Solicita la reapertura de la planta cerrada en diciembre de 2012

Nuclenor pide 60 años para la central nuclear de Garoña

Todo apunta a que el Gobierno admitirá la petición

Si se admite la ampliación, se deberá aplicar a todo el parque nuclear

Fachada de la Central Nuclear de Santa María de Garoña, en el norte de Burgos.
Fachada de la Central Nuclear de Santa María de Garoña, en el norte de Burgos. Efe

En un consejo extraordinario celebrado hoy, Nuclenor ha acordado solicitar al Ministerio de Industria, la renovación del permiso de explotación de la central nuclear de Santa María de Garoña, según lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 28 del reglamento sobre instalaciones nucleares y radiactivas. Este, que se modificó en febrero, permite solicitar la reapertura de una central después de caducada su licencia, si había sido parada por razones económicas y no de seguridad.

 Una norma “a la carta” que permitía a Nuclenor, propiedad al 50% de Endesa e Iberdrola, solicitar la reapertura antes del 6 de julio. La sociedad ha solicitado a Industria que le permita operar la planta hasta los 60 años de su explotación comercial, que se cumplirían el 2 de marzo de 2031. 

Un plazo en línea, según indica Nuclenor en una nota de prensa, con “con la práctica regulatoria de Estados Unidos, país origen de la tecnología de la planta, que ha sido utilizada como referencia en las evaluaciones técnicas de operación a largo plazo por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN)”.

Según la citada nota, “este es el plazo necesario para hacer viable el proyecto y proporcionaría la estabilidad y certidumbre adecuada para acometer las inversiones precisas”. Y añade que la solicitud presentada ante el ministerio va acompañada de la documentación que acredita el cumplimiento de los requisitos exigidos para la renovación de la autorización de explotación, tal como figuraba en la última solicitud presentada.

Esta “demuestra que se dispone de un adecuado control del comportamiento de las estructuras y equipos de la central y permite asegurar su capacidad para realizar las funciones de seguridad a largo plazo”. También se incluye el programa de inversiones y modificaciones de diseño asociadas a las pruebas de resistencia y las instrucciones técnicas complementarias del CSN.

Garoña fue cerrada por sus propietarias en diciembre de 2012 para evitar pagar los nuevos impuestos sobre residuos nucleares que entraron en vigor en enero de 2013. Y aunque las eléctricas han reiterado que no era rentable, ahora solicitan su reapertura, todo apunta a un pacto previo, de que se le permitirá funcionar hasta 2031. El Gobierno se ha mostrado dispuesto públicamente a alargar la vida de las centrales nucleares a los 60 años y es conocida la posición pronuclear del ministro de Industria, José Manuel Soria y del secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal. 

La central cumplió 40 años en 2008 y ese año el anterior Gobierno socialista acordó su cierre en julio de 2012, año en que ya no estaría gobernando. Una de las primeras medidas del Ejecutivo de Rajoy fue cambiar la norma (una simple orden ministerial) para que Garoña pudiera seguir funcionando. Pero a la vista de la actitud complaciente del PP, las eléctricas le han echado un pulso que probablemente ganarán, para lograr cambiar en su favor los nuevos impuestos y una ampliación de la vida de la central. Una medida que se aplicará al resto del parque nuclear que cumplirá los 40 a partir de los año 20.

La decisión final depende, en cualquier caso, del informe favorable del CSN.