El consejo da luz verde al pacto con YPF

Repsol firma la paz con Argentina

Recibirá 5.000 millones en bonos de tres emisiones, dos antiguas y una nueva

En garantía por la posible depreciación, Argentina ofrece otra emisión de mil millones

Dará un dividendo de 50 céntimos por acción tras ganar 1.823 millones antes de atípicos en 2013. Después de gastos extraordinarios el beneficio es de 195 millones

Lanzará un plan de recompra de acciones. Prevé adquirir el 2,05% por un máximo de 500 millones

El presidente de Repsol, Antonio Brufau.
El presidente de Repsol, Antonio Brufau. Efe

El consejo de administración de Repsol, ha aprobado el acuerdo de garantías alcanzado por la compañía con el Gobierno argentino para cobrar “efectivamente” los 5.000 millones de dólares (unos 3.600 millones de euros) en bonos del Estado que se le ofreció el pasado mes de noviembre en compensación por la expropiación del 51% de YPF hace casi dos años. Se trata de un reconocimiento de deuda por el que Repsol tiene derecho a cobrar esos 5.000 millones de dólares y hasta que no los cobre totalmente la deuda permanecerá.

Se trata de un acuerdo histórico porque es la primera vez que el Gobierno argentino paga por una expropiación. A cambio, Repsol se compromete a dejar en suspensos los pleitos internacionales que interpuso en distintas instancias, la más importante el Ciadi, para reclamar un justiprecio.

Blindajes frente a Pemex

El consejo se ha dotado hoy también de una estructura societaria de mayor protección respecto a eventuales intentos de venta parcial Asi ha aprobado la modificación del artículo 10 de los estatutos "con el fin —según la empresa— de que cualquier operación que promueva el Consejo y que tenga por objeto o produzca como efecto que la Compañía deje de ser una empresa integrada de hidrocarburos, mediante la separación o división de los negocios de Exploración y Producción (Upstream) y/o Refino y Marketing (Downstream) o la liquidación de todos o sustancialmente todos los activos dedicados a cualquiera de los indicados negocios, se someta a la Junta General previo acuerdo de las tres cuartas partes de los miembros del Consejo.

En paralelo ha modificado los artículos 17 y 18 de los citados estatutos con el fin de concretar "determinadas obligaciones relacionadas con el deber general de lealtad de los Consejeros. En particular: (i) se han especificado ciertas reglas derivadas de las exigencias de solidaridad y coordinación que deben observarse por los miembros de un órgano colegiado y, concretamente, del Consejo de Administración y (ii) se han extendido los deberes de reserva de los Consejeros para incluir en ellos la información no pública, así como las deliberaciones que se produzcan en el seno de los órganos colegiados de la Sociedad"

Repsol recibirá esa cantidad en bonos de tres emisiones de deuda, dos antiguas (mediante ampliaciones) y una nueva. Se trata de 500 millones de la emisión Bonar X, con vencimiento en 2017; 3.250 millones de Bonar 24 (la nueva), con un tipo de interés del 8,75% y con amortización a partir de cuatro años y otros 500 millones del Discount 33, con vencimiento en 2033, al 8,28%. Estos últimos bonos se caracterizan porque parte de los intereses forman parte del capital, por lo que el valor nominal serán los 500 millones más otra cifra igual en intereses capitalizados.

Las garantías logradas por Repsol le permitirán monetizar la deuda desde el primer día y, en el caso de que así lo haga y los bonos coticen con descuento, el Estado argentino le compensará por la diferencia hasta el nominal; si están por encima, Argentina se quedaría con la diferencia. ¿Y cómo lo compensará? A través de una nueva emisión de hasta mil millones de dólares: 500 millones de dólares de Bonar 15; hasta 300 millones de Bonar X y hasta 300 millones de Bonar 24.

La garantía total argentina es de 4.670 millones de dólares, según la cifra aceptada por Repsol en un acuerdo que se considera “totalmente libre de default”, pues se trata de una deuda directa que se podría reclamar en el Uncitral (Comisión de las Naciones Unidas para el derecho mercantil internacional).

En el caso de que decida no ejecutar los bonos y esperar a sus vencimientos, la petrolera que preside Antonio Brufau cobraría un interés medio de hasta el 8,6% (unos 4.500 millones de dólares).

