En muchos hogares suponen hasta la mitad del gasto en electricidad

Tres electrodomésticos en los que conseguir un gran ahorro: lavadora, lavavajillas y frigorífico

Tres electrodomésticos en los que conseguir un gran ahorro: lavadora, lavavajillas y frigorífico

Avanzamos septiembre, cada vez son más las casas que tienen su nuevo contador digital que discrimina la tarifa por horas, a la vez que en el próximo mes de octubre, todas las compañías comercializadoras ya nos remitirán la nueva factura con más información para que el consumidor haga un uso eficiente de la energía. Este es el objetivo, tener un consumo más racional aprovechándonos del nuevo sistema de facturación, pero para ello debemos conocer como se consume la energía.

Buena parte de este gasto lo originan los electrodomésticos, con 3 de ellos, el frigorífico, lavadora y lavavajillas, que en muchos hogares suponen hasta la mitad del consumo electrónico.

Frigorífico

El líder en gasto es el frigorífico, entre el 20%-30% de la factura, algo que sucede más por su uso continuado que a su potencia. Por ejemplo, se estima que un frigorífico medio consume 200W, frente a los 2.000W que puede llegar a consumir un secador de pelo. Por todo ello, la primera decisión es comprar o sustituir el que tengamos por el de mayor eficiencia, es una inversión clara y duradera.

A la hora de elegirlo, debemos asegurarnos siempre que sea "no-frost" (no produzca escarcha) y además sea de clase de eficiencia energética A. Eso sí, dentro de esta categoría hay diferencia, la Clase A+, que engloba a todos aquellos aparatos con un gasto inferior al 42% del consumo medio de un electrodoméstico equivalente; y la Clase A++, que clasifica a aquellos que están por debajo del 30%.

Además de todo ello, existen muchos procedimientos sencillos para sacar un mayor rendimiento al frigorífico-congelador: ubicar el frigorífico adecuadamente evitando los lugares donde de mucho el sol, descongelarlo periódicamente para evitar que se formen capas de hielo que dificulten su funcionamiento, y mantener la temperatura del termostato en 5 grados para la refrigeración y -18 para la congelación, cuidando mantener esta temperatura no introduciendo alimentos calientes y evitando la apertura prolongada del mismo.

Lavadora y lavavajillas

La lavadora supone entre el 8%-12% del total del consumo eléctrico y de los que más agua consume (de 42 a 62 litros de agua por lavado), por lo que su uso adecuado es clave para incrementar la sostenibilidad del hogar.

El punto inicial como el frigorífico es tener una lavadora con el etiquetado energético A, pero además existen pautas que ayudan a conseguir un mayor ahorro. La primera es siempre esperar a llenar de prendas nuestro electrodoméstico antes de usarla o tener una lavadora que permita ajustar el programa a la carga real que tenga, con lo que especialmente ahorraremos en agua, no tanto en electricidad. Otro punto clave, es seleccionar la temperatura del agua adecuada para cada lavado. No utilices agua caliente siempre, ya que a veces la ropa no está tan sucia como para necesitar esa temperatura.

El lavavajillas es un electrodoméstico eficiente de por sí, al que se le puede conseguir un ahorro mucho mayor. De hecho, son varios los estudios los que señalan que se consigue frente al lavado de platos tradicional ahorro de agua y energía (además de la comodidad de su uso) que se traduce también en un ahorro monetario. No hay que olvidar que su consumo eléctrico es de entre el 6%-10% del hogar y alrededor del 24-26% del agua.

Para que el ahorro del lavavajillas sea más eficaz existen también “pequeños gestos” muy similares al de la lavadora: Esperar a que el electrodoméstico esté lleno para utilizarlo o comprarse uno de acuerdo con el uso real (si en el hogar son pocos miembros, que sea de tamaño reducido) y especialmente seleccionar muy adecuadamente la temperatura de agua. Por ejemplo, usar un programa ECO que tienen muchos lavavajillas y que calienta el agua hasta 45º supone un ahorro de más de un 40% que si realizamos programas automáticos a 65º y mucho más que los intensivos que calientan el agua hasta los 70º.

La eficiencia energética de este tipo de electrodomésticos ha mejorado mucho en los últimos años, especialmente en los modelos A++ que permiten reaprovechar el calor de cada lavado para el aclarado o secado y entorno a los 9 litros de agua en cada una de sus puestas en funcionamiento.