Desembarca en Shanghái
David Linley, presidente de Christie’s Reino Unido y sobrino de la Reina Isabel II, ayer en CaixaForum (Madrid).
David Linley, presidente de Christie’s Reino Unido y sobrino de la Reina Isabel II, ayer en CaixaForum (Madrid).

Christie’s puja por el mercado chino

La casa de subastas equipara su desembarco en Shanghái con su llegada a Nueva York en los setenta

En 2012, sus operaciones superaron los 4.697 millones de euros

El peso creciente de los mercados asiáticos se siente también en el mundo del arte y las subastas. “La apertura de Christie’s en Shangai es tan importante como la de Nueva York en los años setenta”, afirmó ayer en Madrid el presidente en Reino Unido de la centenaria casa de subastas, David Linley, sobrino de la Reina Isabel II y fundador de la empresa Linley, especializada en diseño y fabricación de mobiliario. Invitado por la Fundación Arte y Mecenazgo, el hijo de la princesa Margarita, que disertó en CaixaForum sobre la cultura del coleccionismo en su país, se refirió así a la que será la primera subasta de Christie’s en China continental, el próximo 26 de septiembre.

La casa fundada en 1766 por James Christie es la primera empresa extranjera del sector que opera de manera independiente en el gigante asiático. Su histórica rival, Sotheby’s, desembarcó en China en septiembre de 2012, pero lo hizo mediante una joint venture con la estatal Pekín GeHua Art Company. Tanto Christie’s como Sotheby’s, que se disputan año a año el liderazgo del mercado, están invirtiendo crecientes energías en el país asiático, que ofrece grandes oportunidades pero es a la vez lugar de origen de sus principales competidores. En 2011, las chinas Beijing Poly International y China Guardian se instalaron en el tercer y cuarto puesto mundial en ventas, según un estudio del regulador del mercado de las subastas de Francia, el Conseil des Ventes.

El año pasado las operaciones de Christie’s (privadas y en subastas) superaron los 4.697 millones de euros y marcaron un récord en la recaudación anual de la empresa. Linley subrayó el carácter competitivo del sector y afirmó que la disputas por las mejores colecciones no se dirimen solo en el terreno económico. “La oferta incluye el modo en que serán exhibidas las piezas, el lugar, o si habrá luz artificial o natural”, precisó.

Reacio a relacionar los altos valores que alcanzan ciertas piezas con la especulación, Linley afirmó que en todo mercado simpre hay un precio correcto. “En las subastas a veces aparecen algunas de las piezas más bellas de la historia y hay mucha competencia”, dijo en referencia a una puja en Nueva York en la que, el pasado mayo, tres cuadros superaron los 30 millones de euros. Linley afirmó que hay una “sed por los objetos bellos” y que es difícil decir si habrá un techo en los precios. “A mí mismo me cuesta creer las cifras que se alcanzan, pero este es un mercado muy fluido, y confío en que los resultados sigan aumentando”, añadió.

El sobrino de la monarca británica señaló dos campos que son prioritarios en la estrategia de expansión de la compañía: el de las ventas on line, un servicio que la casa ofrece desde el año pasado; y el de las privadas, destinadas a los clientes que desean elegir las piezas con más tiempo y de una manera más discreta. En esta última categoría las operaciones globales de la casa superaron los 530 millones de euros en la primera mitad de 2013, lo que representa un incremento del 13% con respecto al mismo periodo del año pasado.

Esas dos modalidades de venta estarán también disponibles la próxima semana en Shangai. El desembarco en China tendrá como escenario el hotel Jing An Shangri-La, pero el evento será transmitido en vivo a través de la página web de la casa, www.christies.com. El día previo a la gran inauguración, sin embargo, el foco estará puesto en Londres, donde Christie’s subastará una colección de fotografías de la modelo británica Kate Moss.

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