Desde el recorte de tipos en noviembre, no ha vuelto a actuar

Lo que puede hacer (o no) el BCE para evitar la deflación

Lo que puede hacer (o no) el BCE para evitar la deflación
REUTERS

Las declaraciones de algunos miembros del Banco Central Europeo (BCE) y el último dato de inflación de la zona euro, más bajo de lo esperado y que aviva los temores de deflación, han suscitado de nuevo grandes expectativas ante la reunión que hoy mantiene la autoridad monetaria. Parte del mercado espera que Mario Draghi deje de amagar y actúe, poniendo en marcha alguna de las medidas de estímulo que se barajan desde hace tiempo.

Desde el último recorte de tipos en noviembre, el BCE no vuelto a mover ficha y se ha limitado a observar la evolución de los acontecimientos.

P La baja inflación en la zona euro ha puesto de moda la palabra deflación. ¿Qué es y qué riesgos supone?

R. La deflación se da cuando hay una prolongada caída de los precios y puede suponer un obstáculo para la recuperación económica. La inflación en el bloque del euro bajó al 0,5% interanual en marzo desde el 0,7% de febrero. Un dato peor de lo esperado y que sitúa los precios en su nivel más bajo desde noviembre de 2009, algo que ha devuelto los temores de deflación.

P Si los precios están bajos, ¿por qué no actúa el BCE?
R. De momento la deflación es solo una amenaza. Aunque la inflación se sitúa lejos del objetivo de estabilidad de precios que el BCE se marca en torno al 2%, Draghi considera que la caída de precios está condicionada sobre todo al euro y a la energía, y prevé que la inflación alcance el 1,7% en 2016. No obstante, un cambio en las previsiones podría forzar a Draghi a adoptar medidas.

Tanto el vicepresidente de la CE, Olli Rehn, como el ministro de Economía español, Luis de Guindos, se han mostrado preocupados por los riesgos de un largo periodo de baja inflación en la eurozona. También el FMI exigió ayer al BCE que actúe para evitar un periodo prolongado de baja inflación.

P. ¿A qué otros retos se enfrenta el BCE a corto y largo plazo?

R. Principalmente a la debilidad del crecimiento económico. Aunque los indicadores macroeconómicos son favorables, de vez en cuando se cuelan datos desalentadores. Además, aún persisten las tensiones por la situación en Ucrania y existe preocupación por la desaceleración de China. En definitiva, que no se puede descartar del todo un nuevo deterioro económico. Asimismo, la fortaleza del euro añade más leña al fuego, por el inconveniente que supone para las exportaciones de la región. Por otro lado, el crédito continúa restringido.

P. ¿Es posible un nuevo recorte de los tipos de interés?

R. En cuanto a las medidas de política monetaria consideradas convencionales, el BCE todavía tiene margen para bajar los tipos de interés, que actualmente se sitúan en el mínimo histórico del 0,25%. Algunos analistas esperan un recorte de entre 0,10 ó 0,15 puntos porcentuales. Desde Carax-AlpaValue señalan que el impacto de bajar los tipos hasta cerca del 0% “marginalmente no sería tan relevante como otras medidas”. El consenso recopilado por Bloomberg prevé que las tasas rectoras se mantengan inalteradas este jueves.

P. ¿Qué opciones no convencionales se guarda Mario Draghi en la manga?

R. “El BCE está preparado para utilizar todos los instrumentos disponibles”, ha reiterado Draghi en varias ocasiones. Y entre las herramientas no convencionales a su alcance, se han considerado varias.

Una de las más probables es poner en negativo el interés de la facilidad de depósito, con el objetivo de reactivar la circulación del crédito. También se ha hablado de otra ronda de liquidez a la banca (LTRO), aunque esta vez condicionada a que los bancos den financiación a familias y pymes.

Tampoco se descarta que el BCE deje de esterilizar la cartera de bonos que tiene en su balance tras las compras de deuda. Y, por último, han aumentado las expectativas de un posible programa de compra de activos al estilo de la Fed estadounidense, después de que el presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, relajara su hasta ahora férrea oposición a un Quantitative Easing (QE) europeo.

P. ¿Habrá un programa de compra de activos a la europea?

R. Weidmann matizó que la zona euro no se encuentra en un ciclo de deflación y que el BCE no debería sobrerreaccionar. Esto ha enfriado los ánimos y ya no está tan claro que el BCE se plantee la compra de activos.

P. ¿Cómo reaccionarán los mercados a las decisiones del BCE?

R. Los analistas sostienen que el BCE es el catalizador que necesita el Ibex 35 para superar los máximos anuales. “Si toma alguna decisión, podremos romper definitivamente al alza, pero si vuelve a su mensaje de que está preparado para actuar, habrá correcciones”, dice Miguel Ángel Paz, de Unicorp Patrimonio.

“Parece poco probable que Mario Draghi mantenga un discurso tan poco comprometido con la baja inflación como el que pronunció hace un mes. En caso de hacerlo, las caídas de las Bolsas serían importantes”, señala Daniel Pingarrón, de IGMarkets.