Las empresas prevén mejorar el pago a los accionistas

Los dividendos salen del letargo de la crisis

Los dividendos salen del letargo de la crisis

Las empresas españolas afrontan el año que comienza con contenido optimismo, en la expectativa de que las previsiones que apuntan a una recuperación del crecimiento económico tendrán su reflejo correspondiente en las cuentas de resultados. Será el momento de poner a prueba la validez de todas las previsiones que hablan de una progresiva recuperación del empleo y el consumo a lo largo de 2014, aunque los pronósticos más optimistas fíen la recuperación a un alza del PIB no más allá del 1%. Será el momento por tanto de que el negocio doméstico retome el pulso, después de años en que la actividad internacional ha sido el auténtico motor de los beneficios de las grandes compañías españolas. Y la falta de diversificación geográfica, el castigo para aquellas que tienen su actividad concentrada en España.

Con la expectativa de esa recuperación en la economía se despereza también la retribución al accionista, dejada a menudo en segundo plano por las empresas ante necesidades mucho más urgentes que la de repartir dividendo. Con la excepción de Bankinter, la crisis se ha llevado por delante el pago en efectivo de los dividendos de la banca –Banco Popular suspendió en 2013 la retribución al accionista–, quedó aparcado en gigantes como Telefónica –que aprovechó el paréntesis de 2012 para fortalecer su balance y reducir deuda– y sigue sin hacer acto de presencia en compañías como FCC o IAG.

Pero, en paralelo a las empresas que aún no han encontrado un punto de equilibrio en sus cuentas y su balance y deben sacrificar aún el pago de dividendo –un listado al que se han añadido recientemente pesos pesados del Ibex como Acciona–, también despuntan compañías que aspiran a remunerar más este año a sus accionistas, como es el caso de Grifols, o a ir recuperando el pago en metálico, como BBVA.

Después de los recortes de dividendo vistos en 2013 y que también alcanzaron al sector eléctrico –Iberdrola lo redujo y Endesa lo canceló, para volver a pagarlo esta misma semana–, en Ahorro Corporación ven menor riesgo de nuevas reducciones, sin esperar recortes adicionales, según explica la firma en su informe de perspectivas de 2014.

Hasta noviembre de 2013, las compañías españolas habían retribuido a sus accionistas con 22.100 millones de euros, un 11% menos que en 2012, según los datos más recientes recopilados por Bolsas y Mercados Españoles (BME). De cara a 2014, las previsiones de analistas que recopila Factset apuntan a un pago de dividendos en las empresas del Ibex con cargo a los resultados de 2014 de 21.900 millones de euros, lo que supone aún un descenso del 3,3% respecto al año anterior. Sería por tanto un nuevo año de retroceso en términos generales, aunque en mucha menor cuantía. Sin embargo, esta caída está influida en gran medida por las fuertes incertidumbres regulatorias que pesan sobre dos sectores clave en el Ibex 35, la banca y la energía, y que pueden condicionar notablemente su generación de resultados y el pago de dividendos.

Así, tales incertidumbres llegan a distorsionar con fuerza las previsiones que maneja Factset en el caso de la banca –para la que el pronóstico es bastante conservador– y que hacen que resulte difícil dar por ajustada la cifra global con que se prevé que las empresas del Ibex retribuirán a sus accionistas en 2014. Antes habrá que conocer en concreto cuál será la política de dividendos que el Banco de España autorizará a las entidades financieras españolas y en qué consistirá la reforma eléctrica que prepara el Gobierno para atajar el déficit de tarifa, un problema que ha desbordado la agenda política en la recta final del año y que ha puesto en pie de guerra al sector después de la decisión del Ejecutivo de establecer por decreto un aumento en el precio de la luz para el mes de enero del 2,3%, lejos del 11% con que amenazaba el resultado de la subasta eléctrica.

