La economía española creció un 0,1% en el tercer trimestre, según el Banco de España
 El gobernador del Banco de España, Luis María Linde.
El gobernador del Banco de España, Luis María Linde.

El sector exterior y un leve avance del consumo ponen fin a la recesión

El supervisor advierte de un "pequeño avance" del consumo de los hogares

El informe insiste en la moderación salarial como palanca imprescindible para la recuperación

Aunque son necesarios dos trimestres consecutivos con tasas negativas de crecimiento para que un país entre en recesión técnica, basta con uno solo en positivo para abandonarla. Y ahí acaba de entrar España, en el selecto conjunto de países que logra salir de una de las recesiones más largas y severas de los últimos años. Antes que ella lo habían hecho, entre otros, Irlanda, Francia, Portugal, Dinamarca, Finlandia o la República Checa.

Una semana antes de que el Instituto Nacional de Estadística (INE) dé a conocer el dato adelantado del PIB relativo al tercer trimestre de este año, el boletín mensual del Banco de España correspondiente a octubre hizo pública esta mañana su propia estimación, según la cual la economía española ha puesto el punto final a la recesión: “En el tercer trimestre se prolongó la mejora gradual que se viene observando desde principios de año, en un entorno caracterizado por un cierto alivio en las tensiones financieras y una mejora de la confianza”.

El organismo que dirige Luis María Linde argumentó que “las estimaciones realizadas a partir de la información coyuntural disponible apuntan a que, en el período de julio a septiembre, el PIB pasó a crecer un 0,1%, en tasa intertrimestral, tras nueve trimestres consecutivos de descensos”.

Nivel de renta

Eso sí, el informe advierte que en términos de la tasa de variación interanual, que mide con algún desfase la situación coyuntural, el producto habría caído todavía a un moderado ritmo del 1,2%.

Por el lado del gasto, la demanda interna habría registrado un retroceso similar al del trimestre anterior (del 0,3% en tasa intertrimestral), pero la demanda exterior neta habría elevado su aportación al producto, con una contribución de 0,4 puntos porcentuales, fruto de una “cierta moderación” de las exportaciones y un “leve retroceso” de las importaciones. Sin duda, una de las mejores noticias que incluye el análisis del Banco de España es la relativa al empleo, del que apunta que “moderó sustancialmente su ritmo de descenso en este periodo, estimándose una leve reducción intertrimestral del 0,1% (–3,1% en tasa interanual). Este porcentaje, de confirmarse, “representaría la tasa menos desfavorable desde el inicio de la crisis”, sentencia el regulador.

En cuanto a una de las grandes preocupaciones del supervisor, como son los salarios, el informe destaca como hecho positivo que la contención salarial ha proseguido, lo que, “unido al comportamiento de la productividad, para la que se prevé cierta desaceleración hasta el 2% anual, permitiría anotar descensos adicionales de los costes laborales por unidad de producto”.

En opinión del supervisor, la tendencia a la moderación salarial resulta de “vital importancia” para contribuir a que la “incipiente” recuperación de la actividad se traslade con “intensidad” a la creación de empleo. En cuanto al comportamiento del consumo, pilar fundamental sobre el que se asienta más del 60% del PIBespañol, el Banco de España reconoce que los datos apuntan a una leve mejoría, ya que el gasto de los hogares habría crecido un 0,1% en tasa intertrimestral de julio a septiembre.

A este “pequeño avance” podría haber contribuido un escenario de la ocupación “menos contractivo” que en el pasado. “Con todo, el bajo nivel de renta, las todavía desfavorables perspectivas del mercado laboral y el elevado endeudamiento de las familias no permiten prever una recuperación sensible del consumo a corto plazo”, defiende el informe.

En el ámbito inmobiliario, otrora motor de la economía, el boletín estima que continuó la reducción de la inversión residencial en un ritmo similar al de comienzos de año, en un contexto en el que “la demanda de viviendas mantuvo en conjunto una tónica de marcada debilidad, a pesar del notable repunte de las compras de inmuebles por parte de no residentes”.

Por el contrario, la inversión empresarial prolongó la mejora observada desde principios de año, sustentada en la incipiente recuperación del gasto en bienes de equipo, para el que se estima un leve crecimiento por tercer trimestre consecutivo. Recuerda el supervisor que “los avances en la confianza y el aumento de la cartera de pedidos que acompaña el buen todo de las exportaciones stán activando este componente del gasto interno”. El resto de la inversión privada, que básicamente se dirige a la ejecución de proyectos de construcción no residencial, continuó mostrando registros negativos.

Tal y como suele hacer cuando el Ejecutivo aprueba reformas de calado, el informe mensual incluye un análisis de la recién aprobada Ley de Emprendedores. En él destaca que el nuevo marco normativo introduce avances para favorecer la supervivencia de los negocios viables. Entre ellos, elogia los cambios en el régimen legal de insolvencia, sobre todo para autónomos y pequeños empresarios, para quienes “el concurso personal es particularmente severo”.

No obstante, tambien advierte que introduce una “cierta complejidad” en el entramado institucional y mantiene el “sesgo” de la legislación española favorable a las empresas de menor tamaño.

En conclusión, el Banco de España se suma con datos a quienes piensan que lo peor de la crisis ha pasado ya, pero sin estridencias. Considera que se están poniendo las bases para la recuperación, pero aún resta mucho, sobre todo en materia de empleo, para dar por finalizada la peor fase contractiva de la economía española de la democracia.

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