El pasivo alcanzó en septiembre el 93,4% del PIB

La deuda pública en España supera la media de la eurozona por primera vez

El endeudamiento público se encuentra en su nivel más alto desde 1909

Es solo cuestión de tiempo que rebase el umbral del 100% del PIB

Era cuestión de tiempo y sucedió en el tercer trimestre de 2013. Eurostat ha publicado hoy que la deuda pública en España superó por primera vez en la historia la media de la zona euro. El nivel de pasivo alcanzó en septiembre el 93,4% del PIB –un nivel nunca visto en España desde 1909– frente al 92,6% registrado en la zona euro. El avance del endeudamiento en España ha sido exponencial desde que la crisis económica redujo los ingresos tributarios y elevó el déficit público hasta superar el 11% del PIB. Para cubrir los números rojos, la Administración tuvo que acudir al mercado de forma intensiva. Además, el rescate bancario y medidas como el fondo de liquidez autonómico o el plan de pago a proveedores también contribuyeron a situar el nivel de pasivo en máximos.

En septiembre, la deuda pública alcanzó los 954.863 millones, una cifra estratosférica si se tiene en cuenta que, antes de la crisis, el endeudamiento no alcanzaba los 400.000 millones. Así, en solo seis años, el endeudamiento se ha incrementado un 145%. Es cierto que en toda Europa se han registrado aumentos del endeudamiento público, sin embargo, no en la misma cuantía y velocidad que en España.

La parte positiva para España es que partía al inicio de la crisis de un nivel de deuda relativamente bajo, lo que ha contribuido a que el país no siguiera el mismo camino que Grecia, Irlanda o Portugal, que han precisado de un rescate con duras contrapartidas. En 2007, la Administración debía el equivalente al 36,3% del PIB frente al 66,3% de la media de la zona euro. España ha pasado en seis años de ser uno de los países europeos con un nivel de deuda más baja a situarse entre el grupo de países más endeudados. Actualmente, seis Estados miembros (Bélgica, Irlanda, Grecia, Italia, Chipre y Polonia) tienen un nivel de pasivo que supera el 100% de su PIB. ¿Entrará España en este grupo? Todo indica que sí. La previsión del Ejecutivo es que la deuda pública cierre este año en el 98,9% del PIB y supere el umbral del 100% en 2016. En cualquier caso, organismos internacionales como el FMI sostienen que el umbral se rebasará antes de lo previsto por el Ejecutivo.

La deuda pública en España supera la media de la eurozona por primera vez

La única certeza es que el endeudamiento no cesará de aumentar en el corto plazo y ello es así porque la Administración seguirá gastando mucho más de lo que ingresa. Si se cumple la senda marcada por Bruselas, España debería haber cerrado el año anterior con un déficit del 6,5% y concluir el ejercicio actual con un desfase del 5,8%. Así, en el mejor de los casos, este año los números rojos superarán ligeramente el umbral de los 60.000 millones de euros, un dinero que España deberá pedir en los mercados. La buena noticia es que la rebaja de la prima de riesgo ha reducido sensiblemente los costes de financiación del Estado. Actualmente, el diferencial con el bono alemán se encuentra por debajo de los 200 puntos básicos, una circunstancia que no se producía desde mediados de 2011. Hay que tener en cuenta que, en el verano de 2012, la prima de riesgo llegó a superar los 640 puntos, lo que provocó que el rescate del país pareciera inevitable. 

Ahora, la situación ha cambiado. Es verdad que hay analistas que sostienen que el nivel de endeudamiento en España resulta insostenible, sin embargo, desde el Gobierno aseguran que la situación está bajo control y confían en que el coste de financiación para el Estado siga bajando o, como mínimo, se mantenga en el entorno de los 200 puntos básicos.

El Banco de España, que ofrece cifras más actualizadas que Eurostat, muestra que, en noviembre, la deuda pública se situó en 952.014 millones, es decir, registró un descenso respecto al cierre del tercer trimestre. De hecho, cuando todavía no se conocen los datos de diciembre, el Ministerio de Economía ya ha señalado que espera que el endeudamiento de 2013 bajara a final del ejercicio por debajo del 91,6% previsto por el Ejecutivo.

Más allá del juego de décimas y de la rebaja del coste de financiación, la realidad es que el incremento de la deuda pública tiene un reflejo en los presupuestos de todas las Administraciones. El gasto en intereses se ha disparado. En 2007, el conjunto del sector público destinaba 16.940 millones a pagar el coste de la deuda. Una cifra que hoy supera los 30.000 millones. A la espera de conocer los datos definitivos de 2013, el Ejecutivo ya ha avanzado que la rebaja de la prima de riesgo ha permitido un ahorro de 8.700 millones de euros. Es decir, que el gasto financiero fue el año pasado inferior a lo presupuestado. En cualquier caso, esta partida seguirá incrementándose en el próximo ejercicio. Para este año, los Presupuestos Generales del Estado reflejan que la Administración central destinará 36.616 millones a pagar intereses, una cifra superior a la desembolsada el año anterior.

La misma situación se produce en las comunidades autónomas y los ayuntamientos que, además de abonar los intereses derivados de los préstamos para cubrir su déficit público, se han endeudado más para pagar las facturas comerciales atrasadas a través del plan de pago a proveedores.
La mayoría de analistas sostienen que el elevado endeudamiento público es uno de los factores –no el único– que dificulta que el crédito fluya hacia las empresas. En cualquier caso, la rebaja del coste de financiación pública es un elemento que puede incentivar a la banca a destinar sus recursos al sector privado en lugar de apostar por la compra de títulos del Estado. La idea del Gobierno es que el endeudamiento de la Administración empiece a reducirse a partir de 2017. La Ley de Estabilidad indica que el nivel de pasivo deberá situarse en 2020 en el 60%, umbral exigido por la Unión Europea y cuyo cumplimiento resulta cuanto menos improbable.

Normas