Asegura que el cargo "es muy aburrido"

Felipe González dejará el consejo de administración de Gas Natural

El expresidente fue increpado por un asistente durante la conferencia

Se muestra contrario a las pensiones vitalicias

El expresidente del Gobierno Felipe González.
El expresidente del Gobierno Felipe González. EFE

El expresidente del Gobierno Felipe González anunció el jueves en Sevilla que dejará su puesto en el consejo de administración de Gas Natural cuando termine el periodo para el que fue elegido “no porque haya incompatibilidades, sino porque es muy aburrido”.

“Me interesaba conocer el tema de la energía, me hubiera ido mejor asesorando a empresas con domicilio fiscal en las islas Caimán”, ironizó González, que aseguró que dejará el puesto pese a que ha cumplido no sólo con el régimen de “las incompatibilidades legales, sino las éticas”.

González efectuó este anuncio durante la presentación pública de su libro “En busca de respuestas”, en la que se refirió también a las elecciones europeas de mayo, comicios que ha considerado “determinantes”, por lo que lamentó  que la gente, según vaticinó, “no vaya a ir a votar”.

“La Unión Europea está en una situación de fracaso crítico porque hay conciencia de lo que hay que hacer, pero no hay voluntad o coraje político para hacerlo”, esgrimió.

Durante el coloquio, el expresidente del Gobierno fue increpado por uno de los asistentes, que le afeó que haya “renegado del marxismo” y se preguntó “qué democracia es ésta, en la que los dirigentes están treinta años en el gobierno”.

“¿No hay culpables? ¡hacen falta soluciones, hay hambre, me voy a morir viendo cómo la democracia se va al carajo!”, denunció a gritos en la sala, tras lo que ha asegurado que en Andalucía están haciendo “la misma política de recortes que el facha de Rajoy”.

González, que se reunió con la presidenta de la Junta, Susana Díaz, antes de este acto, al que la jefa del Gobierno andaluz asistió, lamentó que el interpelante no hubiera hecho ninguna pregunta, sino una “descalificación en toda regla”, tras lo que señaló que como gobernante se dedicó a “mejorar la calidad de vida en este país”.

Durante el coloquio, desveló que renunció a los gastos de oficina asignados a los expresidentes del Gobierno, lo que hizo discretamente para no “perjudicar” al resto de exmandatarios. Tras señalar que es contrario a que los expresidentes perciban una pensión vitalicia y asegurar que nunca hubo una decisión de crearla, subrayó que los exmandatarios en España reciben una ayuda “escasísima para gastos de oficina”, a la que él ha renunciado.

“Lo lógico sería que no la hubiera y que, a renglón seguido, a ningún expresidente se le pidiera ningún servicio a la sociedad y al Estado por el cargo que tuvo”, manifestó. “Una pensión vitalicia para alguien que ha estado tres meses me parece exagerado, yo estuve catorce años, el periodo más prolongado de la historia -por los votos, no por las botas- y ¿eso hace mérito para tenerla?, yo creo que no”, ha apostillado.

Por otra parte, se mostró favorable a una reforma de la Constitución con el argumento de que “el mundo cambió y nosotros tenemos que cambiar”, y llamó la atención sobre el hecho de que algunos de los que se opusieron a la Carta Magna estén ahora en contra de que “se toque una coma”.

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