Ganan fuerza las opciones de deuda periférica y bonos corporativos de alto riesgo
La inversión de riesgo recupera su atractivo de cara al nuevo año

La inversión de riesgo recupera su atractivo de cara al nuevo año

Pasados los momentos más críticos de la crisis y con la vuelta del apetito de los inversores por el riesgo, a lo largo del año la renta fija ha ido perdido brillo.En su lugar, los analistas se decantan por la renta variable. El consenso de los expertos desaconseja tomar posiciones en la deuda gubernamental, especialmente en la alemana a diez años “por su baja rentabilidad y el riesgo de subida de tipos de interés que harían bajar los precios”, tal y como señala Banca March en su informe de perspectivas.

Lo mismo ocurriría en el caso de la estadounidense para la que auguran ascensos de la rentabilidad ante la retirada de los estímulos por parte de la Fed. Dejando a un lado los bonos core, las recomendaciones de las casas de análisis, en lo que a deuda pública se refiere, pasa por la periférica a medio plazo como la portuguesa. El bono a dos años luso se sitúa en el 2,8% frente al 1,4% del español o el 0,23% del germano. Por su parte, el bono a diez años español, actualmente el 4,25% puede ser una opción, aunque cada vez esta idea seduce menos.

En un escenario de tipos bajos como el actual Pablo García, consejero delegado de Ábaco Capital, cree que las mejores oportunidades están “en los países periféricos, donde las empresas por su situación geográfica tienen que pagar más, países emergentes u otro tipo de bonos como cocos o cédulas hipotecarias”. Dentro de este espectro la firma ha tomado posiciones en cédulas de Bankia al 4,125% y con vencimiento en marzo de 2036.

“Son cédulas hipotecarias. Su duración es muy alta pero tiene una rentabilidad actualmente del 5,37% y está muy protegido por las hipotecas que tiene el banco”, señala. Otra alternativa son los cocos de Lloyds, que actualmente tienen una rentabilidad del 5,21%, y ya fuera del sector bancario los bonos de Fiat con vencimiento en 2018 y un cupón del 6,6%.García señala que la compañía “está muy protegida por los activos que posee y ha estado penalizado por ser italiana” lo que le lleva a pagar un 4,4% en la actualidad.

Inversis Banco centra su cartera de renta fija en BBB y A porque “sus rentabilidades son las más atractivas y por su potencial de reducción de spreads”. Marian Fernández, directora de estrategia de la firma, también ve potencial en el high yield europeo y estadounidense. “Se trata de deuda con menor duración que la corporativa en la que los niveles de default se han reducido prácticamente a los niveles de antes de la crisis y que cuenta con el apoyo de elevados cupones que se mantienen a pesar del recorrido”, indica.

Fernández alerta de que la entrada de enormes flujos en el activo en los últimos años incrementa el riesgo en caso de salidas masivas. Para los más conservadores la cartera de renta fija de Inversis la compondrían bonos de Iberdrola, CaixaBank, Comunidad de Madrid o Repsol con vencimientos que oscilan entre 2018 y el 2021 y con cupones próximos el 3,5% y hasta del 5,75% en el caso de la deuda autonómica.

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