Semifinales de la Liga de Campeones

Tres ciudades, dos aficiones y un sueño en Lisboa

Miles de madrileños visitarán Múnich y Londres la semana que viene llevados por su pasión por el fútbol.

Liga de Campeones
Imagen del Allianz Arena, estadio del Bayern Munich

La Liga de Campeones, la mayor competición del fútbol europeo, se pasea cada año por algunas de las grandes ciudades del continente, y los tres partidos que restan para su desenlace no serán menos. Más de 3.000 aficionados del Real Madrid en Múnich y 2.500 del Atlético en Londres se desplazarán para apoyar a sus equipos en sus partidos cruciales contra Bayern y Chelsea. El objetivo:visitar Lisboa el 24 de mayo.

Múnich y Londres, ciudades muy dispares, con múltiples opciones y, en esta ocasión, con caros desplazamientos. La demanda repentina de billetes de avión ha disparado los precios, algo a lo que tampoco ha ayudado la proximidad del puente de mayo. Según el buscador de vuelos Trabber, el precio medio de un vuelo ida y vuelta a Londres en las fechas del partido apenas superaba los 100 euros antes de conocerse el enfrentamiento. Justo después, ya alcanzaba los 200. En el caso de Múnich, sin aerolíneas de bajo coste que vuelen sin escalas desde Madrid, el precio medio para un vuelo ida y vuelta se mantenía en marzo estable en los 150 euros; en abril ya ha superado los 300. Las alternativas no son mucho más económicas: los viajes organizados con ida y vuelta en el mismo día más la entrada a los partidos no baja de 420 euros para ninguna de las dos aficiones. En cualquier caso, aprovechar las pocas horas libres es crucial para volver a casa con la sensación de haber disfrutado… sin depender del resultado.

Múnich, más que cerveza

La tercera ciudad alemana suele vivir a la sombra de Berlín a nivel turístico, pero su singularidad la hace muy atractiva. La mejor manera de llegar al centro desde el aeropuerto es por tren, hasta la estación de Hauptbahnhof. Está situada a unos diez minutos a pie de la Marienplatz, la plaza del antiguo ayuntamiento y de la iglesia de San Pedro, desde cuya torre se aprecia una vista espectacular de la ciudad. También es un inmejorable punto de encuentro: desde allí se puede llegar al Allianz Arena, estadio del Bayern, por la línea U6 de metro (seis euros el billete para todo el día, 11,2 para grupos desde cinco adultos), y por la U3 al parque olímpico, al noroeste de la ciudad. La U6 también discurre por los alrededores del Jardín Inglés, uno de los parques urbanos más grandes del mundo y con zonas al aire libre, junto a la singular Torre China, para degustar la sabrosa cerveza bávara. Para probar el codillo y las salchichas de la zona, dos opciones son el Hofbräuhaus, quizá el más turístico y en la zona de la Marienplatz, y el Agustiner Keller, junto a la estación de Hauptbahnhof.

Tres ciudades, dos aficiones y un sueño en Lisboa

Cómo ir. Sin aerolíneas de bajo coste que lleguen sin escalas a la ciudad, viajar a Múnich desde Madrid tiene un coste superior al de otras grandes ciudades. Lufthansa, Iberia y Air Europa llegan directas, y Vueling lo hace con una escala de varias horas en el aeropuerto de El Prat de Barcelona.

Dónde comer. El codillo de cerdo con chucrut y knoedel, una bola de patata o las salchichas weisswurst con mostaza dulce son las bases de la cocina bávara. Pero si el turista tiene hambre, el Steinheil 16 ofrece gigantescos schnitzel, filetes empanados, por 10 euros. Ideal para cenar con amigos.

Dónde dormir. El hecho de albergar cada año una de las fiestas más populares de Europa, el Oktoberfest, hace de Múnich una ciudad con gran capacidad hotelera. Las grandes cadenas están allí, pero en los alrededores de la Marienplatz hay una variada oferta de hostales muy bien ubicados.

