Tribuna

La vuelta al cole

Septiembre, tras la vuelta de las vacaciones de verano, es el mes por excelencia (junto con enero) de los buenos propósitos. La vuelta al cole de los niños hace que los adultos se planteen también hacer algo diferente en el inicio de su propio año escolar: ir al nutricionista para cuidarse la salud y bajar de peso; comprar libros y parches para dejar de fumar; ir a una academia de yoga para estar menos estresados en su trabajo; hacer planes para hacer una escapada romántica con su pareja… y, tras todo lo vivido y ocurrido en estos años de crisis económica, déjenme que les proponga una nueva: ¿qué tal adquirir formación financiera para gestionar correctamente su dinero y poder hacer siempre todas las demás?

Hace tiempo, creo recordar que en Estados Unidos se planteó un problema a un grupo de personas para ver su razonamiento lógico y numérico. La formulación del problema era la siguiente: imagine que cinco máquinas tardan cinco minutos en fabricar cinco productos, ¿cuánto tardarán cien máquinas en fabricar cien productos? La reacción inmediata de la mayoría de personas es contestar que cien minutos. Si se hubiesen parado a reflexionar un poco se darían cuenta de que si cinco máquinas tardan cinco minutos en fabricar cinco productos… La respuesta correcta es que cada máquina fabrica un producto cada cinco minutos y, por lo tanto, cien máquinas tardarán cinco minutos en fabricar cien productos.

Si no ha respondido correctamente a esta pregunta no se preocupe. En los mercados financieros se nos presentan multitud de problemas de este tipo y por no entender el lenguaje que hablan somos incapaces de resolverlos. Veamos una serie de malentendidos que podemos sufrir cuando estamos decididos a invertir sin el conocimiento ni la preparación suficiente para ello, que tenemos que empezar a adquirir sin dilación.

Suponga que su cartera de inversión está compuesta por dos acciones: en una de ellas gana un 10% y en la otra pierde un 20%. Necesita liquidez y tiene que vender una: ¿cuál elige? La mayoría de inversores venderá la que tiene beneficios y cometerá, por lo general, un gravísimo error porque una ley irrefutable de la inversión es limitar siempre nuestras pérdidas y dejar correr los beneficios.

Ahora piense que tiene la oportunidad de elegir entre comprar una acción que cotiza por debajo de un euro y otra que lo hace por encima de cien, ¿cuál compra? Muchas personas piensan que una acción que cotiza a precios tan bajos es una gran oportunidad de inversión mientras que otras que cotizan a precios muy altos están muy caras y sobrevaloradas. Nada puede estar más alejado de la realidad. Cuando una empresa cotiza a precios tan bajos suele ser debido a sus muy malos resultados y peores perspectivas de la evolución de su negocio en el futuro. Mientras que acciones que cotizan con precios altos pueden tener mucho valor con un negocio sólido y perspectivas de incrementar su beneficio en el futuro. Tenga cuidado porque lo barato puede salirle muy caro.

¿Saben por qué en los casinos se apuesta con fichas de colores y no con dinero real? Porque nuestro cerebro no asocia las fichas con el dinero, así jugamos más sin darnos cuenta de lo que estamos perdiendo. Al igual que en los casinos, mucha gente opera en los mercados financieros por internet olvidando que, detrás de las luces verdes y rojas de la pantalla de su ordenador, lo que realmente está en juego es su dinero, que tanto esfuerzo nos cuesta conseguir.

En resumen y para concluir, sus inversiones tendrán un serio problema si usted no está entendiendo el lenguaje que hablan los mercados financieros. Por ello le aconsejo que posponga su decisión inversora hasta que aprenda a hablar el mismo idioma que ellos porque, como dijo Albert Einstein, “la formulación de un problema es generalmente más importante que su solución.

Ángel Martín Unzúe Indave es formador en mercados financieros.