Los nombres se publicarán tras la reforma fiscal

Hacienda ya tiene a 2.000 contribuyentes en su lista de morosos

Se publicarán nombres y apellidos y, en el caso de las empresas, la denominación social

Vista de la delegación de Hacienda de Guzmán el Bueno, en Madrid. EFEArchivo
Vista de la delegación de Hacienda de Guzmán el Bueno, en Madrid. EFE/Archivo EFE

La lista de morosos fiscales que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, anunció hace más de un año empieza a tomar cuerpo. La reforma tributaria que el Gobierno presentó el pasado viernes y que se aprobará este año incluye modificaciones legislativas para habilitar a la Agencia Tributaria a dar publicidad de sus mayores deudores. En esa lista negra aparecen contribuyentes, tanto particulares como empresas, que mantienen deudas en vía ejecutiva o tienen sanciones pendientes de pago que superan el millón de euros.

Hacienda ya ha detectado a 2.000 contribuyentes que, a finales de 2013, cumplían esos requisitos y que, si no abonan sus deudas, sus nombres y apellidos –o denominación social en el caso de empresas– figurarán en un censo público para conocimiento general. De hecho, esta medida persigue que los morosos regularicen su situación para evitar el escarnio público. Para una compañía, aparecer en un listado de deudores con la Hacienda pública puede suponer un duro golpe a su reputación.

Más allá de la lista de morosos, la reforma fiscal modifica otros aspectos de la Ley General Tributaria. Así, los inspectores de Hacienda verán como el margen para cerrar investigaciones se amplía de doce a 18 meses, aunque también se detallarán los casos de suspensión del plazo. Actualmente existe una gran controversia acerca de este punto, lo que genera una elevada litigiosidad. Hacienda argumenta que la medida incluida en la reforma tributaría ofrecerá una mayor seguridad jurídica al contribuyente y reducirá la judicialización constante del proceso inspector.

Junto a la lista de morosos, la reforma fiscal del Gobierno de Mariano Rajoy incluye la previsión de publicar anualmente un listado de paraísos fiscales. España ya aprobó en el año 1991 un censo con casi una cincuentena de territorios considerados paraísos fiscales. Para salir de esta lista negra, los países deben firmar con la Hacienda pública acuerdos de intercambio de información fiscal. Sin embargo, muchas veces estos tratados no se cumplen y quedan en papel mojado. Con la nueva lista de paraísos fiscales, el Gobierno español incorporará a aquellos países que pese a firmar un convenio con España se niegan a intercambiar información tributaria.