Tras la inacción del BCE en la última reunión
Un hombre cambia billetes en una oficina de cambio de divisas.
Un hombre cambia billetes en una oficina de cambio de divisas. EFE

El euro camina hacia los 1,37 dólares, pero ¿continuará su fortaleza en 2014?

La inacción del Banco Central Europeo (BCE), que ayer se limitó a reiterar que está preparado para actuar, ha llevado al euro a superar los 1,36 dólares por primera vez desde octubre. Precisamente ese mes la divisa europea llegó a tocar los 1,38 dólares, un nivel que no alcanzaba desde noviembre de 2011, debido a la previsión entonces de que la política de estímulos de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos se alargaría en el tiempo, ante los débiles datos de empleo (algo que hace caer el precio del dólar).

Pese a que ahora se esperan nuevos datos positivos de desempleo y crecimiento económico que afianzan la recuperación de EE UU, lo que, según algunos inversores, aumenta la posibilidad de que la Fed comience a reducir la compra de bonos, la fortaleza del euro puede continuar en los próximos meses, piensan algunos expertos, que no descartan ver al euro en los 1,40 dólares.

El economista jefe del banco de inversión Andbank, Álex Fusté, asegura que “el euro seguirá ejerciendo el rol de divisa fuerte y la más estable del mundo, en un entorno de guerra cambiaria”. El informe de perspectivas para 2014 de la entidad sitúa el precio objetivo de la moneda única en 1,40 contra el dólar y en 1,60 contra el yen.

La mayoría de analistas considera que la Fed esperará al primer trimestre de 2014 para iniciar el tapering. “Seguimos pensando que la Fed, a pesar de que hoy las cifras de empleo de noviembre superen las expectativas de los mercados, esperará antes de comenzar a reducir estímulos a estar segura de que la recuperación económica del país se consolida”, señalan desde Link Securities. “La Fed no necesita precipitarse, más teniendo en cuenta que la inflación se mantiene lejos del objetivo del 2% y que todavía demócratas y republicanos no han alcanzado un acuerdo en materia fiscal”, añade.

“Una creación de empleo por debajo de los 175.000 puestos podría provocar una fuerte subida en las bolsas, alejando definitivamentelos temores sobre el tapering. Pero una cifra por encima de los 215.000 que ha dictaminado la consultora ADP volvería a presionar las expectativas sobre el anuncio de la reducción de estímulos en las reuniones de diciembre o enero”, comenta Daniel Pingarrón, estratega de mercados de IG Markets.

Según los datos de Bloomberg, la economía estadounidense creó en noviembre 203.000 puestos de trabajo, lo que supone 3.000 más que el mes anterior y supera altamente las expectativas, dado que el mercado esperaba una cifra de 185.000 nóminas. Así, la tasa de paro se reduce hasta el 7% frente al 7,2% pronosticado. Cabe destacar que la disminución en el índice de desempleo refleja, en buena medida, el retorno al trabajo de los empleados del Gobierno Federal que habían sido suspendidos durante la paralización parcial de la Administración en la primera quincena de octubre.

Otros expertos consideran, no obstante, que la reciente fortaleza del euro irá decayendo ante la postura expansiva del BCE, que insiste en que dispone de herramientas listas para usar cuando sea necesario, como llevar a negativa la tasa de interés de la facilidad de depósito o lanzar otra subasta a largo plazo (LTRO) aunque condicionada.

Según un sondeo de Reuters, el euro revertirá su tendencia alcista reciente el año próximo por la divergencia entre la posición expansiva del BCE y el acercamiento de la Fed a una reducción de su programa de estímulo. Un euro valdrá 1,35 dólares en un mes, 1,30 dólares en seis y 1,27 dólares en un año, según las medianas del sondeo a 60 estrategas de monedas llevado a cabo esta semana.

El presidente del BCE, Mario Draghi, dijo ayer durante la rueda de prensa posterior a la decisión sobre los tipos de interés, que se mantuvieron inalterados en el mínimo histórico del 0,25%, que "el BCE sigue el tipo de cambio del euro, pero no es un objetivo". Sin embargo, un euro muy fuerte perjudica las exportaciones en la eurozona, restando competitividad a sus economías.

Normas