Cuestiones a tener en cuenta si se quiere rescatar el plan de pensiones por pérdida de empleo

Echar mano a los ahorros antes de tiempo

Desde el inicio de la crisis, el número de parados que recurre al dinero ahorrado en su plan de jubilación se ha multiplicado por 10

Echar mano a los ahorros antes de tiempo
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No sacar el dinero. Esta es la máxima principal de un plan de pensiones, un producto concebido para ir ahorrando poco a poco a lo largo de la vida laboral con el objetivo de encontrarse en el momento de la jubilación con un complemento a su pensión.

Sin embargo, en sus años de existencia, los reguladores han introducido contadas excepciones por las que el partícipe puede acceder a su dinero antes de tiempo: enfermedad grave (suya o de su cónyuge), desempleo o, de manera transitoria hasta 2015, por riesgo de embargo de la vivienda habitual.

Pero es el supuesto referido al desempleo al que, dado el panorama laboral en España, se está acogiendo cada vez más gente. Según datos de Inverco, en 2013 se solicitaron la retirada de 462 millones de euros por desempleo de larga duración frente a los 44,2 millones de 2007.

Es decir, que los españoles han multiplicado por 10 el recurso a sus ahorros en planes de pensiones desde el inicio de la crisis.

Hay que recordar que en 2007 la tasa de paro, según los datos del Instituto Nacional de Estadística, era del 8,6% y en 2013 cerró en el 26,03 %.

Si usted es uno de los que desgraciadamente se encuentra en situación de desempleo, Álvaro Granado, consultor sénior de Towers Watson, recomienda que, antes de hacer efectivo el rescate, consulte con la entidad gestora cuál sería el valor efectivo.

“En función de la situación de los mercados financieros, y más concretamente de los activos en los que se encuentre invertido el propio plan de pensiones, pudiera no interesarle rescatar en ese momento el plan si como consecuencia de la desinversión de los activos del plan se produjesen pérdidas que el partícipe no estuviera preparado para asumir”.

Es decir, mire usted bien, no vaya a ser que su plan esté en número rojos o no esté ganando lo esperado y le merezca la pena aguantar un poco más. En este punto hay que señalar que el rescate se puede efectuar sobre la totalidad del producto o sobre una parte.

Además, en sus cálculos también ha de tener en cuenta el impacto fiscal que debe soportar el partícipe en el momento del rescate, “lo que puede hacer recomendable cobrar la prestación en varios ejercicios fiscales para minimizar su impacto. Esto dependerá de la cuantía generada con aportaciones hasta 2006 y del montante total de la prestación”, apunta Granado.

Hay que recordar que se le considerará desempleado de larga duración siempre que el partícipe, estando inscrito en el servicio público de empleo como demandante de trabajo, no perciba prestaciones por desempleo en su nivel contributivo o que las haya agotado. Ya en 2009 desapareció la anterior obligación de llevar inscrito como demandante de empleo 12 meses.

Autónomos

Los autónomos pueden acceder al cobro del plan por encontrarse en desempleo. Para ello, según explican en Caser, antes del cese en su actividad, deben estar dados de alta en la Seguridad Social y, además, inscritos en el servicio público de empleo como demandantes y sin percibir prestaciones por desempleo en su nivel contributivo.

Según esta definición, el partícipe podría hacer líquido su patrimonio en caso de estar cobrando el subsidio de desempleo. Eso sí, Juan Marina, director de consultoría de inversiones, vida y pensiones de Willis Iberia, recuerda que “puesto que las prestaciones de los planes de pensiones tributan como rendimiento del trabajo, esta cuantía proveniente del plan podría hacer que el partícipe superara el 75% del salario mínimo interprofesional y perdiera el derecho al subsidio”.

Si hablamos de cuantías, tendríamos que en 2013, según datos de Inverco, se han abonado por desempleo 462 millones de euros a 104.500 partícipes. De esta manera, los partícipes que ha recurrido a esta opción han cobrado de su plan 4.400 euros de media.

En 2007 –y antes de que comenzáramos a sufrir este largo periodo de crisis– se abonaron 44 millones de euros a 5.840 partícipes. “Es decir, en estos seis años, las cuantías abonadas por desempleo se han multiplicado por 10, mientras que los partícipes lo han hecho casi por 20”, resalta Marina.