La mayor parte de las emisiones de acciones nuevas será por la metamorfosis de bonos convertibles

Caixa, Liberbank, Sabadell, Popular y Bankinter tienen pendientes ampliaciones por 3.100 millones

Luis María Linde, gobernador del Banco de España.
Luis María Linde, gobernador del Banco de España.

Caixabank fue la última en ampliar capital, por unos 1.180 millones de euros, para transformar en títulos los bonos convertibles que entregó a sus preferentistas en febrero de 2011. La entidad que preside Isidro Fainé sacó a la Bolsa 323 millones de acciones nuevas, equivalentes al 6,4% de su capital, el pasado 11 de abril. Y aún le quedan cerca de 760 millones, la mayor parte procedente de los títulos colocados a particulares cuando dejó de ser el holding de participaciones de La Caixa (Criteria) para convertirse en la sociedad que agrupa su actividad financiera. La mutación se produjo en julio de 2011.

El banco catalán no es el único que tiene pendiente el desembarco de nuevo papel en el mercado por la conversión de bonos. Junto a los de Popular, Sabadell, Liberbank y Bankinter, suman cerca de 2.600 millones de euros (véase gráfico). Las fechas de transformación obligatoria son variables: van desde el próximo 11 de mayo de los de Bankinter hasta julio de 2018 de los de Liberbank.

Eso sí, los vencimientos no tienen por qué respetarse. Las entidades disponen de la capacidad de anticiparse casi cuando lo deseen, siempre y cuando cumplan una serie condiciones.

En la práctica, los bancos prefieren disponer de acciones contantes y sonantes antes que de bonos convertibles. La razón es que existen dudas sobre la computabilidad de estos híbridos en las ratios de capital. Por ejemplo, la Autoridad Bancaria Europea (ABE) no los consideró, por regla general, como capital de máxima calidad en sus test de estrés. Entretanto, la validez del capital puro y duro en forma de títulos de renta variable es incuestionable.

Las emisiones de cada banco

Popular

El banco que preside Ángel Ron tiene en circulación 647,8 millones de euros en bonos convertibles que vencen a finales de 2015. El precio de conversión de estos híbridos es de 17,8 euros por acción. Eso sí, Popular abona una remuneración del 7% anual a los dueños de estos títulos. También tiene en circulación 33,3 millones de euros en convertibles vendidos a institucionales.

CaixaBank

La entidad financiera que preside Isidro Fainé tiene en circulación dos emisiones de bonos necesariamente convertibles. Una por 743,6 millones de euros con un precio de canje de 4,97 euros, que paga un 7% anual y que vence, de entrada, a mediados del próximo año. También tiene otra por 15 millones que entregó a los preferentistas de Banco de Valencia.

Sabadell

Tres emisiones distintas tiene en circulación el banco que preside José Oliú. Una por 465 millones de euros que vence en julio de 2015 y que paga ahora el 5,3%; otra por 309 millones que abona el 10,2%; y la última, que expira en octubre de 2016, por 51 millones que abona el 5%.

Liberbank

Son unos 311 millones en convertibles los que tiene en circulación Liberbank. La mayor parte de ellos (236 millones) paga un 7% y se transformará en acciones en función del precio en Bolsa de la entidad. El límite para su metamorfosis es julio de 2018.

Bankinter

Bankinter dispone de dos emisiones de convertibles por un total de 12,6 millones de euros que se transformarán en acciones en menos de un mes.

Popular, de hecho, anunció la metamorfosis de 696 millones de euros en convertibles a finales del año pasado, con el objetivo de que ese importe computara sin ningún género de duda en el chequeo que el BCEefectuará este año y se publicará a finales del ejercicio.

Las ampliaciones realizadas a través de bonos necesariamente convertibles tienen el inconveniente de que no dan la oportunidad a los accionistas de acudir de forma preferente. Es decir, provocan una dilución instantánea.

Una cuestión clave, además, es la cotización de la entidad en Bolsa. “Lo lógico es que, como la mayor parte de los propietarios de estos híbridos son particulares, la entidad obligue a su metamorfosis si y solo si los dueños no pierden dinero”, explican desde una entidad financiera. Por si fuera poco, una parte importante de estos híbridos se entregó para dar liquidez a participaciones preferentes, de ahí que sea importante que los clientes bajo ningún concepto pierdan dinero si optan por vender las acciones en cuanto se las entreguen.

La cotización en Bolsa de CaixaBank se sitúa cerca del precio de conversión de sus bonos, de forma que sus dueños están a punto de no perder dinero. Algunas emisiones, además, no tienen un precio fijado de antemano, sino que depende de la cotización en mercado de las entidades, lo que prácticamente elimina la posibilidad de sufrir pérdidas. Además, hay que tener en cuenta la rentabilidad que los titulares se han embolsado desde la emisión del producto. En el mejor caso supera el 10% anual.

También es posible que las órdenes de venta de los nuevos socios provoquen caídas durante el día del desembarco en el parqué de las acciones. Aunque no siempre ocurre así. El pasado 30 de enero, Popular recibió títulos nuevos equivalentes al 8,4% de su capital por la conversión de los bonos, y pese a que llegó a caer un 3,8% en la sesión, cerró con un alza del 4,3%. CaixaBank concluyó con una caída del 0,17% el 14 de abril, cuando puso en circulación títulos valorados en unos 1.180 millones de euros.

Liberbank, por su parte, tiene bonos necesariamente convertibles por alrededor de 311 millones de euros, que vencen en julio de 2018, aunque puede decretar antes su metamorfosis. Adicionalmente, se propone ampliar capital por un mínimo de 500 millones a partir del próximo mes de mayo.