Intentará volver a hacer rentable a la aerolínea
Antonio Vázquez, presidente de IAG, y Luis Gallego, nuevo presidente de Iberia
Antonio Vázquez, presidente de IAG, y Luis Gallego, nuevo presidente de Iberia

Gallego asume todo el poder en Iberia en pleno proceso de reestructuración

Un día antes de que IAG publique los resultados del tercer trimestre y a tan solo ocho antes de que la aerolínea presente su Plan de Futuro a los analistas, previsto para el 15 de noviembre, la aerolínea anunció una reordenación y simplificación de su cúpula directiva.

El hasta ahora presidente de Iberia,Antonio Vázquez, ha dejado el cargo. Le sustituirá Luis Gallego, actual consejero delegado de la aerolínea. Vázquez, que llevaba al frente de Iberia desde julio de 2009, continuará desempeñando sus funciones como presidente de IAG, tal y como explicó el grupo en una nota enviada a la CNMV. Pero los cambios, aprobados por el consejo de IAG, que tendrán efecto a partir del próximo 1 de enero de 2014, no se quedan ahí.Además de Vázquez, Martin Broughton abandona su puesto como presidente no ejecutivo de British Airways. Continuará vinculado a la aerolínea como vicepresidente y consejero sénior de IAG. Keith Williams desempeñará ahora la funciones de presidente y consejero delegado. Ambos, Gallego y Williams, “cesarán como consejeros de IAG para concentrarse en sus responsabilidades en Iberia y British Airways, respectivamente”, y “continuarán reportando al consejero delegado de IAG, Willie Walsh”.

Estas modificaciones se producen en un momento crucial para la compañía, que todavía tiene pendientes varios flecos del Plan de Transformación, con el que IAG busca poner fin a las pérdidas de Iberia. Fuentes de la firma española calificaron el cambio como “normal y saludable. Detrás de estas modificaciones lo que se esconde en realidad es un proceso de maduración del proyecto de fusión de IAG efectuado en 2011”. El objetivo, según la aerolínea, “es dotar de mayor flexibilidad y dinamismo al grupo, a la vez que se suprimen las duplicidades fruto del acuerdo de fusión”.

A diferencia deBritish Airways, que ya llevó a cabo un proceso de reestructuración para que los costes y el tamaño de la operadora vayan acordes a los ingresos, Iberia todavía no ha solventado sus problemas. El Plan de Transformación puesto en marcha hace un año y que se ha saldado con despidos, cierre de rutas no rentables y rebajas salariales continúa aún su curso.

Luis Gallego tiene por delante la labor de devolver a Iberia a la rentabilidad. El objetivo es que una vez frenada la sangría de pérdidas, fijadas en un millón de euros al día, la empresa vuelva a ser sana, competitiva y fuerte. Todo ello se traduce en que pueda hacer frente a las amenazas de las low cost, además de extender su campo de actuación a otros territorios y proceder a la introducción de nuevos aviones que permitan incrementar y renovar su flota.

Para que finalmente se llegue a esto, desde Iberia consideran fundamental continuar con las negociaciones y superar la mediación que existe actualmente y que prorroga hasta el 31 de diciembre de 2014 todos los convenios. Al acuerdo alcanzado entre los sindicatos de tierra se suma el laudo que existe con los pilotos.

Un consejo más simplificado de 12 miembros

Los cambios producidos en el seno de IAG reducen el número de consejeros de la matriz y la operadora a 12 miembros. Antonio Vázquez y Martin Broughton salen de los consejos de Iberia y British Airways, respectivamente, y se incorporan al de IAG. Vázquez,artífice de la fusión, se encargará a partir de ahora de estrategias de futuro, dejando en manos de Gallego la finalización de la reestructuración y la presentación del plan de futuro. Para concentrar sus funciones y dedicarse plenamente a Iberia, Gallego abandona su puesto en el consejo de IAG. Lo mismo sucede con Keith Williams, al frente de la aerolínea británica.

La capacidad conciliadora y de negociación son dos de las características que impregnan la forma de actuar del que será a partir del 1 de enero de 2014 el nuevo presidente de Iberia. Gallego, que ha dedicado su vida al sector de la aviación, pasó a formar parte de la compañía española en 1997 cuando es contratado por Air Nostrum (aerolínea franquiciada de Iberia para vuelos regionales).

A partir de ahí desempeñó funciones de carácter técnico y pronto destacó en su gestión de compañías de bajo coste, jugando un papel decisivo como consejero delegado de Iberia Express.

Sin embargo, su gran salto llegó en marzo de 2013, cuando Rafael Sánchez Lozano, entonces consejero delegado de la compañía Iberia, presentó su dimisión debido al desgaste sufrido por la puesta en marcha del plan de reestructuración.

El objetivo de Luis Gallego pasa por implementar nuevas medidas que superen la mediación laboral actual y hagan de Iberia una compañía con una estructura de costes competitiva y dinámica.

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