Solo medidas expansivas del BCE podrían motivar más caídas del bono

Deuda española a cinco años al interés de la estadounidense

Panel del Palacio de la Bolsa de Madrid con las primas de riesgo de varios países europeos
Panel del Palacio de la Bolsa de Madrid con las primas de riesgo de varios países europeos

Si España fuera un ciclista, habría pasado en cuestión de meses de modesto gregario que solo tiene por delante al coche escoba a jefe de filas que alcanza con un potente ataque al más fuerte del pelotón. La deuda española sigue coronando puertos en el mercado secundario. El bono a cinco años ofrece una rentabilidad similar su homólogo estadounidense (1,56% frente al 1,53%) y la deuda soberana a una década cerró ayer en el 2,89%, cerca de mínimos. Estos niveles obligan a preguntarse si el corredor ha ido demasiado lejos y si podría aguardarle una pájara en la próxima cota.

Varios factores han influido en la caída del interés (y por tanto la subida del precio) de la deuda española.Entre ellos, el regreso de los inversores extranjeros por la mayor confianza, las mejoras de rating de las principales agencias de calificación, la liquidez inyectada en los mercados por los bancos centrales y la baja inflación.Ahora, la expectativa de que el BCE adopte medidas monetarias no convencionales para combatir la deflación permite a la deuda española seguir pedaleando hacia mínimos.

IgnacioVictoriano, analista de Renta 4, considera que si el BCE compra deuda pública el interés del bono español a diez años podría caer incluso al 2%. “Si no, llegados a estos niveles, cuesta comprar deuda española a largo plazo. No creemos que pueda bajar mucho más”, dice.

Mario Draghi tiene la llave para nuevas bajadas del interés del bono español también en opinión de Javier Casal, subdirector del área de deuda pública de Ahorro Corporación, quien cree que “los niveles de la rentabilidad de la deuda española son excesivamente bajos.Está sobrecomprada porque muchos inversores cuentan con que el BCE comprará deuda”. Si no es así, piensa que veríamos “ventas virulentas” de deuda periférica.

José Andrés Martínez, experto de Afi, maneja como escenario más probable que el BCE compre titulizaciones, pero no deuda pública. Solo en este segundo caso, que llegaría por un empeoramiento serio de las previsiones de inflación, el bono español a diez años podría caer al 2,5%.

Otros expertos sostienen que el bono tiene aún recorrido a la baja por razones distintas. Javier Guzmán, analista de Société Générale, destaca que “si el Gobierno sigue haciendo sus deberes con las reformas y cumple con sus objetivos de déficit, el comportamiento del bono seguirá siendo bueno porque el fondo del mercado es muy positivo”. En esta línea, Javier Domínguez, socio director de Auriga Global Investors, apunta que Irlanda puede ser un espejo en el que mirarse. “Su bono a diez años paga un 2,68% frente al 2,89% de España y su prima de riesgo es de 130 puntos básicos.Converger con la deuda irlandesa es el primer objetivo viable para la deuda española”.

Sobre el hecho de que España iguale a Estados Unidos en la deuda a cinco años, Diego González, socio director de la Eafi Bull4All, afirma que “el precio refleja que tiene el mismo riesgo invertir en EE UU que en España, lo cual no tiene mucho sentido”. Influyen en este sorpasso las perspectivas manejadas por la Fed de una subida de tipos de interés enEE UU a partir de 2015, lo que provoca que suba el interés de su deuda a largo plazo.

Una prima de riesgo a la baja por subidas del 'bund'

Con el interés del bono español a diez años en mínimos históricos, el estrechamiento en la prima de riesgo podría estar motivado a partir de ahora más por una subida del interés del bund germano que por descensos en la rentabilidad de su homólogo español.

La mayoría de los expertos consultados coincide en señalar que el interés del bono alemán a diez años, actualmente en el 1,38%, debería subir porque ya no tiene sentido el papel de activo refugio frente a la periferia que ejerció durante la crisis. El bund sigue en niveles históricamente bajos. Por ejemplo, en abril de 2011, su rentabilidad era del 3,49%.

Aunque el interés del bono español podría estar cerca de tocar fondo según varios expertos consultados, Casal reconoce que “no se puede ir contra el mercado y y los flujos ahora son de compra”. A mediados de mayo, justo tras tocar su mínimo histórico en el 2,85%, su rentabilidad volvió a superar el 3% porque se produjeron salidas de inversores en deuda periférica.Una corrección provocada en parte por un rumor luego desmentido sobre un impuesto retroactivo a los tenedores de deuda griega. Tras ese susto, el bono español vuelve a caer del 3%. Para Javier Domínguez, de Auriga, este movimiento da más solidez a los niveles actuales de la deuda española.