Se cruzan operaciones de créditos a un día en negativo en el mercado interbancario español

La banca paga por prestarse dinero antes que inyectarlo en la economía, ¿por qué?

Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE).
Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE).

El reservorio de liquidez de la banca europea continúa rebosante. El BCE penaliza el dinero que no vaya a la economía real con una comisión del 0,1%, y las entidades prefieren pagar a otros bancos para que se queden con el dinero a menor precio que el organismo que preside Mario Draghi. Los bancos españoles han llegado a abonar un 0,05%.

El excedente de liquidez del sistema financiero de la zona euro supera los 100.000 millones de euros. El importe dista considerablemente de los más de 800.000 millones que llegaron a atesorar en julio de 2012, después de que el Banco Central Europeo (BCE) disparara sus bazucas de liquidez por un billón de euros, en diciembre de 2011 y marzo de 2012.

Con todo, el actual colchón de seguridad es muy significativo. La situación, salvo problemas puntuales como el provocado por el rescate de Banco Espírito Santo (BES), se ha calmado notablemente, pero los bancos prefieren disponer de un margen para afrontar eventuales imprevistos. La decisión de Mario Draghi del 12 de junio, cuando acordó cobrar un 0,1% a los bancos por guardarles el dinero sobrante, ha provocado un fenómeno insólito. Las entidades se pelean entre ellas por prestarse dinero. Tanto, que hasta llegan a pagar para que sus rivales se queden con el cash. Siempre es menos malo abonar un 0,01% o un 0,02% que un 0,1% al BCE.

El tipo de interés medio de los préstamos a un día en el interbancario –Eonia– marcó el martes su mínimo histórico en el 0,09%, y se cruzan varias operaciones en negativo. “Es muy posible que este indicador se ponga en rojo en el futuro inmediato”, señalan desde una entidad. Este fenómeno comenzó a ocurrir en el mercado español de repos –en el que las entidades logran liquidez a cambio de dejar un activo como garantía– el pasado 13 de junio, justo el día siguiente al que Mario Draghi tomó las medidas extraordinarias. Además de poner los tipos de la facilidad de depósito en negativo, dejó de retirar del sistema el dinero utilizado en comprar deuda de los países de la periferia europea.

Las entidades prefieren pagar un 0,02% a sus rivales, en lugar de un 0,1% al BCE

La novedad es que el cobrar por prestar no solo sucede en el mercado de repos, también ocurre en el interbancario clásico, en el que no existe más garantía que la de la propia entidad. En el mercado nacional, en el que el préstamo se efectúa solo entre entidades españolas, se han cruzado préstamos a un día a tipo de interés negativos desde el 4 de agosto. Comenzaron en un –0,02% y el pasado 11 de agosto llegaron al –0,05%. En los momentos de mayor desconfianza en el sistema, los bancos alemanes cobraban por guardar el dinero a sus competidores. Pero la misión de la banca es prestar el dinero a la economía real y así lograr beneficios. “Más que reticencia a prestar dinero a familias y empresas, lo que ocurre es que la demanda solvente de crédito continúa siendo escasa. Las redes comerciales están dispuestas a dar préstamos”, asegura el director de Tesorería de una entidad española.

Directivos del sector aseguran que aún no existe suficiente demanda de crédito en la economía real para absorber la liquidez

En los últimos días también ha jugado otro factor: el martes concluyó el periodo para calcular el coeficiente de caja –el importe que los bancos tienen que tener depositado en el Banco Central y que debe de representar el 1% de los pasivos–, lo que dispara la necesidad de buscar acomodo para el exceso de liquidez.

Los primeros días del periodo de cómputo –ayer arrancó el que se extenderá hasta el 9 de septiembre– los bancos prefieren dejar el dinero en la cuenta tesorera para cumplir con el requisito del coeficiente de caja. Además, mientras puedan mantenerlo ahí, el BCEles abona un interés del 0,15%. Cuando lo hayan dejado el tiempo necesario para alcanzar el coeficiente, se les cobra, al igual que en la facilidad de depósito, el 0,1%. Esta contaba anteayer con 25.370 millones, cuando a principios de año llegó a superar los 90.000 millones y en enero de 2013 tenía más de 280.000 millones.

Preparados para la megasubasta teledirigida

La ventanilla de dinero fresco del BCE a un tipo de interés del 0,25% –0,1 puntos porcentuales por encima del precio oficial del dinero– se abrirá el 18 de septiembre con la primera inyección de liquidez, la siguiente será en diciembre y habrá rondas adicionales a partir de marzo de 2015. Con las dos primeras, se calcula que el importe que se inyectará en el sistema rondará el billón de euros. Desde el departamento de tesorería de un banco español prevén, sin embargo, que el importe solicitado en la subasta de final de año sea muy superior al que se moverá en la operación del próximo mes.

El hecho de que el BCE desincentive la acumulación de liquidez promoverá que el importe que se solicite en estas subastas se destine verdaderamente a la economía real. También lo hará el hecho de que el interés que se pagará será superior al que el BCE cobra en los préstamos clásicos a una semana y a tres meses (0,15%). Es más, las entidades financieras que vayan a la ventanilla de Draghi tendrán que justificar que conceden más crédito o, al menos, que moderan la caída del importe de dinero que han prestado. La cantidad que cada banco recibirá no podrá sobrepasar el 7% de la cuantía total de préstamos concedidos a particulares –sin incluir los créditos hipotecarios– y a empresas.