La marca cumple este año su primer siglo de vida

Soberano, el brandy que fue cosa de hombres

Nació con la intención de distinguir al coñac español del resto de bebidas

Es una de las marcas más reconocibles de las bodegas González Byass

Soberano, el brandy que fue cosa de hombres

Todavía no está claro cuál es el origen del brandy. Algunos historiadores sitúan la invención de este destilado del vino en la Grecia clásica. Otras fuentes van todavía más atrás en el tiempo y sostienen que ya se consumía algo parecido a este brebaje en la antigua Babilonia. Sea cuál sea su cuna, podemos decir que su consumo está bien asentado en España, igual que en buena parte de Europa Occidental. Y que Soberano es una de las marcas más reconocibles de brandy en el país.

Cronología

1913. En marzo se publica la solicitud de la marca Soberano en el Boletín oficial de la propiedad industrial “para distinguir coñac español y toda clase de bebidas espirituosas”. La marca es aprobada en julio.

1914. Aparece la primera mención de Soberano en el inventario de González Byass: 316 litros en dos medias botas con una graduación de 47 grados y un precio de 125 reales la arroba.

1920. Soberano se empieza a comercializar en toda España.

1940. La marca gana popularidad y registra buenas ventas. Se introduce en el mercado Insuperable.

1950. Se empieza a vender Lepanto, la gama más premium.

1960. Por la publicidad sabemos que Soberano empezó a tener auge en los años treinta y cuarenta, pero en 1960 se convierte en un icono, entrando en el imaginario colectivo, gracias a su famosa campaña de “Es cosa de hombres”.

1987. Nace la denominación oficial de origen Brandy de Jerez, de la que soberano se convierte en uno de sus mayores embajadores en el mundo.

2005. Soberano obtiene su primer premio Best in Class en el concurso International Wine and Spirits Competition, galardón que volvería a conseguir en 2007.

2009. Gonzalez Byass decide bajar la graduación de Soberano tradicional (el de solera). La bebida pasa de los 36 grados, el mínimo para que un espirituoso de este tipo sea considerado brandy, a los 33. Permanecen en esta categoría Soberano 5, Soberano 8 y Lepanto.

La firma pertenece al grupo González Byass, fundado en 1835 y conocido por otras enseñas como Tío Pepe. Las míticas bodegas jerezanas se interesaron por el brandy, también llamado coñac en el Viejo Continente, a principios del siglo XX. En marzo de 1913 se publica la solicitud de la marca Soberano en el Boletín oficial de la propiedad industrial de la época. Su intención era “distinguir el coñac español de toda clase de bebidas espirituosas”. Nacía una de las más importantes enseñas del brandy de Jerez.

Durante esa década se maduró la idea de lanzar un coñac envejecido en botas de roble americano que previamente hubiesen contenido vino de Jerez. Se acabó comercializando en España hacia 1920. Las bodegas González Byass incluyeron en los años cuarenta a sus referencias Insuperable, una marca premium. En 1950 apareció la marca Lepanto, su brandy de Jerez de solera gran reserva con una vejez media superior a los 12 años.

¿Qué matices de sabor tiene un brandy de Jerez como Soberano comparado con el resto de destilados de vino? Así lo definen desde la propia compañía: “su color es ámbar con reflejos oro. Tiene un buqué fragante con toques de madera de roble mezclados con frutos secos y en boca tiene mucho cuerpo, es redondo, sabroso, suave y agradable al paladar”.

Otro de los distintivos del brandy jerezano es el empleo de un peculiar método de crianza, denominado sistema de criaderas y solera. Consiste básicamente en mezclar metódicamente los brebajes de las botas de distinto nivel de envejecimiento para tratar de perpetuar unas determinadas características en la bebida. Asimismo, el trasiego de las botas provoca que se disuelva parte del oxígeno del recipiente, alterando el resultado del envejecimiento.

Campañas míticas

Las campañas publicitarias de Soberano tuvieron gran eco entre los años cincuenta y setenta del siglo pasado. Soberano es cosa de hombres se convirtió en uno de los eslóganes más reconocibles de la marca (y de la publicidad de la época). Los comerciales que difundieron este mensaje mostraban imágenes variopintas: desde un ejército desfilando a unos mozos durante un encierro, una carrera de Fórmula 1 o jugadores de fútbol.

Grabado de la visita de Isabel II a las bodegas González Byass. ampliar foto
Grabado de la visita de Isabel II a las bodegas González Byass.

“Mi marido cada vez tiene peor humor... Siempre está a gritos y con malos modales. Ya nunca me besa cuando llega a casa”, se lamenta una joven ante una vidente en un spot publicitario de los años setenta. “Bueno, bueno”, le responde ella. “¿Has pensado que tu marido trabaja muchas horas diarias y tiene derecho cuando llega a su hogar a encontrar un agradable recibimiento? Procura que nunca le falte su copita de coñac. Verás como no falla”, le aconseja.

Anuncios como estos últimos, que inundaron la televisión pública en los años setenta (cuando solo había un canal), marcaron época y reflejan la sociedad de ese momento. La publicidad de bebidas alcohólicas de más de 20 grados está prohibida en España desde 1982.

Una compañía de solera con vocación internacional

Tanto Soberano como su competidora Veterano, perteneciente a Osborne, decidieron en 2009 bajarle la graduación a sendos brandies de 36 a 33 grados. Dejaron de ser considerados técnicamente brandy de Jerez (aunque tanto González Byass como el grupo del toro siguen manteniendo referencias encuadradas en esta denominación de origen), lo que supuso una significativa rebaja de impuestos para un producto cuyas ventas quedan lejos de las de los años buenos.

Ello no significa que hayan abandonado la esencia de su proceso de elaboración. La solera, sigue inalterable. Prueba de ello son los premios que ha seguido cosechando la marca en los últimos años. Desde 2002 se ha hecho con 10 galardones nacionales e internacionales. Destacan dos Best in Class de 2005 y 2007 en el concurso International Wine and Spirits Competition.

González Byass tuvo unos ingresos netos de 213,4 millones de euros durante su último ejercicio fiscal (septiembre de 2012 a agosto de 2013). El grupo emplea a 556 trabajadores directos (110 de ellos temporales).

Los vinos, incluyendo los finos de Jerez, suponen el 70% de su negocio, mientras que el restante 30% tiene que ver con los spirits, división en la que se encuadra Soberano. La vocación de González Byass es eminentemente exportadora: obtiene el 65% de su cifra de negocio en el extranjero, principalmente a Europa (acapara el 75% de las exportaciones).