Además del visto bueno del consejo, el acuerdo requiere de la ratificación de la junta de Repsol, que se convocará hoy para finales de marzo. Por parte argentina, es necesaria una valoración del Tribunal de Tasación del país y la luz verde del parlamento.

Repsol atribuye la firma del acuerdo a la urgencia del Gobierno argentino en desbloquear un conflicto que ha frenado la entrada de inversores internacionales en el macroproyecto de gas pizarra de Vaca Muerta, así como a las dificultades económicas y financieras del país austral.

El presidente de la petrolera, Antonio Brufau, se felicitó hoy por el visto bueno dado por el Consejo de Administración de la compañía al acuerdo alcanzado con el Gobierno argentino, porque permitirá a la empresa española volver a concentrarse en su negocio y permitir una mayor posibilidad de crecimiento en los próximos ejercicios.

"Liberación de energías"

En una declaraciones remitidas por la propia petrolera, Brufau reconoce que "estamos muy satisfechos con este acuerdo" que se ha estudiado "con muchísimo detenimiento". "Nuestra voluntad ha sido siempre llegar a un acuerdo y hemos contado con el apoyo de todo el Consejo de Administración y con el apoyo de las autoridades españolas que, en todo momento nos han ayudado, nos han guiado en las estrategias a realizar para llegar a este buen fin", aseveró Brufau.

En su opinión, este acuerdo supondrá un "impulso más a lo que ya hemos venido haciendo" y permitirá a la compañía "mirar el futuro con mayor ilusión, con mayor garantía de éxito y con mayores posibilidades de crecimiento".

En este sentido, consideró que es acuerdo "enormemente positivo" porque supondrá una "liberación de energías" desde un punto de vista jurídico y gerencial. "Nosotros iniciamos una nueva etapa más potente desde un punto de vista financiero y con muchísima ilusión", incidió.

Por ello, el primer ejecutivo de la petrolera española quiso dejar claro que en los próximos años existe "una gran cantidad de oportunidades que conseguiremos madurar". Por último, dio las gracias a todos los trabajadores de la compañía, porque "nos pusimos a trabajar y hemos continuado creciendo en todas las áreas y se ha hecho un trabajo espectacular". 

Beneficio de 1.823 millones y 50 céntimos de dividendo

Repsol obtuvo en 2013 un beneficio neto recurrente de 1.823 millones de euros, lo que supone una disminución del 6,7% respecto al ejercicio anterior. Si bien tras los saneamientos extraordinarios vinculados al acuerdo por YPF (1.279 millones de euros) y por las provisiones sobre activos norteamericanos no incluidos en la venta del GNL (1.105 millones de euros), compensados parcialmente por la plusvalía contabilizada en 2013 de la venta de activos de GNL (1.263 millones de euros), el neto arroja una cifra final de 195 millones.

Según la empresa, este beneficio -que excluye los resultados atípicos y considera los costes de crudos y productos a valor de reposición-, refleja la actividad ordinaria del negocio de Repsol en un ejercicio caracterizado por un entorno complejo (conflictividad en Libia y desaceleración económica general) y un incremento de las magnitudes básicas de la actividad de la compañía (aumento de la producción y de las reservas de hidrocarburos).

De acuedo con un comunicado de la petrolera, "el crecimiento del 4% de la producción de hidrocarburos se debió a la puesta en marcha de nuevos proyectos clave del Upstream, que compensaron las paradas de producción en Libia. Este incremento, junto con los mayores márgenes y volúmenes del negocio de GNL, contribuyó a compensar los menores márgenes de Refino y Química, en un entorno caracterizado por la ralentización del ritmo de crecimiento mundial y la debilidad de los márgenes de refino en Europa.

En base a estos resultados el consejo acordó proponer a la próxima Junta General de Accionistas la continuación del programa “Repsol Dividendo Flexible” y el pago de una retribución a los accionistas, como dividendo complementario del ejercicio 2013, por un importe equivalente a unos 0,50 euros por acción. El dividendo a cuenta aprobado en diciembre de 2013 fue de 0,477 euros por acción.

En paralelo la Junta de accionistas que se celebrará los próximos 28 y 29 de marzo en primera y segunda convocatoria deberá aprobar una reducción del capital ssocial mediante la adquisición de un máximo de 27.152.600 acciones de la Sociedad (representativas de un 2,05% de su capital) mediante un Programa de Recompra, para su amortización, con una inversión máxima de 500 millones de euros.

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