La cotización sucumbe a la volatilidad que domina el mercado

¿Sigue teniendo potencial el oro como activo refugio?

El precio del oro ha corregido más de un 2% en las tres últimas sesiones.
El precio del oro ha corregido más de un 2% en las tres últimas sesiones.

El oro no ha escapado a la volatilidad que sufre el mercado. Atrapado entre las tensiones por el conflicto de Ucrania y la recuperación de las economías occidentales, la cotización de este metal precioso que tradicionalmente funciona como valor refugio ha dado algunos bandazos en las últimas semanas. Tras marcar su máximo anual en 1.382 dólares a mediados de marzo, llegó a perder la cota de los 1.300 dólares para después volver a recuperarse hasta el nivel más alto en tres semanas, en los 1.327 dólares. Y de nuevo una importante corrección. En tres sesiones ha cedido más de un 2% y se sitúa en 1.295 dólares.

Para Ole S. Hansen, analista senior de materias primas de Saxo Bank, “el precio del oro continúa reaccionando a las fuertes ventas minoristas de Estados Unidos publicadas a principios de esta semana, que apuntan hacia una mejora de la economía estadounidense tras la ralentización vivida durante el invierno”. Un dato macroeconómico que parece haber frenado la demanda de oro pese al recrudecimiento del conflicto en Ucrania, donde ya se contabilizan algunos muertos por los incidentes entre las milicias enviadas por Kiev y los rebeldes prorrusos.

“El oro paradójicamente ha perdido terreno, dejando sin efecto su valor como refugio de capitales en momentos de tensión”, señala Ramón Morell, de ETX Capital España.

Miguel Ángel Paz, director de la unidad de gestión de Unicorp Patrimonio, reconoce que “es complicado” explicar el comportamiento que está teniendo el oro. El pasado martes, cuando su precio retrocedió casi un 2%, “los inversores compraron deuda como refugio y el oro también debería haber subido”. A su juicio, “el inicio de año ha sido complicado para los mercados y no hay ningún activo con una tendencia clara, sino que son movimientos de dos o tres semanas. En el momento en el que los inversores tienen algo de rentabilidad acumulada, quieren recoger beneficios rápidamente”.

Este analista explica también que los buenos resultados empresariales que se están registrando en Estados Unidos están devolviendo los flujos de dinero a los índices norteamericanos, después de una venta masiva de acciones, sobre todo entre los valores tecnológicos. También ha ayudado a recuperar el optimismo la confirmación de que la Reserva Federal seguirá apoyando la recuperación manteniendo bajos los tipos de interés.

Así, los expertos consultados coinciden en que a medida que avance la mejora de las economías globales los inversores aparcarán la búsqueda de valores refugio. Y el precio del oro puede repuntar en momentos puntuales, beneficiándose de las incertidumbres que surjan, pero su tendencia de fondo para este 2014 es bajista. Goldman Sachs prevé que la onza de oro, aunque acumula una subida del 8% en lo que va de año, termine el ejercicio en torno a los 1.050 ó 1.000 dólares. Por su parte, Bankinter señala que “la tensión provocada por el conflicto entre Rusia y Ucrania ha alterado el escenario para las principales materias primas en 2014” y apunta que el atractivo del oro como activo refugio perdurará en el corto plazo, evitando que se abarate tanto como pensábamos”. Así, ha revisado su estimación para 2014 hasta 1.200 dólares la onza desde los 1.100 dólares, mientras que para 2015 la mantienen en 1.000 dólares la onza.

“Creemos que el precio del oro seguirá erosionarse a medida que mejore la economía mundial, en particular la de EE UU, y creemos que el oro todavía puede caer por debajo de 1.200 dólares a mediados de 2014”, asegura Ishaq Siddiqi, estratega de mercado de ETX Capital.

Primer aniversario del desplome

Hace justo un año que el precio de la onza de oro sufrió un desplome no visto en 30 años. “El 12 y el 15 de abril de 2013 el precio del metal dorado se derrumbó hasta perder el importante soporte en niveles de 1.525 dólares. En tan solo esos dos días, el oro cayó desde los 1.565 dólares por onza hasta los 1.336 dólares”, recuerda Ole S. Hansen, analista de Saxo Bank. Una caída del 15% que dio lugar a un nuevo ciclo en la cotización del oro.

“El oro se suele mover en superciclos largos”, explica Ignacio Cantos, director de inversiones de ATL Capital. “Hubo un ciclo desde prácticamente nada hasta los 800 dólares, después bajó a 200 y remontó hasta los 400 para luego subir casi a los 2.000 dólares. En tres o cuatro años multiplicó por cinco su valor. Ahora ha entrado en otro ciclo en el que se mueve en torno a los 1.300 dólares y puede ir más abajo”, comenta.

Así, la época dorada del oro fue en el verano de 2011, cuando marcó su máximo histórico en 1.923 dólares. “Coincidió un momento de mucho miedo con una gran demanda de los mercados emergentes para tener reservas”, menciona Cantos. Según Adrián Poyo, analistas de XTB, en estos momentos “la crisis entre Ucrania y Rusia han elevado los precios de los metales preciosos y los metales industriales, pero se espera una solución a los conflictos y el oro seguirá su rumbo bajista”.