Editorial

Gestión comercial a los activos de Sareb

La Sareb tiene preparado ya el parcelado de sus activos y el proceso preciso para poner en manos de las gestoras privadas la venta de una cartera de unos 50.000 millones de euros en suelo, inmuebles terminados y crédito. Ha dispuesto diez paquetes de composición mixta, tantas como entidades que cedieron sus activos al banco malo, con la expección de Bankia, cuyos activos se han separado en tres bloques, uno de los cuales, el mayor de todos, está cebado con 16.000 millones de euros de crédito a promotores. La sociedad pública pretende con esta operación poner en manos de profesionales bancarios e inmobiliarios la comercialización, aunque seguirán en el balance de la Sareb hasta que sean vendidos a terceros. Se trata, por tanto, de una suscontratación, buscando la coalición entre actividad comercial inmobiliaria y financiación bancaria, como fórmula más adecuada para liquidar los activos.

El momento es el mejor desde que se inició la crisis: se ha estabilizado el mercado financiero, se ha purgado el precio hasta llegar al valor real, y se ha activado de nuevo el apetito, sobre todo de los fondos extranjeros, por estas carteras. Debe aprovecharse para acortar lo más posible los plazos y la vida útil de Sareb. Cuando se logre habrá culminado la digestión de la crisis inmobiliaria. Pero no antes.