Actualización poblacional de la EPA

La revisión del censo rebaja tres décimas la tasa de paro al 25,7%

La revisión del censo poblacional llevado a cabo por el Instituto Nacional de Empleo (INE) ha corregido a la baja la tasa de paro tres décimas hasta el 25,73% en el último trimestre. También ha incrementado un 0,43% la tasa de actividad hasta el 59,86%.

Este ajuste de la Encuesta de Población Activa (EPA) se produce porque se ha actualizado la base poblacional sobre la que se realiza al censo de 2011 (hasta ahora se hacía con estimaciones revisadas del censo de 2001). De esta forma, la nueva base censal aflora las siguientes novedades: 421.400 personas mayores de 16 años. De estos, 416.400 están en disposición de trabajar tengan o no un empleo (activos) y estos, a su vez se desglosan en 377.000 ocupados, que si tienen un puesto de trabajo y 39.300 parados, que no lo tienen, en el último trimestre de 2013.

Con esta revisión poblacional las magnitudes totales del mercado laboral quedan en 23.07.900 activos, de los que 17.135.200 están ocupados y 5.935.600 son parados.

No obstante, el INE ha corregido todas la series desde el primer trimestre de 2002 con estos nuevos datos poblaciones y, la evolución de la ocupación es idéntica en el último trimestre a los datos anteriores, con lo que se mantiene un ritmo de destrucción de empleo del 1,17% en 2013 respecto a 2012, cuando la pérdida de ocupados registraba un ritmo del 4,7%.

La fotografía que más ha cambiado con estos nuevos datos es la de la población extranjera. Así, además de haber aflorado algo más de 400.000 activos, se ha detectado una redistribución dispar de la población por nacionalidad, de forma que la población residente en España mayor de 16 años estaba infravalorada en la EPA en 585.700 españoles que no se contabilizaban. A cambio, la población extranjera estaba sobrevalorada e 212.100 personas, que ya no se encuentran en el país.

Menos hogares

A parte de las diferencias en las estimaciones de la población residente en España, el INE destaca que otro fenómeno que se ha producido de forma sistemática, al menos en los últimos tres censos de población, es que las cifras de hogares son "considerablemente inferiores a las que se deducen del censo. Sobre todo, hay más familias de una y dos personas de las que aparecían en las encuestas anteriores.

Así, el número de hogares del censo de 2011 supera en más de 600.000 los estimados por la EPA. En particular, hay 756.600 más que en las anteriores bases censales, lo que supone un incremento del 22,2%.