Observatorio de Cetelem

Paro y austeridad frenan el despegue del consumo en la UE

Evolución del consumo en Europa Ampliar foto

La zona euro salió oficialmente en septiembre de la recesión más larga de su historia. Durante seis trimestres consecutivos, el PIB cayó, en gran medida por el impacto que la austeridad y el desempleo han tenido en las economías intervenidas (Portugal, Grecia o Irlanda) y en las que han estado al borde de la intervención (Italia o España).

La salida de la crisis, con tres trimestres consecutivos de crecimiento, muestra sin embargo una recuperación a dos velocidades. Por un lado, las economías del norte, como Alemania o Reino Unido, con crecimientos cercanos al 1%, y en el otro las del sur, lastradas por la senda de consolidación fiscal que han comprometido con Bruselas, que les lleva a crecimientos más pobres. A esa dinámica también contribuye la fuerte divergencia en cuanto a la tasa de paro, con países como España, con un porcentaje del 25,3% de la población activa, y otros como Alemania, con una tasa del 5,1%. El mayor número de parados obliga a los países a gastar más dinero en prestaciones por desempleo y reduce las expectativas de consumo de los hogares.

En este contexto es donde adquiere sentido el último observatorio elaborado por Cetelem, la división de crédito al consumo de BNP Paribas, en el que interpreta cuál será la evolución del consumo en los próximos doce meses. Ypara ello ha realizado encuestas por internet a cerca de 8.000 consumidores, divividos en grupos de 500 para cada uno de los 12 países elegidos (Alemania, Bélgica, España, Francia, Hungría, Italia, Polonia, Portugal, República Checa, Rumanía, Reino Unido y Eslovaquía) con un denominador común:los europeos aún no han desterrado de su mente el miedo a una posible recaída y el paro y los ajustes siguen pesando mucho en sus decisiones.

Uno de cada tres clientes en Europa ya utiliza internet para realizar sus compras

El 40% de los ciudadanos europeos consultados por Cetelem cree que en los próximos doce meses aumentará sus gastos. Este dato supone una mejora de siete puntos frente al 33% obtenido en 2013. Un avance que también se puede contemplar si se analizan los datos del mercado español, en el que uno de cada tres consultados cree que consumirá más. Este porcentaje es aún superior en Italia (39%), aunque está por encima de los registros alcanzados por otros países similares como Bélgica (28%), Francia (28%), Portugal (29%) o Reino Unido (23%).

Unos datos positivos que, sin embargo, se ven diluidos con las respuestas de los encuestados respecto a sus perspectivas de ahorro. El 37% de los europeos confirma que piensa aumentar su ahorro en los próximos doce meses, apenas dos puntos menos que en la consulta del anterior ejercicio. En el caso de España no hay cambios; el 38% de encuestados que apuntaba que reservaría parte de sus ingresos no ha bajado ni ha subido, lo que muestra el peso que la senda de consolidación fiscal (España debe reducir su déficit en 8.000 millones de euros) y el paro (la tasa de paro en ningún caso bajará del 24% en los próximos dos años) tendrán sobre las decisiones de consumo. Dicho de otra manera, que los ciudadanos europeos que prevén aumentar su gasto en consumo en doce meses (un 40%) se verán compensados por los que prevén seguir ahorrando (un 37%).

Situación del país y personal

El informe revela además la divergencia que existe entre la valoración de la situación del país y la situación personal de los ciudadanos. Los 8.000 ciudadanos consultados ponen una nota del 5% a la situación personal, mientras que a la del país le otorga un punto menos (4%). Esta diferencia se repite en los doce países encuestados, aunque es especialmente llamativa en el caso de España, con una brecha de 1,8 puntos, la mayor de todos los países y al mismo nivel que Italia.

El estudio también muestra como se está produciendo un cambio entre los consumidores europeos a la hora de realizar sus compras. Frente a la tendencia tradicional de comprar en las tiendas, cada vez más clientes optan por el canal de internet para sus compras (un 37%). Liliana Marsán, responsable del estudio, apuntó que el principal cambio se ha producido a la hora de utilizar el canal online para comprar en el tradicional. Así lo hace el 49% de los encuestados a la hora de comprar los electrodomésticos, el 41% con el mobiliario del hogar o con productos tecnológicos y el 34% con material de bricolaje y jardinería. También se produce el fenómeno inverso, ya que cada vez más gente consulta en internet el producto que quiere comprar para posteriormente adquirirlo en tiendas físicas.

Ocio y viajes, el gasto más urgente entre los españoles

El estudio también plantea a los encuestados cuáles son sus preferencias de compra para los dos próximos meses. Las preferencias de España y la media europea van parejas en algunos capítulos, pero también divergen en otros. La prioridad de todos los consumidores, independientemente de su lugar de residencia, es destinar el gasto en ocio y viajes. El 49% de los europeos así lo refleja, porcentaje que baja al 46% en el caso de los españoles.

La electrónica se ha convertido en uno de los bienes más consumidos entre los españoles. En segundo lugar entre las preferencias de compra figuran los smartphones, con un 32% de las respuestas, seguidos por los dispositivos electrónicos, con un 26%. Porcentajes que, sin embargo, son aún mucho mayores en otros países europeos. El 39% de los encuestados en la UE manifiestan su intención de comprar un aparato electrónico en los próximos doce meses.