“2014 puede ser un año especial en el pago de dividendos. Hay numerosas incertidumbres en la banca y las compañías eléctricas”, reconoce Gemma Hurtado, gestora del fondo Mirabaud Equities Spain. Aunque sin recurrir a una circular explícita, el Banco de España ya estableció una limitación para que los bancos no repartan como dividendo en efectivo más del 25% de los beneficios de 2013, una advertencia lanzada en el mes de junio a instancias de la troika y que podría renovarse con efecto sobre los resultados de 2014.

Además, y también como consecuencia de las advertencias del FMI, la institución ha establecido una nueva limitación esta vez no relacionada con los beneficios sino con los niveles de capital. Así, solo podrán pagar dividendo en efectivo por un importe similar al capital a las entidades a las que les sobre a finales de este año para cumplir con una ratio de solvencia del 9%. De este modo, se elimina la posibilidad de pago de dividendos extraordinarios, cuando la prioridad debe estar en preservar el capital e incluso reforzarlo de cara a los test de estrés y las exigencias de Basilea III y se restringe la retribución en metálico, un recurso que por otra parte se salva con el scrip dividend, que permite al accionista elegir entre el cobro en metálico o en acciones.

Apuestas seguras

“En los bancos hay bastante incertidumbre, aunque la previsión general es de mejora de beneficios en 2014 para las empresas”, apunta Juan Fernández-Figares, director de análisis de Link Secutiries”. En un entorno de incertidumbres, siempre hay en cualquier caso compañías con una contrastada fidelidad a sus accionistas y que son una apuesta con garantías para quien dé prioridad al cobro de dividendo. “Para invertir siguiendo criterios de rentabilidad por dividendo, es importante elegir valores con absoluta visibilidad en sus resultados”, añade Fernández-Figares. Y en este sentido, sus recomendaciones son BME, Enagás, Red Eléctrica, Abertis y Telefónica.

BME tiene una de las mayores rentabilidades por dividendo del Ibex, superior al 6%, y una generosa política de retribución al accionista, al que entrega todos sus beneficios. Enagás y Red Eléctrica también aparecen en el grupo de mejores valores en rentabilidad por dividendo, con la ventaja de pertenecer a un sector regulado –y previsible en sus resultados– en el que por el momento no hay grandes amenazas de reforma. De Abertis destaca una diversificación geográfica de su negocio que favorece la cuenta de resultados y una trayectoria sostenida en el pago de dividendos.

Telefónica canceló el dividendo correspondiente a 2012 y lo recuperó en 2013. “Han vuelto a remunerar al accionista con una prudencia que nos gusta, no es de esperar sustos con el dividendo”, añade Gemma Hurtado, para quien la compañía es atractiva más allá de su remuneración al accionista.

Rentabilidad por dividendo

La retribución a los accionistas no es de hecho el único criterio, ni siquiera el más relevante, que siguen los expertos en sus recomendaciones de inversión. Para empezar, debe cumplir el requisito de ser sostenible, es decir, que se reparta gracias a la generación de caja, no ya por resultados extraordinarios. Y tampoco hay que pasar por alto a aquellos valores que, con el dividendo en suspenso, ofrecen un proyecto de crecimiento y solidez de negocio que haga aconsejable la inversión.

El dividendo sí es en cualquier caso la apuesta segura para una inversión en Bolsa con criterios conservadores ya que, con independencia de la evolución del valor, la acción por sí sola dará derecho al cobro de una retribución. El termómetro para invertir según este criterio es la rentabilidad por dividendo, es decir, el porcentaje de dividendos que paga una compañía sobre su valor de mercado.

“En términos de rentabilidad por dividendo, las compañías españolas retribuyen por encima de la media”, explica David Navarro, gestor de Bolsa de Inversis. Así, para quien parte de cero y obvia la caída bursátil previa –que contribuye a elevar esa rentabilidad– “en el Ibex hay compañías muy atractivas”, añade Navarro. Según Factset, la rentabilidad por dividendo esperada para 2014 será en Santander del 7,36%, de nuevo la más elevada del Ibex; superior al 6% en Enagás, Telefónica, BME y al 5% en Red Eléctrica, Iberdrola y Repsol. El mayor acierto estará en los valores que además de cumplir con sus accionistas, despunten en Bolsa.

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