En menos de un año la entidad ha dado un giro a su estrategia

La silenciosa gran transformación de Banco Santander

La Caixa está muy interesada por comprar Novagalicia y así se lo ha transmitido a la Xunta

La semana pasada dos gigantes españoles, Santander y El Corte Inglés, sellaron un acuerdo estratégico y pionero en España. El grupo que preside Emilio Botín realizó su primera compra en España en 14 años. Adquirió el 51% de la financiera de los grandes almacenes que preside Isidoro Álvarez. Esta compra no solo beneficia al gigante de la distribución, que reduce su deuda en balance en 1.500 millones de euros para quedarse con 3.500 millones. También se apunta unos ingresos de 280 millones de euros por la operación.

Santander, a su vez, se convierte en la mayor financiera de Europa, y consigue sumar 9 millones de clientes a sus 1,7 millones actuales. Una operación redonda para ambos grupos y que ha suscitado la envidia de varios de sus colegas, e incluso de los fondos de inversión internacionales que ahora están buscando su hueco en el sector financiero en España y una firma de crédito al consumo es una extraordinaria palanca para estas firmas, principalmente anglosajonas.

La operación, como es habitual en Santander, sorprendió a todo el sector. “Es una compra redonda”, señalaba el miércoles pasado un alto cargo de un destacado banco. Además, marca un camino que seguro que otras entidades financieras seguirán.

Y es que Santander siempre ha sido pionero en el sector financiero. Y eso no extraña. Sí sorprende, sin embargo, la gran, pero silenciosa transformación que está realizando el grupo en los últimos meses. “Es como una cirugía fina, que se lleva a cabo poco a poco, es una transformación paulatina, pero con un resultado final radical sin que se hayan detectado las intervenciones. Y sin, a la vez, modificar la esencia del intervenido, su personalidad”, explica metafóricamente un alto directivo de la banca. El acuerdo con El Corte Inglés es parte de esta transformación. Pero no es la única. La concentración del negocio comercial de todo el grupo en una única división de banca comercial, es el inicio de este cambio, vinculado al nuevo consejero delegado, Javier Marín.

La fusión de oficinas en España supone otro gran giro para el banco, que siempre había defendido su capilaridad y elevado número de oficinas. 14.680 sucursales en todo el mundo, de las que 4.700 se sitúan en España. Ahora pretende reducir esta cantidad en alrededor de 1.200 locales, para operar con agencias mucho más grandes. Poco antes, en abril, el banco había experimentado dos cambios históricos, la salida de Alfredo Sáenz como consejero delegado del grupo, que fue sustituido por Javier Marín, y se produjo la fusión de la red Santander con la de Banesto y la de Banif. El que fuera la joya de la corona del grupo, Banesto, desaparecía sin dejar rastro.

Mientras, la influencia del grupo en Reino Unido va en aumento. Ana Patricia Botín, consejera delegada de Santander UK ha sido elegida por el Gobierno británico para incorporarse al nuevo Consejo de Servicios Financieros, Comercio e Inversión (FSTIB, por sus siglas en inglés). Esta institución fue creada este mismo año por el ministro de Economía, George Osborne. Su objetivo es promover la industria financiera del país y la imagen de Londres como centro financiero internacional.

A esta sucesión de acontecimientos se une otro. Santander tiene interés en pujar por Novagalicia Banco y por Catalunya Banc, pese a ello no está dispuesto a sacrificar rentabilidad a cambio solo de cuota, de la que ya se ha llevado parte en el último año y medio como consecuencia de la crisis de las ya desaparecidas cajas de ahorros.

Una entidad que sí parece que está muy interesada en presentar una oferta vinculante por Novagalicia (NCG) es La Caixa. El grupo que preside Isidro Fainé ya se ha reunido en dos ocasiones, como mínimo, con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo. La última vez fue el pasado miércoles.

El objetivo de estas visitas es transmitir al Gobierno gallego su máximo interés por NCG y presentar su proyecto a la Xunta. Y es que la entidad catalana tiene una gran deficiencia en Galicia. Es, de hecho, su gran asignatura pendiente.

Este interés no le impide a Caixabank, el brazo financiero de La Caixa, presentar también oferta por Catalunya Banc. Quedarse con esta ficha supondría poner un parapeto que evitaría la entrada de otros posibles rivales en su territorio de origen.

Cuando se inició el declive de las cajas de ahorros hace unos dos años, La Caixa había diseñado ya un proyecto para convertirse en una especie de holding del que colgarán unas cuantas cajas, sin ser un SIP. El proyecto se quedó en un cajón. Y mientras el proceso de subastas sigue su curso, hay otro que aún no se ha iniciado oficialmente, pero en el que las entidades financieras comienzan a tomar posiciones. Es en la sucesión de Miguel Martín como presidente de la AEB. Ya hay una lista de nombres con sus correspondientes apoyos. Lo mismo sucede con el futuro de CECA. Lo lógico es que se fusionase en breve con la AEB, pero, según apuntan varias fuentes, los bancos no están dispuestos aún a mezclarse con las antiguas cajas. Aunque todo es cuestión de tiempo.

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