Coche compartido... cuesta la mitad

Coche compartido... cuesta la mitad

Ahorro de costes en movilidad, uso más eficiente de los vehículos de empresa o reducción de contaminación y espacio ocupado son conceptos que llevan tiempo rondando en las cabezas de los departamentos de gestión de las compañías, y los que han impulsado el nacimiento de un servicio que busca facilitar que los emplee.

De hecho, algunas de las principales compañías del sector del renting ya han empezado a ofrecer en nuestro país vehículos equipados con la tecnología necesaria para que puedan ser utilizados por más de un trabajador. Se trata del car sharing corporativo.

Las ventajas del servicio son indiscutibles para Jorge Bautista, director general de Alphabet España, ya que “con esta solución, basada en renting, podemos demostrar a las empresas que pueden reducir sus costes de movilidad hasta en un 40% mediante un uso compartido y eficiente de vehículos, al tiempo que ponen a disposición de sus empleados una atractiva flota para su uso profesional y personal”.

Al ser la división de gestión de flotas del grupo BMW, Alphabet juega con el atractivo de que ofrece vehículos de esa marca y Mini, por lo que esperan que los empleados también muestren interés por hacer un uso privado de los mismos. De hecho, en el caso de esta compañía, el sistema tecnológico desarrollado para sus flotas permite cargar el importe acordado en la tarjeta de crédito del empleado, en nombre de su propia compañía. Esta es otra de las maneras en que se reduce el gasto de movilidad, ya que el usuario costea, al pagar por ese uso privado, parte de la mensualidad que afronta su empresa.

El Observatorio del Vehículo de Empresa (CVO), promovido por la compañía Arval, filial de BNP Paribas, calcula que la conducción compartida es cada vez más utilizada, estando ya presente en el 16% de las compañías españolas.

Esta solución está diseñada para dar servicio a cualquier compañía que necesite ahorrar y controlar sus costes de movilidad, independientemente de su tamaño, sector u otra característica. No obstante, el responsable de Alphabet reconoce que, por sectores, “las empresas de servicios profesionales, telecomunicaciones y tecnología, energía y actividades financieras y de seguros serán las que por su perfil seguramente lo adopten primero”.

Tras unos primeros meses de tanteo a clientes –lanzaron el servicio AlphaCity en octubre–, la compañía ya tiene a su primera empresa usuaria. Se trata de Línea Directa Asistencia, que ha contratado cinco vehículos. Fuentes de la aseguradora explican que ya tenían vehículos en renting, pero que han optado por esta modalidad al considerarla “una buena y novedosa alternativa a la flota tradicional de coches de empresa, ya que los empleados usan y comparten el vehículo de forma más eficiente e inteligente” y adelantan que se les va a dar un uso profesional, para los viajes de coordinadores y para los desplazamientos comerciales.

El car sharing en España es aún muy reciente, sin embargo su implantación en Europa se produjo a finales de los años ochenta, concretamente en países como Suiza y Alemania, según explican en ALD Automotive, compañía de renting de Société Générale, desde donde destacan que el servicio ha ido evolucionando a lo largo de estos años y “la última novedad ha sido la introducción de los coches eléctricos e híbridos, que responden a la preocupación de las empresas por el cuidado del medio ambiente”.

Antonio Cruz, director de operaciones de ALD Automotive, es consciente de que actualmente el alquiler compartido “es un término desconocido y muchas empresas aún prefieren el renting tradicional, pero con los años viviremos una transformación donde ambos productos convivirán”.

Repsol se apunta y en eléctrico

Coche compartido... cuesta la mitad

Los empleados de Repsol disfrutan desde hace unos meses de seis coches para desplazamientos entre el Campus Repsol de Madrid y sus centros de Móstoles y Tres Cantos. Y, además, se ha optado por que los vehículos sean 100% eléctricos.


Así, en cada uno de los emplazamientos se han habilitado espacios para dar recarga a los coches propios, a los que vengan de los otros dos centros, a visitas y a empleados. IBIL es el gestor de carga de dichas plazas, que suministran energía 100% renovable, y su filial encargada del negocio de car sharing, Ibilek, la responsable de gestionar este servicio corporativo.
Cada ubicación cuenta con dos vehículos que pueden ser reservados en horario laboral por los trabajadores que los necesiten. El sistema informa de los usuarios que han demostrado interés por realizar el mismo desplazamiento a fin de que el vehículo pueda ser ocupado por más de una persona.

Instrucciones de uso

En general, todas las compañías que ofrecen este servicio lo organizan de parecida manera:
1 El empleado realiza la reserva online del coche vía web indicando, si la empresa lo permite, si su uso es privado o laboral y cuánto tiempo estima que lo necesitará.
2 El usuario accede al vehículo pasando su tarjeta de empleado por el lector que el coche lleva incorporado, generalmente en el parabrisas.
3 El sistema reconoce la reserva y abre automáticamente el automóvil.
4El conductor debe responder a unas preguntas referentes al nivel de gasolina y estado general del vehículo.
5El ordenador del vehículo envía la información introducida junto a otros datos como, por ejemplo, ubicación del vehículo, trayectos, consumos, emisiones, etc., y la transmite.
6El trabajador puede empezar a utilizar el coche.
7Una vez finalizado el uso, solo tendrá que volver a aparcar el coche en el lugar indicado para que sea utilizado por el siguiente empleado.