El nuevo mecanismo de resolución europeo lastra al sector

Moody's mantiene en negativo la perspectiva sobre la banca española

La agencia destaca la influencia negativa de los créditos inmobiliarios.

Detalle de la fachada del Banco de España, en Madrid.
Detalle de la fachada del Banco de España, en Madrid.

Por séptimo año consecutivo, la agencia de calificación de riesgo Moody´s ha decidido mantener en negativo la perspectiva que pesa sobre la banca española. A diferencia de en ocasiones anteriores, eso sí, el gran lastre del sector no son sus problemas internos, sino el nuevo modelo de resolución bancaria europeo.

“Lo que miden nuestras calificaciones es la posibilidad de que los acreedores sufran pérdidas”, expone Alberto Postigo, vicepresidente y analista senior de Moody´s en España. El nuevo modelo está pensado precisamente para contener el coste público de asistir a entidades en problemas, priorizando que la factura corra a cargo de accionistas y acreedores.

“Es posible que a los bancos se les apoye, pero una vez que se impongan pérdidas a los acreedores de los bancos, y no solo a los subordinados, como ocurrió en España en 2012”, aduce Postigo en referencia a preferentistas y tenedores de deuda subordinada, “sino también a los senior”.

En este sentido, el analista reconoce que este nuevo riesgo para los acreedores es de carácter sistémico para todo el sector bancario europeo y que igual que les lleva a mantener en negativo la perspectiva del sector en el caso español, también ha llevado a imponer esta misma etiqueta a la banca alemana.

Crédito promotor

Este riesgo es, para Moody´s, el gran lastre actual del sector financiero, que en otro orden de cosas ha ido beneficiándose de la paulatina mejora experimentada por la economía española, la relajación de la prima de riesgo y la propia reestructuración que ha protagonizado el sector.

Para Moody´s, sin embargo, el principal problema que aún pesa sobre la banca española es su exposición al sector inmobiliario, con 230.000 millones de euros en créditos al ladrillo, a marzo de 2014, y 105.000 millones en adjudicados al cierre de 2013.

La agencia de rating espera, no obstante, que el ritmo de préstamos en mora y de inmuebles absorbidos por las entidades vaya reduciéndose progresivamente, con lo que coloca en “estable” su perspectiva sobre el negocio español.

La firma asume, no obstante, que esta carga de ladrillo seguirá depreciándose en los próximos meses y que su pérdida de valor o las pruebas de resistencia que ultima el Banco Central Europeo podrían desembocar en la necesidad de más provisiones.

En cuanto a la evolución del crédito que conceden las 24 mayores entidades financieras del país que analiza Moody´s –representan el 95% de los activos bancarios-, la previsión de sus analistas es que la concesión siga cayendo en los próximos 12 a 18 meses.