Las empresas españolas dependen al 70% de las entidades

La financiación no bancaria se abre paso

El crédito concedido por la banca ha caído un 23% desde el inicio de la crisis

El Mercado Alternativo Bursátil (MAB).
El Mercado Alternativo Bursátil (MAB).

La crisis vino porque el 90% de la financiación dependía de la banca, que tuvo que absorber todas las pérdidas de las constructoras”, argumenta el coordinador del departamento de investigación de Instituto de Estudios Bursátiles (IEB), Miguel Ángel Bernal, sobre la gravedad del caso español, donde aún hoy el 70% los fondos que reciben las empresas dependen del sector financiero frente al 30% que supone esta vía en Estados Unidos o el 50% de Francia o Alemania.

A fin de evitar una dependencia peligrosa de la banca y de sortear la persistente sequía crediticia, Bernal insta a las compañías españolas a acudir a canales de financiación alternativos, en los que tienen disponibles unos 160.000 millones de euros para los próximos cuatro años, según el estudio “Comparativas de fuentes de financiación internacional” que presentó ayer el IEB basado en los datos recopilados por el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB).

“España es hoy el noveno país con mejor acceso a financiación y el primero en Europa”, asevera Bernal, reseñando la fuerte liquidez que hay en el mercado y el renovado interés que ha despertado el país entre los grandes fondos de inversión. Ante el “encarecimiento” y las “restricciones” del crédito bancario tradicional, que ha caído un 23% desde el inicio de la crisis, Bernal invita a acudir a fuentes alternativas como Mercado Alternativo Bursátil (MAB) o el Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF) para diversificar las vías de financiación.

En este sentido, Adolfo Estévez, director de la firma de calificación crediticia Axesor Rating, que patrocina el estudio, avanza que antes del veranos habrá un par de nuevas emisiones más en el MARF, plataforma que seguirá canalizando la financiación de nuevas empresas en septiembre.

Este canal, que nació como uno de los requerimientos que Bruselas impuso a España a cambio del rescate a la banca, ha resultado un éxito a juicio de Estévez, quien remarca que el MARF ha abierto las puertas del mercado europeo a compañías de mediano tamaño puesto que antes eran necesarias emisiones superiores a 250 millones de euros, con un coste asociado de 10 millones.

Los autores del estudio defienden que los mercados alternativos de financiación “no son necesariamente más caros que el bancario” y pueden resultar “más flexibles” a la hora de dar acceso a liquidez a las compañías que lo requieren. En este sentido, desde Axesor precisan que el interés medio que pagan las empresas por emitir pagarés a un año es inferior al 3% mientras que a un plazo medio, de unos cinco años, oscila entre el 6,5% y el 7%, lo que llega a resultar “más barato que la financiación bancaria”.

El encarecimiento del crédito bancario, explicó Enrique Pérez-Hernández, profesor del Máster en Dirección de Entidades Financieras del IEB, es en parte resultado del “tsunami regulatorio” impuesto a las entidades a las que ahora se les exige destinar más fondos del balance a reforzar capital “en detrimento de la concesión de créditos a la economía real”.

La “banca en la sombra”

Bajo este panorama va ganando cada vez más terreno a nivel internacional la llamada “banca en la sombra”, o shadow banking, que según advertía la pasada semana el ex director de regulación del Banco de España y actual presidente de la Asociación Española de Banca, José María Roldán, podría ser la causante de “la próxima crisis”.

Desde el IEB explican que “se demoniza demasiado” esta etiqueta, bajo la que se agrupan desde fórmulas atomizadas, como el crowdfunding, que permite a particulares prestarse entre sí o hacerlo a empresas, hasta los grandes fondos de capital riesgo, las Socimis (para inversión inmobiliaria) o los hedge funds, cuyas operaciones están a la orden del día, aunque sí reclaman una mayor regulación europea sobre ellos.

Titulizaciones de pymes, una alternativa al alza

En un mercado como el español, en que la tradición financiera es acudir al banco o caja de referencia local y en el que aún hoy día hay empresas del Ibex 35, como ACS_o Inditex, que no cuentan con una calificación crediticia oficial que les permita acceder a determinadas fuentes de financiación alternativa, desde el IEB consideran que el mayor reto en este campo lo tienen las pymes.

Con todo, y aunque dando por sentado que las microempresas seguirán dependiendo de la banca, los autores del informe “Comparativa de fuentes de financiación internacional” consideran que empiezan a surgir alternativas para las compañías de mediano tamaño, como los fondos que algunos inversores nacionales e internacionales están creando en España con el objetivo de dar financiación a pymes.

Más allá, desde el IEB consideran que una alternativa clave en el futuro serán las titulizaciones de crédito a pymes que puedan realizar los bancos. De un lado porque tratarán de ingresar entre un 1% a un 1,5% de comisión por realizar la selección de las empresas a empaquetar, lo que requerirá una calificación de riesgo, vaticina el coordinador del departamento de investigación del IEB, Miguel Ángel Bernal, de otro, porque lograrán así sacar el riesgo de sus balances vendiendo estos títulos a terceros. En este sentido, desde el IEB confían en que el Banco Central Europeo resulte un agente dinamizador de este mercado si termina poniendo en marcha el programa de compra de bonos que ya avanzó su presidente, Mario Draghi, que estaban estudiando implementar.

El sector financiero reduce un 23% la concesión de crédito desde el inicio de la crisis

El crédito bancario concedido por las entidades españolas, principal vía de financiación de las empresas del país y especialmente de las de menor dimensión, acumula una contracción del 23% desde el inicio de la crisis hasta abril de este año. Así lo pone de manifiesto el Banco de España en su boletín de junio, publicado ayer, donde subraya, sin embargo, que el porcentaje de sociedades cuyo endeudamiento bancario se mantuvo o creció durante el año repuntó en 2013, con especial incidencia entre las pymes.

Por su parte, el mantenimiento o incremento de los préstamos bancarios para las grandes empresas “fue muy limitado”, recoge el boletín, que matiza que “este último resultado está afectado, no obstante, por los procesos de sustitución por fuentes de financiación alternativas al crédito que han tenido lugar en las compañías de mayor dimensión”. En paralelo, además, hay que tener en cuenta que las pymes vienen sufriendo un “mayor impacto” en el periodo de contracción crediticia, aclara el documento, por lo que partían de niveles inferiores.

La “fuerte expansión” experimentada por el crédito en los años previos a la crisis llevó a que el endeudamiento agregado de las sociedades no financieras alcanzara un nivel “muy elevado”, llegando a superar las cifras de otras economías europeas o de Estados Unidos, para revertir esta tendencia con fuerza desde 2009.

La institución que gobierna Luis María Linde apunta que para las empresas en las que sí ha aumentado la financiación bancaria desde el inicio de la crisis, el incremento del crédito registrado se ha situado entre el 6,8% y el 13% del PIB, “a pesar de la coyuntura económica adversa”. Aunque el boletín destaca que hay ejemplos de estas compañías prácticamente en todos los sectores de actividad, también remarca que el número de empresas que seguían incrementando la financiación recibida fue descendiendo progresivamente entre 2009 y 2012. Las ramas en las que el descenso fue más acusado fueron la inmobiliaria y la de energías.