La reciente inestabilidad en los mercados favorece al metal precioso

El oro vuelve a relucir por la debilidad del dólar

Si hay un activo que ha salido beneficiado de la reciente inestabilidad en los mercados ese es el oro. Su precio ha remontado cerca de un 10% en lo que va de año y alcanza los 1.318 dólares la onza, su máximo nivel en tres meses y medio. Así, después de haber cerrado 2013 con una caída del 28% que finiquitó una espectacular racha de subidas de 12 años consecutivos, el oro reluce de nuevo. Y el principal catalizador de este metal precioso está siendo la debilidad del dólar -frente al euro se encuentra en mínimos de siete semanas- debido a las dudas sobre la recuperación de la economía estadounidense tras varios datos macroeconómicos decepcionantes, especialmente en el mercado laboral.

Ya el mes pasado, las tensiones por la crisis de las divisas de los países emergentes reactivaron el interés por el oro, al ser considerado el valor refugio por excelencia. En dos sesiones, el oro al contado repuntó más de un 2,5%. Pero, superado el miedo de los emergentes, las miradas se centran en la salud de la primera economía del mundo y en el impacto que pueda tener sobre la gradual retirada de estímulos por parte de la Reserva Federal (Fed).

José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España, sostiene que “los inversores consideran que la Fed será prudente en la reducción de las compras de deuda” porque, parafraseando al miembro de la Fed Charles Plosser, “pasarán meses antes de tener una idea más clara de la solidez de la recuperación económica considerando el duro invierno”.

Así, este experto estima que a corto plazo el oro puede romper niveles de 1.360 dólares e irse hasta los 1.460 dólares la onza. “Los endebles datos económicos, la volatilidad en los mercados y la ambigüedad de los bancos centrales favorecen que el oro suba”, asevera.

Miguel Ángel Paz, de Unicorp Patrimonio, recuerda que la nueva presidenta de la entidad estadounidense, Janet Yellen, “dejó claro que mantendrá el ritmo de reducción de estímulos marcado por Bernanke (de 10.000 millones de dólares al mes) siempre que la situación macro lo permita, no descartando mantenerlos inalterados si la preocupación por la situación de los emergentes va en aumento”.

Jaime Díez, analista de XTB, explica que un alto en el camino del tapering (repliegue de los estímulos) impulsaría más los precios del oro, mientras que si se acelera “el oro caería fuerte”. De acuerdo con sus previsiones, y pese a alguna corrección puntual (como la de ayer), “en los próximos días el oro mantendrá el nivel de los 1.300 dólares y de ahí probablemente suba a 1.350 o 1.360 dólares”.

Desde ETF Securities consideran que “los inversores empiezan a estar tentados por este metal”. Destacan que con los temores por la crisis de los emergentes como telón de fondo, los inversores han aumentado sus apuestas por el oro y también por la plata “como una cobertura ante los posibles escenarios negativos”.

La plata también ha escalado por encima de los 21 dólares después de anotarse un alza cercana al 5% al cierre de la semana pasada. “Los inversores se están posicionando en materias primas”, asegura Paz.

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