Aviación
Una columna de ceniza del volcán Eyjafjallajökull se introduce en la atmósfera.
Una columna de ceniza del volcán Eyjafjallajökull se introduce en la atmósfera.

La industria aérea busca un chivato de ceniza volcánica

Easyjet y Airbus financian las pruebas del primer detector para el sector

Por primera vez desde que la aviación comercial se ha convertido en el pilar del transporte internacional, una erupción volcánica nos ha recordado a todos que nuestra tecnología y economía deben tomar en cuenta la voluntad de la naturaleza y nos ha mostrado cómo la Tierra es capaz de darnos sorpresas todavía hoy”.

Fue la conclusión del presidente de Islandia, Ólafur Ragnar Grímsson, a raíz de la violenta erupción del volcán Eyjafjallajökull en abril de 2010, que paralizó el tráfico aéreo europeo y devolvió a Europa atrás en el tiempo, con miles de viajeros buscando medios alternativos de transporte.

Las compañías aéreas calculan que perdieron 1.700 millones de dólares (1.234 millones de euros), con un coste para la economía europea de 450 millones de dólares (326 millones de euros).

El diagnóstico de la IATA fue contundente: falló el cielo único europeo, con decisiones descoordinadas entre los Estados miembros, y las cenizas resultaron ser menos dañinas de lo que entonces pensaron los Gobiernos, cerrando el espacio aéreo durante varios días por precaución.

Nicarnia Aviation tiene previsto comercializar el dispositivo

Francia fue uno de los pocos países que limitó la restricción de vuelos porque supo interpretar el movimiento de la nube de cenizas, pero “el impacto potencial de nubes de ceniza volcánica podría ser mayor a medida que el tráfico aéreo se intensifique”, concluyó la OCDE, el club de los 30 países más ricos del mundo, con sede en París.

Tres años después del caos aéreo, científicos del Instituto Noruego de Investigación Aérea están poniendo a punto el primer sistema que sería capaz de detectar ceniza volcánica desde la cabina de los pilotos, lo cual les daría margen suficiente para intentar desviar la ruta y tener una información más precisa sobre el peligro real de las cenizas, “que producen fenómenos de erosión por impacto y cuyos gases atacan químicamente a los álabes (turbinas)”, señala el piloto de Iberia y geólogo Carlos García Royo, que participó en la conferencia de Montreal organizada por la industria y científicos tras el incidente.

El invento es del investigador atmosférico Fred Prata, que lleva más de 20 años intentando hacer funcionar esta cámara infrarroja.

La aerolínea de bajo coste Easyjet y el fabricante europeo Airbus se interesaron por su proyecto tras la erupción del Eyjafjallajökull y decidieron invertir en la spin-off Nicarnia Aviation, encargada del desarrollo del dispositivo, con Prata al frente del equipo científico.

Las cifras

1,2 millones de euros perdieron las compañías áreas por la erupción del volcán Eyjafjallajökull en abril de 2010.

326 millones de euros costó el incidente a la economía europea, según cálculos del sector aéreo.

2013 es el año en el que podría alumbrarse el primer dispositivo que ayudaría a los pilotos a detectar ceniza volcánica.

Tras varias pruebas de vuelo a bajas temperaturas, esta semana estaba previsto el primer vuelo de un Airbus A400M cargado con una tonelada de ceniza volcánica artificial y otro avión a casi 4.000 metros de altitud. Un segundo avión comercial A340 equipado con el detector de ceniza debía volar cerca de la nube para analizarla.

De salir bien el experimento, planeado para ayer en el espacio aéreo militar francés sobre el golfo de Vizcaya, Nicarnia Aviation comercializaría la cámara infrarroja para todas las compañías como dispositivo de emergencia ante futuras erupciones.

“Esta innovadora tecnología es esencial para la industria de la aviación y para los viajeros, ya que prevé minimizar las futuras alteraciones en vuelo causadas por actividades volcánicas”, comentó el jefe de ingeniería de Easyjet a finales de 2011, tras el primer vuelo de prueba con éxito sobre el Etna, que ahora ha vuelto a entrar en erupción.

Cronología del caos islandés

Viajeros británicos esperan la salida de su vuelo tras la cancelación del tráfico aéreo británico en abril de 2010.
Viajeros británicos esperan la salida de su vuelo tras la cancelación del tráfico aéreo británico en abril de 2010.

20 de marzo. Primera erupción del Eyjafjallajökull.

14 de abril. Segunda erupción del volcán.

17 de abril. El pronóstico es que la nube siga extendiéndose por el norte de Europa.

15 de abril. Islandia y los países del norte de Europa deciden cerrar su espacio aéreo.

20 de abril. El tráfico se reinicia gradualmente, con restricciones en Dinamarca, Suecia e Irlanda. Hasta 95.000 vuelos quedan cancelados.

8-9 de mayo. La nube de ceniza alcanza el sur de Europa. Se cierra el espacio aéreo.

21 de mayo. El espacio aéreo se reabre por completo.

Volcanes anteriores también paralizaron la industria aérea:

1991. Pinatubo, Filipinas. Una de las erupciones más violentas del siglo XX. Estalló tras 500 años de inactividad. Las compañías aéreas de Estados Unidos dejaron aviones en tierra durante varios días.

1997. Popocatéptl. México. Uno de los volcanes más activos de México, con 18 erupciones desde el siglo XVI. El aeropuerto de la capital quedó cerrado durante varios días. La última erupción tuvo lugar en 2003.

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