Hacienda e INE contabilizan de forma distinta el gasto público

El mayor consumo de los hogares impulsa al PIB hasta el 0,4%

La demanda interna fue el principal motor del crecimiento.

El sector exterior tuvo aportación negativa por primera vez desde 2010.

La publicación de la contabilidad nacional correspondiente al primer trimestre del año sembró hoy bastante desconcierto. Los datos proporcionados por el INE mostraban como el sector público había salido al rescate del PIB. El fortísimo aumento del consumo de las administraciones (un 4,4% sobre el trimestre anterior) habría permitido que la economía acelerase hasta cerrar marzo con un avance intertrimestral de cuatro décimas.

Un dato que levantó todas las alarmas en Hacienda, en la oposición e incluso en las autoridades comunitarias en el actual contexto de moderación salarial y consolidación fiscal. De hecho, el portavoz socialista en la Comisión de Hacienda del Congreso, Pedro Saura, acusó a Montoro de “trilerismo fiscal”, al trasvasar gasto público del último trimestre de 2013 al primero de este ejercicio.

El secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre, intentó apagar el fuego declarado con las cifras del INE apuntando a las diferentes metodologías que se emplean. Así, subrayó que “no tiene más explicación posible que el cambio de datos brutos a desestacionalizados”. Fuentes de Hacienda señalaron que los datos brutos que tiene la Intervención General del Estado (IGAE) muestran una caída del gasto público del 25% frente a la subida del 4,4% contabilizada por Estadística.

Esa brecha se explicaría, según esas mismas fuentes, porque el INE utiliza una metodología en la que se mide la tendencia y en la que se eliminan las oscilaciones propias del ciclo económico, mientras que la IGAE solo mide los datos brutos.

Hacienda, además, trató de poner en valor las variaciones anuales a la hora de analizar los indicadores económicos frente a la comparación de un trimestre con otro. De ese modo, el consumo público no habría subido un 4,4%, sino que habría descendido un 0,2%; una cifra coherente con la previsión enviada en el programa de estabilidad, que estima una caída del 0,6% para este año.

Lo mismo ocurre con el resto de indicadores. El consumo de los hogares prácticamente repitió la subida del trimestre anterior (0,4% hasta marzo frente al 0,5% de finales de 2013), mientras que en tasa anual habría subido un 1,6%, lo que supone el crecimiento más importante desde el segundo trimestre de 2010. Entre el último trimestre de 2013 y el primero de 2014, la inversión pasa de crecer al 0,7% a bajar un 0,6%; en la comparación anual baja un 1,1%, el descenso más suave en dos años.

Pese a estas discrepancias entre el INE y Hacienda, ambos constatan un cambio del patrón de crecimiento. Desde mediados de 2010, la demanda externa era la que había sostenido el PIB, mientras que la interna solo restaba. Ahora, la tendencia parece invertirse, ya que el sector exterior registró su primera aportación negativa desde 2010. Esto fue así por la debilidad de las exportaciones fuera de la UE, por la fortaleza del euro, que penaliza las ventas desde esa zona y por el repunte de las importaciones, que protagonizaron un avance anual del 1,5%. Este último dato es interpretado de forma positiva, ya que podría estar anticipando una mejora sostenible del consumo y la inversión.

21.500 empleos más en el trimestre, 55.000 menos en doce meses

La salida de la recesión y la progresiva recuperación está teniendo impacto en el mercado de trabajo. Así lo remarcó ayer el secretario de Estado, Fernando Jiménez Latorre, al valorar los datos de la Contabilidad Nacional del primer trimestre, donde resaltó que el crecimiento económico se está traduciendo en creación de empleo. “En el primer trimestre se crearon 21.500 puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo y la tasa interanual moderó su contracción hasta el 0,3%”. Los expertos auguran que ya en el segundo trimestre se podría producir la primera creación de empleo anual.

Algo que no ven tan claro los sindicatos. UGT denunció ayer que la recuperación de la economía española “lo es solo en apariencia”, pues los indicadores laborales y sociales apuntan a que la situación sigue siendo crítica, con un mayor deterioro de la calidad del empleo y más desigualdad y pobreza.

El sindicato recordó que se han perdido 55.000 puestos de trabajo a tiempo completo en los últimos doce meses. “Solo cuando la situación de las personas mejore se podrá hablar de recuperación”, señalaron.