La constructora vasca logró salir de concurso en 2013

Hacienda reclama la liquidación de Bruesa por incumplir el convenio

Construcción de viviendas de Bruesa en Baracaldo.
Construcción de viviendas de Bruesa en Baracaldo.

El Juzgado Mercantil número uno de San Sebastián ha notificado esta semana la admisión a trámite de la liquidación, solicitada por la Agencia Estatal de Administración Tributaria, de Bruesa Construcción, que llegó a ser una de las mayores compañías del sector en el País Vasco.

La empresa, que fue declarada en concurso de acreedores necesario –instado por un acreedor, representado por el despacho Gesico– en el año 2011, llegó a facturar cerca de 450 millones de euros en 2008. En marzo de 2013 la compañía alcanzó un convenio de pago con los acreedores, logrando así abandonar la situación concursal en la que se encontraba.

En el escrito del Abogado del Estado enviado al juzgado de San Sebastián en el que se reclama la liquidación de Bruesa Construcción, al que ha accedido este diario, se advierte de que el Fondo de Garantía Salarial (Fogasa), ha abonado en salarios e indeminzaciones 4,1 millones de euros a la compañía.

Dicha cantidad corresponde al pago del crédito salarial de las extinciones de contratos laborales de más de 300 empleados; pero hasta la fecha, Bruesa Construcción tan solo ha ingresado al Fogasa 0,8 millones, quedando pendiente de pago 3,3 millones.

Táctica dilatoria

La Secretaría de Estado de Empleo solicitó el pasado 30 de julio el inicio de acciones judiciales contra Bruesa Construcción por los impagos al Fogasa.

En su escrito, el organismo advertía de que “una vez que se consideran agotadas las posibilidades de llegar a un acuerdo durante las negociaciones llevadas a cabo durante estos tres últimos años”, Bruesa “viene desarrollando una táctica dilatoria en el cumplimiento de sus obligaciones como deudor del Fondo de Garantía Salarial, ya que por un lado no es capaz de aportar las garantías suficientes exigibles para formalizar el correspondiente acuerdo de devolución de cantidades adeudadas (...) y por otro, no abona ni salda la deuda que tiene contraída con el organismo, pese a que todavía mantiene aparentemente su actividad empresarial”.

El Ministerio de Empleo señala que los créditos que ostenta el Fogasa contra Bruesa Construcción tienen la calificación de créditos contra la masa “y por tanto es obligatorio su pago antes del cumplimiento del convenio de acreedores, cuyo calendario de pagos se iniciará en el mes de marzo de 2015”. El organismo de Empleo subraya que, además, “en los dos últimos años no se observa una clara actividad productiva y empresarial de esta empresa”.

Según las últimas cuentas depositadas por Bruesa Construcción en el Registro Mercantil, correspondientes al ejercicio 2012, la empresa mantenía una deuda con entidades de crédito de 119,9 millones, y de 152 millones con otros acreedores –proveedores (119,9 millones), personal (6,6 millones) y Administraciones públicas (9,4 millones)–. De acuerdo a las mismas cuentas, Bruesa Construcción pasó de facturar 55,8 millones de euros en 2011 a 6,9 millones en 2012. En ese ejercicio perdió 18,9 millones, frente a pérdidas registradas en 2011 de 39,7 millones.

La compañía se opone y asegura que puede pagar

Bruesa Construcción va a oponerse a la solicitud de liquidación instada por la Abogacía del Estado por entender que los pagos reclamados no son ahora exigibles. “Nos vamos a oponer porque entendemos que la cantidad reclamada no es ahora exigible; no es que no podamos pagar, es que creemos que ahora no es exigible”, apuntó ayer a este diario el administrador único de Bruesa Construcción, Enrique Rico.

En su escrito al juzgado, el Abogado del Estado advierte de que en “sentido contrario a lo que alega Bruesa, el Fondo de Garantía Salarial entiende que no concurre novación alguna en la subrogación efectuada por el Fogasa en los créditos de los trabajadores, siendo exigible de carácter inmediato la totalidad de la deuda que actualmente mantiene esta empresa con el organismo”. Además subraya que Bruesa “no ha suscrito con el Fogasa convenio singular de pago aplazado del importe adeudado”.

“Habrá una vista y una resolución judicial; si finalmente un tribunal nos exige el pago, lo haremos, pero entendemos que ahora no es exigible, la compañía está llegando a acuerdos con acreedores y hasta 2015, según el convenio acordado, no se inicia el pago de las deudas”, señaló Enrique Rico. “Reconocemos la deuda con Fogasa, pero consideramos que no es ahora exigible”, insistió.

El administrador de Bruesa Construcción aseguró ayer que los resultados de 2013 son mejores que los de 2012. En 2008 el grupo se adjudicó la construcción de un complejo universitario en la ciudad de Surman, cerca de Trípoli (Libia), por 93 millones. La situación que vive el país hace ahora inviable el proyecto. Enrique Rico comentó que si no se llega a efectuar, Libia tendrá que indemnizar a Bruesa.