Ofensiva de Kiev contra los separatistas prorrusos

Primeras víctimas mortales en los choques en Ucrania Oriental

Un vehículo dañado en Slaviansk, tras los choques armados entre activistas prorrusos y soldados ucranianos (al fondo).
Un vehículo dañado en Slaviansk, tras los choques armados entre activistas prorrusos y soldados ucranianos (al fondo). EFE

La tensión en el Este de ucrania ha dado un salto cualitativo después de que los activistas prorrusos tomasen el control total de la ciudad de Slaviansk (120.000 habitantes) y rechazasen a las fuerzas ucranianas en los accesos a la localidad. Kiev, que acusó a los prorrusos de usar escudos humanos civiles, reconoció la muerte en un tiroteo de de un oficial del Servicio de Seguridad Interior, y la prensa rusa, citando fuentes de los grupos separatistas, informó de un muerto en estas filas.

 Mientras, otros activistas prorrusos se hacían con el control de los ayuntamientos en ciudades como de Yenakievo, Mariúpol y Jarkóv, la segunda ciudad mayor del país después de Kiev, todas en el Este de Ucrania. Poco después, a media tarde, el presidente interino de Ucrania, Alexándr Turchínov, anunciaba el lanzamiento de una operación militar a gran escala, y dio de plazo hasta hoy para que los activistas sublevados depongan las armas.

Kiev elevó, además, el tono del enfrentamiento con Moscú al acusar directamente a Rusia de iniciar una guerra con Ucrania y advertir que no permitirá que se repita el caso de Crimea, donde tropas aparentemente rusas tomaron el control del territorio. La OTAN ha advertido que algunos activistas prorrusos llevan equipamiento y uniformes sin insignia del Ejército ruso.

El Gobierno de Vladimir Putin no quedó a la zaga en la retórica militarista, y tras calificar de “criminal” la operación militar decretada por Kiev, exigió a “aquellos que derrocaron al presidente legítimo de Ucrania que cesen inmediatamente la guerra contra su propio pueblo”. El ministerio de Asuntos Exteriores añadió que depende de Occidente el evitar una guerra civil en Ucrania.

La Alta Representante de la UE para su Política Exterior, Catherine Ashton, expresó su preocupación por el aumento de las tensiones en varias ciudades de Ucrania oriental y pidió a Rusia que “deje de desestabilizar” el país.