Convoca a representantes de 128 entidades

El BCE explica hoy a la banca cómo abordar la revisión de sus activos de riesgo

Vista de un símbolo del euro a las puertas del Banco Central Europeo (BCE), en Fráncfort (Alemania).
Vista de un símbolo del euro a las puertas del Banco Central Europeo (BCE), en Fráncfort (Alemania). EFE

Los responsables de la dirección financiera y de riesgos de los 128 bancos de la zona euro que se tendrán que someter al ejercicio de revisión de sus activos puesto en marcha por el BCE –previo al test de estrés– tienen hoy una importante cita en Fráncfort.

La institución les explicará como abordar una evaluación de riesgos que va a someter a vigilancia un total de activos en balance por 3,72 billones de euros, equivalente al 58% de los activos ponderados por riesgo de las entidades analizadas. Y estima que en el ejercicio se revisen una media de 1.250 carteras de crédito por cada entidad. El objetivo es comprobar si los riesgos están debidamente provisionados, de acuerdo con la normativa internacional, y en caso contrario, determinar cuál es la cuantía adicional de saneamientos necesaria.

La jornada comenzará con el recibimiento a cargo del vicepresidente del BCE, el portugués Vitor Constâncio, y de Danièle Nouy, flamante presidenta del consejo supervisor del nuevo Mecanismo Único de Supervisión, pieza clave de la unión bancaria junto con el Mecanismo Único de Resolución, que se encargará del rescate de entidades. Tras las presentaciones, los directivos de la banca europea almuerzan con Sabine Lautenschläger, la representante alemana en el BCE y sustituta de Jörg Asmussen como miembro del directorio de la institución y también vicepresidenta del consejo supervisor del nuevo Mecanismo Único de Supervisión.

Este ejercicio de transparencia, conocido como asset quality review (AQR, por sus siglas en inglés) va a suponer un importante esfuerzo de información por parte de las entidades, que tendrán que dar cumplido detalle a sus reguladores nacionales y al BCE de la información requerida. Los responsables del BCE explicarán a loa asistentes cómo trasladar al regulador la información que se les requerirá y la fórmula en que se deberán comunicar los resultados tanto del AQR como del ejercicio de test de estrés.  

No todos los activos se someterán a revisión, solo la parte que el regulador nacional, en primera instancia, considere que deben analizarse con mayor detalle por los riesgos que entrañan y que variarán por tanto según cada país. Los bancos tendrán además que responder a la exigencia de que los colaterales con los que se cubre el riesgo de los activos tengan tasaciones con una antigüedad no superior a un año.

Este requisito afecta en especial a la banca española, que ya tasó sus activos inmobiliarios en el ejercicio de estrés de Oliver Wyman en 2012 y que deberá volver a hacerlo en caso de que no haya actualizado durante 2013 su valor. Este requerimiento afecta también a la banca alemana, en especial a las hipotecas, en las que el valor de tasación que se toma de referencia no se actualiza y permanece sin cambios desde el momento de la escritura. Aun así, el tipo de activos que se revisará por entidad y país estaría aún por concretarse.

En anticipio al ejercicio de revisión de activos, y en especial al test de estrés que le sucederá –y cuyos detalles se comenzarán a conocer en abril–, el sector ha acelerado su reducción de balance y de riesgos en cartera.

El presidente del BCE, Mario Draghi, apuntó ayer durante una conferencia pronunciada en París que el balance de la banca europea se había reducido en alrededor de 20 puntos porcentuales sobre el PIB solo en 2013, en buena parte como anticipo al ejercicio del AQR.