Los servicios de taxi "alternativos" son tan queridos por los usuarios como criticados por los profesionales
Uber, BlaBlaCar y Cabify, taxi desde el móvil
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Uber, BlaBlaCar y Cabify, así son los servicios que están revolucionando el taxi desde el móvil

Uber, Blablacar, Cabyfy, EasyTaxi, … muchos son los nombres que están revolucionando el segmento del transporte público y, en concreto, el del taxi, al mismo tiempo que se ha generado una enorme polémica dado el rechazo de las asociaciones profesionales de conductores ya que los que consideran una “competencia desleal”.

Todas ellas tienen un funcionamiento similar. Aprovechando la enorme popularidad de los smartphones, ofrecen aplicaciones tanto para iPhone como Android y otras plataformas móviles con las que se puede solicitar un transporte cómoda y rápidamente desde la pantalla de nuestro teléfono e, incluso, pagarlo por anticipado con una tarjeta de crédito asociada al servicio.

Quizás la más conocida es Uber, y la que ha copado más titulares en España en las últimas semanas tras llegar a Barcelona. Lejos de pensar que en nuestro país contamos con una mentalidad más cerrada que la de nuestros vecinos europeos, el trayecto de esta empresa creada en California en 2009 por Garrett Camp y Travis Kalanick en otras capitales no ha sido, ni mucho menos, apacible. En París se llegó a aprobar, aunque se retiró posteriormente, un decreto que obligaba a hacer esperar a los usuarios de Uber un mínimo de 15 minutos para subirse a un coche de esta compañía, aunque estuviera justo delante de él. En Bruselas se prohibía el uso de la modalidad UberPop, con multas de hasta 10.000 euros, y los taxistas de Londres han amenazado con colapsar la capital británica a finales de junio si las autoridades no actúan y prohíben la actividad de esta empresa.

Sin embargo, como comentábamos al comienzo, Uber y similares cuentan con el respaldo de las autoridades comunitarias. Neelie Kroes, vicepresdente de la Comisión Europea, ya criticó duramente la decisión de Bruselas de prohibir Uber y mostró un apoyo total a este tipo de iniciativas. Recientemente, el portavoz comunitario de Agenda Digital, Ryan Heath, afirmó para la agencia Efe que “nadie dice que los conductores de Uber no deban pagar impuestos, respetar las normas y proteger a los consumidores. Pero prohibir Uber no les da la oportunidad de hacer las cosas bien".

El caballo de batalla de todas estas protestas ese el servicio UberPop, que es uno de los varios que se ofertan por parte de la compañía. Uber nacía como un servicio de coches de gama alta con chófer pero con el tiempo ha llegado a ofertar hasta seis servicios de transporte diferente: UberX, Taxi, Black, SUV, LUX y el último, y más polémico, UberPop, que permite que cualquier conductor, aprobado previamente por la compañía y siguiendo ciertos requisitos, ofrecer su vehículo particular. Este último, con la legislación en la mano sería ilegal en España, pero no el resto de oferta de la compañía americana. Contrariamente a lo que se pueda pensar, utilizar Uber es más caro que un taxi tradicional. Se calcula que cerca de un 30% pero el servicio destaca por un trato más personalizado y cómodo para el viajero, que posteriormente puede puntuar al conductor, información que se comparte con el resto de la comunidad.

Mientras los taxistas españoles preparan una gran manifestación en Madrid el 11 de junio contra Uber, la compañía americana Uber sigue ampliando su cobertura en diferentes ciudades y facturando cerca de 20 millones de dólares a la semana. Tal es su éxito, sobre todo en EE.UU. que Google ya ofrece, en sus conocidos Google Maps ,a la hora de mostrar las las rutas a pie y en transporte público en una ciudad, la opción de contratar un trayecto en Uber.

Pero Uber no es la única, otras tanto dentro como fuera de nuestras fronteras han surgido a rebufo del éxito de esta. En España contamos con Cabify, que fundada por Adeyemi Ajao, que también creo la red social Tuenti, arrancaba a comienzos de 2011 con 100 vehículos en Madrid y ya está presente en México, Perú y Chile. Del mismo modo que Uber, cuenta con una aplicación para iOS y Android que permite contratar, tanto a particulares como a empresas, vehículos de gama alta (Mercedes, Audi, BMW...) con chófer profesional a través del móvil, y sin necesidad de transacción monetaria con el conductor. El usuario registra su tarjeta de crédito, recibe un presupuesto por el trayecto que puede pagar en el momento.

De otro lado, también hay iniciativas que han intentado acercar al taxi tradicional a este nuevo campo de juego. EasyTaxi, con presencia en 120 ciudades de más de 27 países, permite contactar con un taxi sólo apretando un botón, ofreciendo el perfil y la valoración del conductor así como un seguimiento por GPS de donde está y cuanto va a tardar en recogernos.

Para finalizar, también habría que hablar del fenómeno delcarpooling”, donde destaca la empresa BlaBlaCar que también ha sido criticada por las asociaciones de profesionales del taxi y el transporte público. En esta ocasión no se trata de un servicio de conductores sino una suerte de “red social”, motivada por el interés de los usuarios por utilizar los automóviles de forma más responsable a la vez que se ahorran o se comparten algunos gastos. BlaBlaCar, con cobertura también internacional, permite que usuarios ofrezcan espacio en sus vehículos durante los trayectos que realizan normalmente a cambio de una compensación económica. Es precisamente este vacío el que critican los profesionales que ven en BlaBlaCar un medio para que conductores sin licencia ofrezcan sus servicios.

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