Una propuesta de cocina sencilla para todos los bolsillos

Otra sucursal cántabra en Madrid

Una propuesta de cocina sencilla, sin ornamentos y apta para todos los gustos y bolsillos

El restaurante abre de las 8 de la mañana hasta las 2 de la madrugada

Entrada y terraza exterior del restaurante la Maruca, en la calle Velazquez.
Entrada y terraza exterior del restaurante la Maruca, en la calle Velazquez.

Es la segunda apuesta en Madrid del cocinero cántabro Paco Quirós, que hace dos años abrió con gran aceptación Cañadío, sucursal de la casa madre, ya consolidada en Santander. La nueva propuesta, con lleno a todas horas, en clara competencia con el también concurrido Ten con Ten, es una cocina sencilla, sin ornamentos y apta para todos los gustos y bolsillos. La Maruca es un proyecto de Quirós y del empresario hostelero Carlos Crespo, con el que han querido renovarse, rejuvenecerse e imprimir un aire desenfadado y moderno en la estética del local, ubicado en la calle Velázquez de Madrid, en pleno barrio de Salamanca. El espacio ocupa dos plantas, decorado con materiales simples, donde el color blanco y la madera natural ofrecen un ambiente acogedor, con capacidad para más de 150 clientes.

Callos a la montañesa.
Callos a la montañesa.

El formato es non stop, abre a las 8 de la mañana hasta las 2 de la madrugada, y ofrece todas las fórmulas posibles: desayunos con bollería artesana y mermeladas y mantequillas caseras, almuerzos, raciones y pinchos, afterwork, cenas y copas.
Tiene una zona de barra y de sofás, además de una terraza techada en la entrada y con suelo climatizado donde los clientes disponen de unas confortables mantas para resguardarse de las bajas temperaturas. En la planta baja cuenta con un reservado para grupos y un ambiente tan animado como en el piso superior.
Entre sus platos fuertes, y al igual que sucede en Cañadío, están las famosas rabas santanderinas y las anchoas de Santoña con pimientos asados de Isla; también ofrece patatas bravas, ensaladilla, cecina de Liébana, albóndigas de ternera, croquetas de carne de cocido, buñuelos de brandada de bacalao y huevos rotos con patatas y picadillo de Potes. En su punto llega una delicada flor de alcachofa a la plancha.
Entre los platos calientes, una contundente y concentrada sopa de pescado, que se sirve en mesa en dos tiempos. Otra de las especialidades es la merluza, que presenta en dos formatos, en tajada a la crema con patatas panadera y a la barquereña, con una salsa de potente sabor a marisco. En carnes no falta el San Jacobo de lomo de Potes con patatas, los callos a la montañesa o el cordero al horno deshuesado y acompañado de patatas panaderas.
De postre, indispensable el toque casero de la tarta de limón. También hay leche frita. Que nadie busque la fantástica tarta de queso de Cañadío porque aquí no la hacen.
La carta de vinos apuesta por referencias actuales con precios moderados. También dispone de una amplia oferta de ginebras premium. Precio: 35 euros.

 

La Maruca: Velázquez, 54. Madrid.
Teléfono 917 814 969.
www.restaurantelamaruca.com.

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