Editorial

Un estancamiento preocupante en TIC

España está ahora en el lugar decimosexto en el ranking de países europeos por el desarrollo de su sociedad de la información, exactamente el mismo que hace un año. Pero esta aparente estabilidad es en realidad una pérdida relativa si tenemos en cuenta que quienes ocupan los 15 primeros puestos siguen avanzando sin ceder diferencias, y quienes caminan por detrás lo hacen a una velocidad más elevada, según el informe elaborado por la Fundación Orange. El volumen de negocio del sector de las tecnologías de la información y las comunicaciones y su peso relativo en el PIB han intensificado su descenso, bien es cierto que empujados en buena parte por una caída continuada de los precios. Con todo, el propio informe citado de Orange destaca que en 2013 se ha producido un punto de inflexión en la intensidad del uso de las TIC por parte de los clientes, lo que augura un salto cualitativo para los próximos años. No obstante, el resto de las sociedades europeas no se quedarán tampoco quietas, y solo se recuperan posiciones invirtiendo más que ellas. Lo preocupante es que si el consumo de TIC desciende en volumen, lo hace más la inversión y el uso en los procesos productivos, que son el verdadero multiplicador de la actividad y su intensidad tecnológica en el futuro. Ahí es donde empresas, regulador y Administración deben poner todo el celo para no perder el paso.