Tribuna

Los nuevos lazos entre China y Asean

China se ha embarcado en una nueva fase de desarrollo económico. En el futuro, ya no dependerá de las exportaciones para mantener el crecimiento económico y la prosperidad. Los responsables políticos del continente se han puesto en marcha para convertir a China en una economía plenamente desarrollada. Como resultado de ello, China se ha convertido en uno de los mayores centros de comercio e inversión para el sudeste de Asia.

La Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean, por sus siglas en inglés) sigue creciendo como una potencia económica de 600 millones de habitantes y un PIB combinado de 2,1 billones de dólares. La Comunidad Económica de la Asean entrará en vigor a finales de 2015 creando uno de los mayores mercados del mundo.

Las relaciones comerciales entre China y Asean son de naturaleza recíproca. China ya no es el mismo competidor en exportaciones de décadas pasadas. China representa ahora un nuevo e importante mercado de consumo para Asean, mientras que ésta es cada vez más importante para los fabricantes de la parte continental de China. Estos lazos abren numerosas oportunidades para países de Asean, como Indonesia, Filipinas, Vietnam y Camboya, donde abunda la mano de obra y que son atractivos para las empresas de la parte continental por su bajo coste de producción.

El comercio entre China y los diez países miembros de Asean, aumentó más del 10% hasta los 400 mil millones de sólares en 2012. Se espera que el volumen de comercio bilateral anual aumente hasta un billón de dólares en 2020. Así mismo, se espera que la inversión en ambos sentidos alcance los 150 mil millones de sólares en los próximos ocho años. De de los diez países miembros de la Asean, Malasia, Singapur y Tailandia lideran el camino y se considera que son las economías pujantes del mundo.

China ha anunciado que la estrategia con Asean hará énfasis en el “comercio equilibrado”. Tomando Malasia como ejemplo, el comercio bilateral con China alcanzó un máximo histórico de 94.800 millones de dólares el año pasado. Ambos países han anunciado planes para aumentar significativamente el comercio a través de varias medidas, como el apoyo a parques industriales en otros países que incrementarán el comercio bilateral un 60% hasta los 160.000 millones de dólares en 2017.

Se espera que la naturaleza cambiante de los generadores económicos de Asia apoye este “comercio equilibrado” en la región. La promesa del crecimiento de la clase media consumista hasta 1,75 millones de personas en Asia en 2020 va a ser un gran atractivo y se espera que China sea un beneficiario directo de esta creciente Asean consumista. La rápida tasa de urbanización, que además acompaña el aumento de las familias de clase media en China, también va a cambiar los comportamientos de consumo y estilos de vida, estimulando la demanda de importaciones de calidad y productos de lujo y servicios que beneficien a los países de la Asean.

La Asean ha superado a Australia, los EE UU y Rusia hasta convertirse en el cuarto mayor destino de inversión en el exterior de China. En 2012, la inversión de China en las economías de la Asean fue de 4.420 millones de dólares, un 52% más desde el 2012. A finales de 2012, Singapur se había convertido en el destino donde las empresas chinas invirtieron más, seguido de Camboya, Birmania, Indonesia y Laos, según China-Asean Business Council.

En la próxima década, se espera que Beijing haga su parte y ayude a profundizar los vínculos económicos y la integración de la Asean. China se está centrando en aumentar la inversión directa y la construcción de infraestructura en la región, especialmente en carreteras y alta velocidad. De acuerdo con la estrategia de ferrocarril, las líneas comienzan en la capital de Yunnan, Kunming y conectarán Laos, Vietnam, Camboya, Myanmar, Tailandia, Malasia y Singapur. China dependerá de su posición geoestratégica, que une la región sur de China a lo de la región con sus vecinos de la Asean. Estos lazos económicos más estrechos entre China y Asean fomentarán más oportunidades de inversión para las empresas en ambas regiones. La mayoría de los países miembros ya aprovechan el mercado chino y exportan una gran variedad de bienes, materiales y productos que van desde la agricultura, la electrónica y el sector textil.

Para las empresas chinas, Asean supone una oferta bien diversificada de recursos naturales, agricultura, electrónica y grandes mercados de consumo y proyectos de infraestructura en rápido desarrollo. Indonesia tiene una abundancia de recursos naturales y la necesidad de ampliar sus infraestructuras de transporte. Malasia tiene oportunidades en proyectos de infraestructuras a gran escala, tales como plantas de energía, trenes, petróleo y gas. Tailandia es un centro de fabricación de automóviles y cuenta con importantes oportunidades en alimentación, energía y comunicaciones.

Los bancos chinos están a punto de ampliar el uso del renminbi entre los países de la Asean mediante la ampliación del ámbito de aplicación de la convertibilidad monetaria y la realización de pruebas offshore de la moneda. Singapur registra la tercera mayor cantidad de pago con renminbi (RMB) en Asia (excluyendo Hong Kong y China continental), lo que recientemente duplicó el contrato de permuta financiera a 300.00 millones de yuanes. Esto pone en relieve la creciente importancia de la región de la Asean para el uso de RMB, que puede dar a la ciudad-estado del sudeste asiático una ventaja en los mercados offshore de la región.

El pasado ha sido testigo de las relaciones competitivas entre estas grandes potencias económicas globales. El crecimiento esperado para el comercio bilateral y la inversión establece un nuevo tono más positivo para estas relaciones ya que estas regiones poderosas se convierten en un mercado económico de pleno derecho de 1.900 millones de personas.

Bruce Alter es head of Global Trade and Receivables Finance, HSBC China.