análisis como algunos de los jóvenes talentos con más potencial.