Londres exprés

La inmensidad de la capital británica es un reto para este turista con poco tiempo que perder. El aeropuerto de Heathrow dispone de estación de metro y desde Gatwick, los trenes de la compañía Southern (southernrailway.com) llegan a Victoria en apenas media hora y por 10 libras si se adquieren los billetes en su web. El estadio del Chelsea, Stamford Bridge, está ubicado en la zona dos del transporte público londinense, junto a la estación Fulham Broadway. El metro es el mejor aliado, y el billete de un día, por nueve libras sin límite en todo el transporte público para el área 1-2, es amortizable si el aficionado del Atlético se mueve con la misma agilidad que sus jugadores.

Algunos puntos imprescindibles, como Westminster y su Big Ben (metro Enbankment) o la Torre de Londres (metro Tower Hill), están en la misma línea de metro que el estadio. El alcance del billete de metro puede aprovecharse para llegar a un destino interesante para los más enfermos al fútbol: el estadio del Arsenal, el Emirates Stadium (metro Arsenal), al norte de la ciudad, por lo que hay que calcular cierto margen de tiempo.

Tres ciudades, dos aficiones y un sueño en Lisboa

- Cómo ir: Con cinco aeropuertos y casi todas las aerolíneas realizando al menos una conexión, Londres es una de las ciudades con mayores facilidades para llegar en avión. En esta ocasión, el alza de los precios hace pensar en alternativas como Manchester y aprovechar la red británica de ferrocarril.

-Dónde comer. Además de las habituales cadenas de fast food (entre Piccadilly y Trafalgar Square encontramos todas), podemos probar un buen fish & chips en North Sea Fish, cerca de Kings Cross. No muy lejos está el Ibérica, un restaurante de comida española con el sello de calidad de Nacho Manzano.

-Dónde dormir. Si el presupuesto es escaso y la calidad del hotel no es prioritaria, en los alrededores de la estación de Victoria hay toda una variedad de bed & breakfast por 20 libras la noche. Cerca del estadio del Chelsea, el Chelsea House Hotel es una opción con una buena relación calidad precio.

Lisboa: fin del viaje

En un año en el que dos equipos madrileños pueden verse las caras en la final de la Liga de Campeones, la capital portuguesa no podía haber sido una mejor sede. En el caso de que ambos clubes se jueguen la gloria en el estadio Da Luz, casa del Benfica, el sábado 24 de mayo, la proximidad geográfica hará que decenas de miles de aficionados, con y sin entrada, se trasladen allí.

La ciudad destaca por la calidad y precio de muchos de sus hostales, como el caso del Rossio Hostel, en la plaza Don Pedro IV, popularmente plaza de Rossio. El Barrio Alto es una inmejorable zona para calmar los nervios durante las horas previas al encuentro y celebrar, o llorar, una vez terminado. El automóvil será el medio de transporte elegido por la mayoría de aficionados: la plaza de Restauradores cuenta con parking subterráneo y con estación de metro directa al estadio Da Luz (Alto dos Moinhos, línea azul). El castillo de San Jorge y el Monumento a los Descubrimientos son visitas obligadas para quien, de paso, aproveche el fin de semana.

Tres ciudades, dos aficiones y un sueño en Lisboa

Cómo ir. Desde Madrid, Easyjet, Air Europa, TAP e Iberia viajan de forma directa y en menos de una hora. En tren, la opción es el Trenhotel Lusitania por unos 60 euros y algo más de nueve horas de viaje. Pero es el coche la vía más utilizada. En tal caso, hay que preparar unos 20 euros para los peajes.

Dónde comer. La comida de temporada marca el carácter gastronómico de Lisboa. El bacalao es su estrella, y el Solar dos Presuntos, cerca de la plaza de los Restauradores, un buen sitio para probarlo, además de otros pescados de temporada. En el barrio de Alfama encontramos opciones más asequibles.

Dónde dormir. Si por algo destaca Lisboa es por la calidad y precio de muchos de sus hoteles. En el ranking anual de la web Hostelworld, de los diez mejores hoteles de tamaño medio del mundo, seis están en esta ciudad. El Home Lisbon y el Travellers House son los dos primeros.