El número de extranjeros descendió en un 7,8%, según datos del INE

España pierde más de 220.000 habitantes

España pierde más de 220.000 habitantes

Los habitantes de España descienden un 0,47% durante el 2013, hasta situarse en algo más de 46 millones y medio. Estas cifras del padrón registradas a 1 de enero de 2014 revelan que los habitantes han disminuido por segundo año consecutivo. Parece que quedan lejos los titulares de 2007 en los que se anunciaba que el país crecía y ya pasaba de los 45 millones de habitantes.

La oleada de inmigrantes, al menos de los legales, parece que se ha parado. España ya no se les presenta como un país de oportunidades de mejora. Por el contrario, muchos de los que en su momento vinieron a mejorar sus condiciones laborales están haciendo el viaje de vuelta a sus países de origen. El número de extranjeros descendió en un 7,8%, tanto por el regreso de algunos como por la adquisición de nacionalidad española de otros.


Los españoles ya volvemos a ser un país de emigrantes

 

Según el estudio publicado por el INE, durante el 2013 aumentó un 22,7% la emigración frente a un descenso del 4,3% de la inmigración que se recibió en España. Casi 80.000 españoles decidieron cruzar nuestras fronteras para optar a nuevas oportunidades, un 38,5% más que en el año anterior.

Son muchas las causas que llevan a los ciudadanos a cambiar de país pero la más extendida sigue siendo la búsqueda de nuevas oportunidades, especialmente en el ámbito laboral. Si antes había un flujo continuo de ciudadanos latinoamericanos que venían a España, en los últimos tiempos también se ha visto como muchos españoles hacen el camino a la inversa. La mayoría son empleados cualificados que van en busca de nuevos mercados, llevados por multinacionales o para explotar los recursos naturales que todavía existen en el continente.


Lazos a mantener con los países de origen

 

Lo primero que se mantiene es la nacionalidad de origen. Muchas veces por motivos emocionales pero, sobre todo al principio, por motivos administrativos. Todos necesitamos un pasaporte con el que identificarnos durante nuestras estancias en el extranjero, independientemente de la duración.

También solemos mantener nuestra cuenta corriente para cargar posibles facturas, realizar alguna transacción económica o poder gestionar tu dinero cuando visitemos el país de origen. Además, si seleccionamos cuidadosamente, podremos optar por una sin comisiones.

Tener una tarjeta de crédito o débito nos ayudará también a mover nuestro dinero. Por un lado, nos facilitará el pago de nuestras compras y también la retirada de efectivo. En España hay varias tarjetas que, normalmente al vincularlas a una cuenta, nos saldrán gratis. Por otro lado, alguna, como la tarjeta de débito de EVO, te permite sacar dinero sin comisiones en cualquier parte del mundo. Así, se podrá evitar el peligro de robo durante el viaje y también supondrá una reserva de dinero de fácil acceso y segura.