El informe, aplazado para no coincidir con la reforma eléctrica, arremete contra las renovables
Pedro Mielgo, presidente de Nereo GreenCapital; Alberto Nadal, secretario de Energía y Miguel Marín, director de Economía y Políticas Públicas de FAES, ayer en Madrid.
Pedro Mielgo, presidente de Nereo GreenCapital; Alberto Nadal, secretario de Energía y Miguel Marín, director de Economía y Políticas Públicas de FAES, ayer en Madrid.

FAES difiere del Gobierno en su nueva propuesta energética

Defiende a ultranza la energía nuclear y el libre mercado

Considera insostenibles a las renovables

La Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), ligada al Partido Popular, presentó ayer una nueva propuesta de estrategia energética nacional, que supone una actualización del informe de 2011, anterior a la llegada al poder del Gobierno de Mariano Rajoy. Coordinado por la consultora Nereo GreenCapital, el informe fue presentado por el presidente de la misma, Pedro Mielgo, por el secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal y el director de Economía y Políticas Públicass de FAES, Miguel Marín. Sorprendió que esta nueva propuesta se haya presentado tres meses después de aprobada la reforma eléctrica del Gobierno, ya que podría haber formado parte de un debate sobre los cambios.

 Fuentes del sector aseguran que el informe estaba ya terminado a principios de verano, pero que el Gobierno pidió a FAES que pospusiera su presentación para evitar problemas. De hecho, un buen número de las 40 propuestas que hace sobre el sector energético no se recogen en la reforma dirigida por el propio Nadal que, por ejemplo, no aborda la reforma de los mercados. En el acto de ayer, el secretario de Estado apenas hizo referencia al informe y se limitó a considerarlo parte de un debate necesario; a describir la nefasta situación del sistema, producto de la herencia socialista, y a alabar una reforma que solo este Gobierno se ha atrevido a abordar. Un plan de estabilidad financiera que servirá, en su opinión, para poner fin a la generación de déficit de tarifa.

Con una defensa del libre mercado y la energía nuclear, FAES crítica la insostenibilidad económica de las energías solares. Sesgado claramente hacia las grandes eléctricas y contra el régimen especial, el informe de FAES pide la liberalización de los mercados, por ejemplo, el del butano;que se fije una fecha límite para el fin de las ayudas al carbón;reformular las políticas de fomento a las renovables bajo la premisa de la sostenibilidad económica;una moratoria renovable en tanto persista la sobrecapacidad y renegociar los objetivos de reducción de emisiones y de generación con fuentes renovables.

Según FAES, las energías verdes deben ser fomentadas con estímulos fiscales pero no con primas;deben internalizar los costes de potencia de respaldo y no recibir incentivos por los sobrecostes derivados del exceso de potencia (que deben asumir las comunidades autónomas). Hay que revisar las medidas de apoyo a la cogeneración;revisar y simplificar la fiscalidad energética;“evaluar” el funcionamiento del pool, manteniendo mercados de ajustes y crear un mercado de pagos por capacidad.

En otro ámbito, el informe considera necesario eliminar de los peajes eléctricos todo tipo de subvenciones; eliminar el bono social y sustituirlo por un “tratamiento fiscal” a los hogares que lo necesiten y toda una panoplia de medidas de apoyo a la energía nuclear (selección de nuevos emplazamientos, adecuar la regulación para autorizar nuevas plantas, asegurar la estabilidad financiera de las eléctricas y garantizar un marco jurídico para construir nuevas instalaciones) y evitar las trabas para nuevos proyectos minihudráulicos. La reforma nada dice de las nucleares, aunque el Gobeirno quiere ampliar su vida a 60 años.

Partidaria de las prospecciones petrolífreas, FAES pide una mejora de la retribución de la distribución; el fomento del transporte de mercancías por ferrocarril y que se unifiquen y armonicen los procedimientos, competencias e impuestos energéticos. Asimismo, pide que se titulice el déficit de este año con el aval del Estado y que se establezcan automatismos para evitar la generación de otros nuevos (algo que recoge la reforma a partir del año que viene).

Nadal: "La retribución depende del éxito en los despachos"

El secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal, aseguró ayer que la retribución de las actividades reguladas (distribución, transporte o renovables) son “un caos” y dependen “del éxito obtenido [por las empresas] en sus visitas a los despachos oficiales”. Nadal hizo este comentario para defender el nuevo sistema de retribución de estos activos, que se retribuirán según estándares que tendrán en cuenta toda la vida de la planta. El nuevo sistema “puede gustar más o menos, pero son reglas objetivas”. Alberto Nadal aseguró que los inversores extranjeros “cada vez confían más en la reforma”.

Tras criticar que ha habido un debate ideológico, “tecnologías buenas y malas”, cuando “todas tienen cabida”, se lamentó de que los errores en política energética siempre lo paguen los consumidores españoles. Por ejemplo, “la curva de aprendizaje de la fotovoltaica”.

Por su parte, ayer el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, comparó el déficit de tarifa con un cáncer que hay dos maneras de tratar: “con sanguijuelas, que era lo que se hacía en la Edad Media, o con cirugía, que es ahora lo necesario”.

Galán dice haber apreciado que “España vuelve a ser un país atractivo” para los inversores y que las agencias de rating también han mejorado su percepción del país.

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