Mi toque personal: Paloma Santaolalla
Arte, meditación y escapada (cada seis meses) a Japón

Arte, meditación y escapada (cada seis meses) a Japón

La creadora de esta firma de moda española es una apasionada de Tokio

La vida de Paloma Santaolalla (Madrid, 1956), transcurre de una forma mucho más tranquila que hace años, cuando fundó Globe en los años ochenta o su actual empresa Nice Things en 1995. Ha delegado el día a día para centrarse en el diseño de las colecciones de esta marca española de moda, con presencia en Europa. El arte, la meditación y los viajes le sirven como inspiración.

Le gusta la lectura, desde física cuántica y matemáticas hasta “crónica burguesa”, explica, del tipo Antes que el tiempo lo borre, de Javier Baladía. “De siempre me ha gustado también la pintura y la fotografía”, reconoce, por ejemplo los lienzos de Picasso y Juan Gris o los retratos de Sargent. De hecho, en los años ochenta comenzó a coleccionar obras de Tàpies, acuarelas de Marino Marini o una Marilyn de Andy Warhol. “Mi último descubrimiento es la fotógrafa Vivian Maier, con una sensibilidad impresionante”.

Un destino que le ha marcado es el de Estambul y la costa turca. Además, viaja a menudo por trabajo y para recoger tendencias. Aunque si hay una ciudad en el mundo que le fascina es Tokio. “Me escapo cada seis meses. Me encanta y me inspira mucho”, confiesa, en una ciudad donde ya tiene sus pequeños templos del sushi, que siempre visita. “Callejeo mucho por allí para captar esa sensibilidad especial que tienen los japoneses”.

Arte, meditación y escapada (cada seis meses) a Japón

Yoga. Desde hace un lustro practica esta disciplina, que le ayudó mucho a afrontar la enfermedad y muerte de su marido. Además, realiza meditación y largas caminatas por Gavá (Barcelona).

Zapatos. Busca comodidad y que sean femeninos. Entre sus marcas favoritas están Miu Miu, Marni y Chloé (en la imagen).

Exposición. Desea viajar próximamente a París para ver la exposición sobre el diseñador belga Dries Van Noten en Museo de Artes Decorativas.

Barcelona. De su ciudad de acogida le encanta la zona de Santa María del Mar y el barrio del Borne. Como restaurante, La Venta, en el Tibidabo: “Un clásico muy auténtico”.

San Sebastián. “Como buena donostiarra me encanta comer. Junto al Peine de los vientos me gusta el restaurante Branka, con unas vistas preciosas”.

Un perfume. Elige Sublime Balkiss de la marca francesa de lujo The Different Company, creada por el perfumero Jean-Claude Ellena.

Tribus. Un lugar fijo al que acude en cada viaje a Tokio es el parque Yoyogi, donde numerosas tribus urbanas se muestran con sus particulares vestimentas. “¡Hay tantas tribus distintas! Me fascina”, reconoce.