El 72% cree que las pensiones serán peores

Jubilarse...para viajar

El 69% de los españoles aspira a recorrer mundo tras retirarse y a disfrutar de la familia

Jubilarse...para viajar

Durante muchos años anclado a la oficina, a la fábrica, al comercio... así que cuando llega la oportunidad de jubilarse los españoles están deseando viajar y conocer nuevos lugares. Esa es la mayor aspiración ante las expectativas que se abren con el retiro laboral.

Así lo refleja el estudio La cara cambiante de la jubilación, realizado por la aseguradora holandesa Aegon entre 16.000 personas mayores de 18 años de 15 países. El informe destaca que concretamente, para el 69% de los españoles, su máxima aspiración cuando se retire es viajar, por delante incluso de pasar más tiempo con la familia y amigos (el 60% de los casos también lo elige).

Como otras opciones, los trabajadores aventuran que buscarán nuevos pasatiempos (44%), trabajarán como voluntarios (21%), estudiarán (12%), se mudarán a otro país (8%) o incluso, de forma minoritaria, comenzarán un nuevo negocio (6%).

El informe ha querido destacar cómo se enfrentan los españoles a la jubilación y cuáles son sus expectativas ante la situación económica y los cambios legislativos. A partir de 2011, comenzaron a aplicarse algunas modificaciones, como el aumento de la edad obligatoria de retiro, de los 65 a los 67 años en 2027, y la ampliación del periodo utilizado para calcular la base de cotización. Además, las pensiones han dejado de estar indexadas automáticamente a la inflación. Ahora suben anualmente a un mínimo de un 0,25%. Ante esta situación, el 72% prevé que la situación de las próximas generaciones de jubilados sea peor.

Jubilación sin la ayuda de la empresa

El informe también destaca un apartado sobre cómo las empresas asesoran a sus empleados en la transición a la jubilación. La conclusión es clara: ayudan poco.

El 51% de los encuestados reconoce que su empresa no le facilita ningún servicio en este tema. Para la minoría (13%), desde recursos humanos se le ofrece alguna formación o una web sobre planes de pensiones.

Pero no solo la información escasea. En el 47% de los casos no se plantean ninguna reorganización interna para los empleados de mayor edad. El 16% sí ofrece la posibilidad de trabajar de forma parcial o cambiar de puesto (17%) a uno menos exigente. “Los gobiernos y empresas deben ofrecer una relación clara y concisa de los beneficios de los que poder disfrutar en la jubilación”, se destaca en el estudio.

Cuando se pregunta a los españoles por palabras que asociaría al retiro laboral, el 37% señala el vocablo disfrute, seguido de ocio y libertad. Aunque también surgen otros más negativos, como inseguridad (para el 22%), lejanía e incluso pobreza.

Aegon sitúa a España en la posición decimotercera de los 15 países consultados en cuanto a la preparación que sus ciudadanos hacen ante el retiro. Solo Japón y Hungría van por detrás. Los más previsores son los indos, brasileños, chinos y EE UU, todas ellas naciones con débiles sistemas públicos de pensiones.

El negocio de Aegon, como aseguradora, pasa en parte por los planes de pensiones privados, por eso, en el estudio se cuestionaba sobre ingresos alternativos cuando se llegue a la tercera edad. El 67% de los españoles apunta a que no tiene ningún plan alternativo para la jubilación.

El motivo principal para no contratar uno de estos planes, según el informe, es el escaso poder adquisitivo de las familias. De hecho, el 46% reconoce que ahorraría para la jubilación si le subiesen el salario, además de que hubiese un entorno económico más estable, mayores desgravaciones, mejores planes de jubilación de su empresa o más confianza en los mercados de inversión. En España, solo el 18,6% de la población activa dispone de un plan de pensiones privado (según datos de la OCDE de 2013).

Si tuviesen esos ingresos privados adicionales, preferirían recibirlos en o bien en una combinación de una suma fija e ingresos regulares, o en un pago de una anualidad, mejor que capitalizarlo de una sola vez.

¿Cómo es la transición?

La mitad de los españoles, cuando lleguen a la edad mínima, quieren retirarse por completo. Pero hay otros muchos que no. El 15% quiere hacerlo poco a poco, manteniendo algún trabajo a tiempo parcial. E incluso un 13% reconoce que seguirá trabajando como hasta ahora. El sistema público permite, bajo unos requisitos mínimos, seguir en activo después de los 65 años.

“Trabajar más tiempo, más allá de la edad de jubilación impuesta o prevista, puede ayudar a los trabajadores a subsanar la falta de ahorros”, se señala en el informe de Aegon. “Los gobiernos deben realizar los cambios necesarios en las leyes laborales y las empresas deben ajustar sus políticas de personal a esta nueva realidad. La realización de estos cambios será fundamental para el éxito de una jubilación gradual”, añade.

En los 15 países analizados se ofrecen algunas razones de por qué los empleados desean extender su periodo de trabajo. El 50% explica que disfruta de su carrera laboral, el 45% quiere mantenerse activo y el 24% porque la paga pública es menor de la esperada.