Cumbre de la innovación de CEOE

Las empresas exigen más seguridad e incentivos fiscales para invertir en I+D+i

Juan Rosell, presidente de CEOE; el Principe Felipe y Luis de Guindos, ministro de Economía, ayer a la entrada de la cumbre de la innovación de CEOE.
Juan Rosell, presidente de CEOE; el Principe Felipe y Luis de Guindos, ministro de Economía, ayer a la entrada de la cumbre de la innovación de CEOE.

La reforma eléctrica o los decretos para rebajar el gasto farmacéutico son solo dos ejemplos de los virajes que en materia legislativa ha tenido que tomar el Gobierno en los dos últimos años para reconducir las cuentas públicas. Unas decisiones que han lastrado las cuentas de resultados de las empresas más innovadoras, que aprovecharon la Cumbre de la Innovación, organizada por CEOE, para poner voz a sus quejas. Más de 400 compañías se reunieron en la sede central de Telefónica para expresar su compromiso con las actividades innovadoras, pero también para reclamar un marco fiscal y jurídico “estable y predecible”. El más explícito fue el presidente de la filial española del gigante farmacéutico Lilly, Javier Ellena, que reclamó mayor protección a la propiedad industrial y unas reglas de juego duraderas “para garantizar la inversión en innovación”.

Unas reclamaciones que coinciden con las líneas maestras del documento El estado de la innovación empresarial, elaborado por la Comisión de I+D+i de CEOE, en el que plantean una serie de recomendaciones para aproximar el gasto de España al de otros países desarrollados. “La inversión acumula una caída del 7% desde 2010. Es necesario impulsar el apoyo a la I+D para garantizar la fortaleza del sistema productivo”, subrayó el presidente de CEOE, Juan Rosell. El documento reclama más incentivos fiscales y más seguridad jurídica para que las empresas mantengan sus inversiones y para tratar de captar capital extranjero. Y alerta sobre las posibles consecuencias que tendría la adopción de algunas de las medidas propuestas por la comisión de expertos para la reforma fiscal, como la supresión íntegra de la deducción por gastos en I+D. “El 85% de las empresas innovadoras considera que de forma inmediata habría una caída del empleo cualificado en la empresa. Además, los centros de I+D+i privados de grupos internacionales consideran, casi unánimemente, que peligra su continuidad en España”, apunta el texto. Hacienda ya se ha apresurado a garantizar a estas empresas que no suprimirá estos beneficios fiscales y que habrá deducciones en la reforma que el Ejecutivo pondrá en marcha el 1 de enero.

Guindos avanzó que la innovación recibirá gran parte de fondos de la UE hasta 2020

Otra de las reivindicaciones más repetidas en la cumbre de ayer fue la necesidad de incrementar el apoyo presupuestario a la I+D, tras los recortes aprobados en los dos últimos ejercicios. Unos ajustes que el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, dio ayer por finalizados. “La prioridad en los dos últimos años ha sido estabilizar la economía y corregir los desequilibrios (excesivo endeudamiento privado y exterior, burbuja inmobiliaria y la pérdida de competitividad) que traían recesión y paro”, apuntó Guindos, quien precisó que este proceso de saneamiento era imprescindible “para no perder la autonomía sobre la política económica y para abordar una nueva etapa”. Un episodio que comenzará a partir del verano, la fecha prevista para que la Comisión Europea presente al Gobierno español su análisis sobre la situación del sistema español de I+D+i. “Hemos pedido un diagnóstico adecuado a la Comisión Europea para reorientar todas las actuaciones”, apuntó. Un cambio que tendrá que tener en cuenta los nuevos parámetros establecidos por la Comisión Europea para aquellos países que son receptores de fondos estructurales. “El principal foco de recepción de fondos va a ser la I+D+i (4.400 de los 36.000 millones entre 2014 y 2010); en la anterior programación fueron las infraestructuras. Cuando uno mira a su alrededor, se ve que España hizo una gran labor al respecto y tenemos unas dotaciones de capital físico prácticamente sin parangón en nuestro entorno”, precisó. Con las nuevas prioridades, Guindos cree que el nuevo escenario a medio y largo plazo “va a otorgar cada vez más importancia a la I+D+i y a que la ciencia sea una de las variables fundamentales para el crecimiento”.

Las cinco grandes propuestas

Transferencia de tecnología: el informe aboga por adecuar la investigación que se realiza en las universidades y centros públicos con las necesidades de las empresas. Reclama más colaboración entre ambos sectores y ayudas para que las pymes contraten investigadores.

Deducciones: el documento reclama una mejora de los incentivos fiscales. Pide elevar por encima del 12% la deducción por gasto en innovación tecnológica, devolver al 30% el gravamen a la I+D y aprobar las rebajas de cotizaciones por contratar investigadores.

Informes motivados: Estos informes son necesarios para el visto de bueno de Hacienda al cobro de determinados beneficios fiscales. La patronal cree que la Administración debería reducir significativamente “los largos plazos que necesita para la emisión de estos informes”.

Financiación: Ante la falta de crédito bancario, la patronal reclama que se adecúe el presupuesto mínimo financiable a la realidad de las pymes y que se atraigan más fondos a través de los mecanismos de financiación del Banco Europeo de Inversiones.

Nuevas tecnologías: otra de las recomendaciones se centra en la materialización de un plan país para el fomento de la industria de las tecnologías de la información en España. Uno de los ejes de ese plan podría ser el fomento de la compra pública innovadora.