Alternativas para las pequeñas y medianas empresas

Cuatro fórmulas para conseguir crédito sin tener que pasar por el banco

El secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre.
El secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre. EFE

El crédito sigue sin fluir como debe en la economía española, especialmente entre las pequeñas y medianas empresas. Y el que fluye es más caro que en otros países europeos. “El precio del crédito para una pyme española es un 60% superior que para una alemana”, sentenció el viernes Andrés Tejero, director del Instituto de la Empresa Familiar durante un encuentro sobre Financiación Alternativa convocado el viernes por el propio Instituto y por Arcano, uno de los asesores registrados del Mercado Alternativo Bursátil (MAB) y también del Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF), lanzado en octubre de 2013.

Con la banca en pleno desapalancamiento por los excesos anteriores y Basilea III, el tejido productivo español requiere nuevas fórmulas para financiarse y lograr así que regrese el crecimiento, a juicio de los expertos convocados.

El Gobierno ha puesto en marcha varias fórmulas para que las pequeñas y medianas empresas consigan préstamos sin tener que pasar por una entidad financiera. Son cuatro, principalmente, según Jaime Carvajal, consejero delegado de Arcano: el capital riesgo, la Bolsa, el Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF) y los fondos de financiación directa.

1 El MAB se creó como una suerte de Bolsa diseñada para pequeñas y medianas compañías, con menos exigencias regulatorias que el parqué clásico. Arrancó en abril de 2009, y desde entonces el Mercado Alternativo Bursátil ha acogido un total de 23 compañías y ha proporcionado más de 210 millones de euros de financiación, según BME, su propietario. Aunque el año pasado solo una empresa, Ebioss, debutó en esta plataforma, sí sirvió para canalizar ampliaciones de capital por más de 40 millones de euros.

2 El capital riesgo está de cacería en España, dispuesto a comprar gangas tras las caídas de precios de activos y empresas. Los grandes jugadores internacionales de este segmento, Blackstone, KKR o Apollo, entre otros, han comenzado a ver al país como una oportunidad realmente importante. Y en las pequeñas y medianas empresas, por ejemplo, el suizo Springwater Capital ha cerrado compras por más de 50 millones de euros en seis meses.

El capital es la forma más efectiva de crecer con un balance saneado, y el apoyo gubernamental ha sido fundamental para el capital riesgo. El Instituto de Crédito Oficial (ICO) dispone de 1.200 millones de euros para promover la creación de fondos de capital riesgo de gestión privada que realicen inversiones en empresas españolas. Ya ha seleccionado a seis fondos –tres de ellos para nuevos proyectos y otros tres para proyectos en crecimiento– que se han comprometido a invertir cerca de 700 millones de euros.

3 El Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF) es la clave de bóveda de la desintermediación bancaria. En España, solo el 7% del pasivo de las empresas depende del mercado de bonos. El resto del crédito permanece en manos de la banca. La cifra es extremadamente baja en comparación con el 64% que depende del mercado de capitales en Francia o con el 32% en Italia, como asegura Constantino Gómez, socio de Arcano, que ve en la nueva plataforma de BME una oportunidad para un gran número de empresas.

“En Italia se han producido emisiones de entre 10 y 400 millones de euros”, explica Constantino Gómez. El pasado diciembre, el grupo constructor gallego Copasa lanzó una emisión en el MARF de 50 millones a un tipo de interés del 7,5%. Fue la primera, pero se espera que a lo largo de 2014 salgan muchas otras.

El periodo de tiempo para formalizar el lanzamiento de deuda en el MARF oscila entre los dos y los cuatro meses. Un plazo muy inferior al año y medio que puede llegar a dilatarse una refinanciación, según explica Mar Turrado, directora de Toro Finance.

Para emitir deuda en el MARF, la compañía necesita un rating concedido por una agencia de calificación y los estados financieros de los dos últimos ejercicios sin salvedades. El asesor registrado facilitará la incorporación de la firma al mercado y las entidades financieras o brókeres se encargarán de la colocación. El coste por las gestiones, adicional al interés de los bonos, se sitúa entre el 2% y el 3% del importe de la emisión.

4 Fondos de financiación directa. Los hedge funds se han lanzado a financiar la economía española. Entre los invitados en la jornada organizada por Arcano y el Instituto de la Empresa Familiar estuvieron Mar Turrado, directora de Toro Finance, Jaime Lamo de Espinosa, de Tatonic Capital, y Andrés Rubio, socio de Apollo Management International. Este último es uno de los fondos estadounidenses más activos en España en los últimos tiempos –desde que arrancó la reestructuración bancaria– y muy conocido por haber comprado Evo Banco a Novagalicia por 60 millones de euros.

El interés de los préstamos parte de un 8%, admite el representante de Taconic, que considera que son aptas para este tipo de financiación aquellas empresas que quieran obtener entre 30 y 40 millones de euros. El coste, eso sí, será casi con toda seguridad superior al que pueda obtenerse en el MARF, pero también implica mucha más flexibilidad: “Si la compañía necesita 10 millones de euros adicionales, tiene hilo directo con nosotros”, agrega Jaime Lamo de Espinosa. Andrés Rubio, socio de Apollo Management International, señala que además miran la compañía de forma completa.

Toro Finance se centra en un grave problema para la supervivencia de una gran parte de las empresas españolas: la financiación del circulante. “A partir de un millón de euros ya es rentable para nosotros, y trabajamos con todos los sectores”, afirma Mar Turrado.

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