Breakingviews

Alstom no debería perder el tren

La oferta de General Electric por la unidad de energía de Alstom indirectamente podría ayudar a transformar el grupo de ingeniería francés en el equivalente de la manufactura de trenes del fabricante de aviones europeo Airbus. El gobierno francés parece pensar que la manera de lograrlo es oponerse a la oferta estadounidense y favorecer el enfoque del grupo alemán Siemens.

París sugiere que GE debería vender su unidad de trenes a Alstom. Sin embargo, la solución ideal sería que la compañía francesa utilizara el dinero de GE para comprar el negocio de trenes de Siemens.

La lógica estratégica de la fusión de trenes franco-alemana es fuerte. Por separado, las dos empresas luchan para competir a escala global con los rivales que emergen de China, pero los trenes Alstom-Siemens serían un fuerte número 3 mundial.

La oferta de GE aumentaría la competencia en muchos mercados y podría ser aprobada con facilidad

Siemens ya está preparando una contraoferta por la que adquiriría los activos energéticos de Alstom y daría a los franceses su unidad de trenes. Sin embargo, el posible acuerdo está envuelto en la incertidumbre regulatoria por la gran superposición entre las divisiones de energía de Siemens y Alstom. Por otro lado, la oferta de GE –que cuenta con el favor del consejo de administración de Alstom– aumentaría la competencia en muchos mercados y podría ser aprobada más fácilmente.

GE ofrece 9.900 millones en efectivo. Suponiendo que 3.000 millones de euros se destinan a reducir la deuda que todavía tiene Alstom de 0,5 veces su Ebitda. Los trenes de Siemens valen alrededor de 1.500 millones de euros. Eso dejaría unos 5.400 millones para que Alstom pagara un dividendo especial o pusiera en marcha un plan de recompra de acciones.

Es cierto que Siemens podría ser reacio a cooperar si se critica su oferta por Alstom. Pero el grupo alemán ha tenido durante mucho tiempo problemas con su unidad de trenes. Alstom, por otro lado, logra un margen operativo del 5,4% en los trenes. La experiencia francesa, unos volúmenes de compra más altos y una i+D más eficiente podrían generar 300 millones de euros anuales en sinergias. Si los franceses no aprovechan la oportunidad para comprar a su gran rival europeo, el riesgo es que alguien más lo hará.