La facilidad de depósito queda en el 0%

El BCE deja los tipos de interés en el 0,25%

La escultura del Euro se ve iluminada en frente de una sede del Banco Central Europeo (ECB)
La escultura del Euro se ve iluminada en frente de una sede del Banco Central Europeo (ECB) EFE

La reunión de hoy del consejo del Banco Central Europeo (BCE) ha atraído especialmente la atención de analistas, economistas y algún que otro político, expectantes por si la institución decidía actuar para combatir los riesgos deflacionistas ante la baja inflación. Pero el BCE ha vuelto a no hacer nada. Primero, ha decidido mantener las tasas rectoras en el mínimo histórico del 0,25%, tal y como preveía la mayoría de analistas. El último recorte lo realizó el pasado noviembre.

Además, también ha mantenido la facilidad marginal de crédito, por la que presta dinero a los bancos durante un día, en el 0,75%, y ha dejado la facilidad de depósito, por la que remunera el dinero, en el 0%.

Y en la comparecencia que ha ofrecido Mario Draghi, en la que se esperaba que anunciara alguna medida de estímulo no convencional, tampoco ha habido novedades. En el mercado se barajaba la posibilidad de otra ronda otra ronda de liquidez a la banca (LTRO), aunque esta vez condicionada a que los bancos den financiación a familias y pymes. Tampoco se descartaba que Draghi dejara de esterilizar la cartera de bonos que tiene en su balance tras las compras de deuda. Y había expectativas de un posible programa de compra de activos al estilo de la Fed estadounidense, después de que el presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, relajara su hasta ahora férrea oposición a un Quantitative Easing (QE) europeo.

Pero Draghi se ha limitado a decir que el consejo de gobierno es “unánime en usar medidas no convencionales” para evitar el riesgo de un periodo “demasiado prolongado” de baja inflación, si fuese necesario. Draghi ha reiterado que el BCE está preparado para actuar en caso necesario con el fin de mitigar el riesgo de deflación, pero parece que de momento no hay consenso sobre el movimiento, según fuentes financieras.

La inflación interanual se desaceleró en marzo dos décimas hasta el 0,5% en el conjunto de la zona del euro, frente al mes anterior, y cayó hasta el menos 0,2% en España. Algunos expertos consideran que esta caída responde a factores temporales y que se va a producir una nueva subida tan pronto como en abril, por lo que la actuación del BCE hubiera sido una reacción exagerada.

Muchos analistas habían descontado que el BCE no actuaría y contemplan la posibilidad de que lo haga en un futuro cercano, sobre todo, si el tipo de cambio del euro pone en peligro la estabilidad de precios. El euro ha repuntado ligeramente tras la decisión de mantener los tipos, pero después ha vuelto a caer y se mantiene en 1,37 dólares.