Mas pide un trato similar al de su papel en la recuperación

Cataluña reclama más margen para seguir rebajando el déficit

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas.
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas.

El presidente de la Generalitat de Cataluña encabezó hace más de un año la rebelión de algunos barones autónomicos cuando Bruselas amplió en 2.000 millones el margen de déficit de las Administraciones Públicas y el Estado se quedó con toda esa cantidad. Ante un nutrido grupo de 250 empresarios catalanes, entre los que se encontraban los presidentes de Gas Natural Fenosa y Abertis, Salvador Gabarró y Salvador Alemany, Mas ha reclamado un trato para Cataluña por parte del Gobierno que esté “a la altura” de la contribución de esta comunidad a la recuperación de la economía y del mercado laboral y de la reducción del déficit estatal.

 En un acto en la Cámara de Comercio de Barcelona, Mas ha reivindicado el liderazgo y el “acento catalán” que tiene el despegue de la economía española. “Liderar la recuperación y ser los que más contribuimos a la reducción del déficit no tiene un trato equivalente por parte del Estado. No digo un trato de privilegio, pero sí equivalente”, ha apuntado. Ypara elló explicó que en los últimos tres años, la Generalitat ha reducido a menos de la mitad su déficit público, disminuyéndolo en 5.000 millones de euros, pasando del 4,6% del PIB a menos del 2%.

Mas ha remarcado que este esfuerzo “ingente” de contención del gasto se ha llevado a cabo en un entorno de recesión económica y que, pese a ello, “recibimos lecciones y pasamos por ser los alumnos poco aplicados”. En ese punto fue cuando Mas apuntó que Cataluña “ha llegado al final del camino y no tiene más recorrido para bajar el gasto público”. Un disparo en la línea de flotación de Hacienda, que ha impuesto una estricta senda de consolidación fiscal para este ejercicio: pasar de un déficit del 1,98% a un 1%, lo que en términos absolutos representa un ajuste adicional cercano a los 1.900 millones.

El precio de la independencia

También se esperaba con expectación lo que pudiera decir el presidente de la Generalitat sobre la consulta del 9 de noviembre. Más ha señalado ante los empresarios que la independencia de Cataluña tendrá “un precio”, pero ha asegurado que mantener el statu quo actual, también, y que éste sería más elevado que la secesión. “El coste de continuar con el modelo vigente quizás es más alto que la independencia”, apuntó para reafirmarse en su hoja de ruta para las próximas semanas, con la aprobación de la nueva ley de consultas y la rúbrica del decreto de convocatoria de la votación. Además ha confiado en que una posible victoria de la independencia en el referéndum de Escocia “aportaría luz” al proceso catalán.

El estallido del caso Pujol, en el que el expresidente catalán mantuvo oculta una herencia en el extranjero durante 34 años, y la contundencia de Hacienda para perseguir judicialmente a un dirigente histórico de su formación también fueron abordados por Mas. “El caso Pujol no me afectará políticamente ni a mí ni al Govern”, apuntó en alusión a las consecuencias que puede tener en un gobierno al que todavía le queda más de un año de legislatura. No obstante sí se mostró “triste” por lo acontecido y calificó de “poco serio” que los partidos de la oposición fuercen la creación de una comisión de investigación cuando el expresidente Pujol había mostrado su predisposición a comparecer.

Pujol dice que “tiene más que decir” en el Parlament

El presidente de la Generalitat Jordi Pujol aseguró que tiene más cosas que decir, tras su confesión de que ocultó una fortuna en el extranjero durante 34 años, aunque lo dirá en el Parlament, cuando pacte la fecha de su comparecencia, que aún no se ha concretado.

Pujol salió  al encuentro de los periodistas que hacían guardia frente a su casa de Barcelona poque –según dijo– quería “aclarar” algunas informaciones publicadas en la prensa, ya que cree que no han reflejado de forma “suficientemente clara” su predisposición para comparecer en la cámara catalana. “No es que yo no tenga nada más que decir, sí que tengo más que decir, pero lo diré cuando nos pongamos de acuerdo en la fecha”, enfatizó el ex presidente catalán mientras una decena de personas le abucheaban frente al portal de su casa, al grito de “chorizo” y “delincuente”.

Tras la petición unánime de los grupos del Parlament para que Pujol compareciera lo antes posible para dar explicaciones sobre su confesión de que durante 34 años mantuvo oculta una fortuna en el extranjero, el expresidente catalán envió una carta a la cámara catalana, el pasado martes 2 de septiembre, en la que mostraba su disposición a acudir, pese a que insistía en que no estaba obligado a hacerlo, y pedía que la cita se convocara el 22 de septiembre. Tras insistir en que no está obligado a comparecer, Pujol remarcó ayer ante los periodistas que sí que acudirá al Parlament en respuesta a la petición de todos los grupos por el “respeto” y “consideración” que tiene por lo que la cámara catalana representa “para el país y la democracia”.

“Otra cosa es que con el Parlament nos tengamos que poner de acuerdo en la fecha”, señaló Pujol, que apuntó que la cámara catalana todavía no ha contestado a su carta. “El Parlament no me ha contestado, por lo tanto, yo estoy a la espera de que el Parlament me diga alguna cosa”, señaló.