Schäuble fija la consolidación fiscal como única vía para crecer

Berlín desoye a París y Roma y rechaza relajar el objetivo de déficit

El ministro de Finanzas de Alemania, Wolfgang Schäuble, junto al presidente del Ejecutivo, Mariano Rajoy.
El ministro de Finanzas de Alemania, Wolfgang Schäuble, junto al presidente del Ejecutivo, Mariano Rajoy.

La batalla entre socialdemócratas y conservadores sobre el reparto del poder en la Comisión Europea parece haberse saldado con la victoria de los populares. Ante el rechazo de muchos gobiernos europeos al nombramiento de Jean-Claude Juncker como nuevo presidente de la Comisión Europea, Roma y París, ambas con gobiernos socialistas, movieron sus fichas para tratar de arañar otra relajación del objetivo de déficit a cambio del apoyo a Juncker.

La disputa finalmente se ha saldado con el nombramiento del expresidente del Eurogrupo y sin cambios en la política fiscal, tal y como reconoció ayer el ministro de Finanzas de Alemania, Wolfgang Schäuble. “Unas finanzas estatales sólidas son vitales para lograr un crecimiento sostenible, aunque también son precisas más reformas estructurales”, apuntó en su intervención en la jornada El desafío económico de Europa en 2014 y 2015, organizada por CEOE, Telefónica, ICEX y Ministerio de Economía. De hecho apostó por una aplicación “más independiente” de las reglas fiscales marcadas en el Pacto por la Estabilidad y el Crecimiento (un máximo del 3% del PIB para el déficit y del 60% del PIB para la deuda pública) para que la Comisión no tenga que intervenir en los presupuestos nacionales. “Si se cumplen las reglas, la Comisión no tiene nada que decir”, subrayó.

Pero, una vez reconducidos los desfases presupuestarios en la zona euro, el ministro alemán de Finanzas abogó por fijar como prioridad la creación de empleo para reintegrar en el mercado laboral, a los parados juveniles y a los desempleados de larga duración. Un mensaje en la línea de flotación de España, que lidera la clasificación de países europeos en materia de desempleo.

Frente a aquellos que reclaman un salvavidas al BCE para tratar de estimular el débil crecimiento en Europa, Schäuble dejó claro que la política monetaria no puede sustituir a las reformas estructurales. “Pero tampoco puede poner piedras en el camino. La política financiera debe servir para que el dinero fluya a la economía real”, subrayó.

Schäuble incluso se atrevió a ofrecer el modelo alemán de formación dual (que aúna formación y empleo para ocupados jóvenes) como la vía más rápida para paliar el déficit del empleo en España. “Forma a los jóvenes de manera más cercana a la práctica, lo que junto al esfuerzo de las pymes, reduce sustancialmente este problema”. En cualquier caso reclamó al Ejecutivo español (el ministro de Economía, Luis de Guindos, estaba justamente enfrente) paciencia, puesto que la mejoría del mercado laboral es la última en llegar tras las reformas y el crecimiento económico.

El presidente de CEOE, Juan Rosell, también intervino en la jornada para ensalzar la necesidad de proseguir en la senda reformista iniciada en 2009, dando continuidad a la moderación salarial, al equilibrio presupuestario, al adelgazamiento de las administraciones públicas y al incremento de la inversión en I+D y educación como vías para retomar la senda del crecimiento. “Detrás de la bonanza económica, está la bonanza social y la creación de empleo”, apuntó.

Schäuble ve con buenos ojos la reforma fiscal

El equipo del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, recibió ayer uno de los avales más importantes a la reforma fiscal presentada hace dos semanas, al lograr la adhesión del ministro alemán.

Schäuble alabó el éxito de las reformas en España e incluso expresó su confianza en que la reforma fiscal sea compatible con los objetivos de déficit público. Algo que le garantizó su homólogo español, Luis de Guindos, quién insistió por la mañana en que España no solo cumplirá el objetivo pactado con Bruselas (un desfase del 5,8% del PIB), sino que además irá más allá al rebajarlo otras tres décimas, tal y como ha establecido en el Programa de Estabilidad.

Pero si hubo una pregunta que se le formuló con insistencia a Schäuble, tanto en el acto por la mañana en los cursos de la Fundación Faes celebrados en Guadarrama (Madrid) como en el de la tarde en el Distrito C de Telefónica, fue cuál era su postura sobre la candidatura de Guindos a ser el primer presidente estable del Eurogrupo. “No vamos a participar en especulaciones, pero creo que De Guindos es un excelente ministro, lo puedo constatar”, aseguró en el acto matutino. Sí fue más explícito el presidente de la Fundación FAES y ex jefe del Ejecutivo, José María Aznar, que deseó a De Guindos “muchos éxitos en las responsabilidades futuras que pueda tener, por si acaso”, lo que provocó risas en el auditorio y al propio ministro.

La pasada semana, en Bruselas, Rajoy dio por hecha la posibilidad de que el ministro español de Economía fuera designado para ese puesto. Lo que no está claro es si será un puesto permanente o seguirá siendo desempeñado por el ministro de Economía de un país miembro de la zona euro.