El Foco

Biotecnología, ahora o nunca

En la última década, hemos asistido a hitos científicos tan importantes como la reprogramación celular, el conocimiento profundo de la estructura del genoma y los mecanismos que regulan su expresión, el desarrollo de la nanobiotecnología, las tecnologías ómicas (proteómica, genómica) o los inicios de la biología sintética y de sistemas.

Estos avances están traspasando los muros del laboratorio, para crear riqueza y bienestar social. Las empresas biotecnológicas españolas (más de 600 según los últimos datos recién publicados por Asebio) están desarrollando innovaciones tecnológicas que van a cambiar nuestras vidas en muchos ámbitos y no es atrevido afirmar que la biotecnología es una herramienta imprescindible para abordar cada uno de los retos que Europa ha situado como prioridades en su programa europeo Horizonte 2020: salud, cambio demográfico y bienestar, seguridad alimentaria, agricultura sostenible, energía segura y limpia y eficiencia de recursos y materias primas, entre otros.

Esta riqueza innovadora surge en muchas ocasiones de universidades y centros de investigación que con una visión emprendedora convierten este conocimiento en patrimonio económico para el país a través de spin-offs. En el Foro de Empresas Innovadoras (FEI) trabajamos para promover esa cultura emprendedora en las universidades propiciando la transferencia de tecnología, algo también fundamental en nuestra forma de hacer en Asebio.

"Estas empresas son consideradas socios necesarios para asegurar la competitividad de sectores tradicionales”

Medicina personalizada basada en biomarcadores, terapias avanzadas –donde somos líderes europeos–, nuevos alimentos, nuevos procesos y tecnologías para asegurar la calidad y seguridad alimentaria; biocombustibles; bioplásticos y otros materiales renovables que sustituyen a los derivados del petróleo; cultivos más eficientes, etc. Todos ellos son proyectos que se están desarrollando en las empresas biotecnológicas españolas.

Empresas que, cada vez más, están siendo consideradas como socios necesarios para asegurar la competitividad de sectores tradicionales que solo tienen un camino para su supervivencia: el de la innovación. De hecho, el conjunto de la economía que se declara ya dependiente o usuaria de biotecnología supera el 7,15% del PIB (cuando era menos del 3% al inicio de la crisis, en 2008).

Así lo corroboran las recientes adquisiciones y alianzas establecidas entre biotechs españolas y compañías farmacéuticas, alimentarias o energéticas de nuestro país. Pasos en la dirección correcta, aunque tímidos, que nos acercan al objetivo de convertirnos en una verdadera bioeconomía.

En este contexto, con un flujo de capital privado todavía insuficiente, necesitamos más que nunca el apoyo de la Administración pública… porque nunca hemos estado tan próximos al éxito, pero tampoco hemos visto nunca tan de cerca la posibilidad del colapso de muchos proyectos. Proyectos técnica y económicamente competitivos, pero que necesitan acceso a financiación, un entorno regulatorio estable y sensible a la innovación y los incentivos adecuados.

Un sector que durante 2013 quiere mostrar todo su apoyo al Año Español de las Enfermedades Raras, un área en la que las empresas biotecnológicas españolas son especialmente activas. Y si hemos celebrado con entusiasmo la declaración de 2013 como Año Español de las Enfermedades Raras, estamos igualmente entusiasmados con la posibilidad de que 2014 sea designado como el Año de la Biotecnología, iniciativa ya aprobada por el Congreso a falta de que el Consejo de Ministros la ratifique. Obviamente, la declaración debería venir acompañada de algo más que gestos, de manera que los recursos acompañen a los discursos, que es la mejor muestra de que la biotecnología es verdaderamente una prioridad para nuestro país.

Una primera oportunidad para demostrar este apoyo la veremos en la nueva convocatoria del programa Innvierte de capital riesgo público-privado, que ultima el Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI). En Asebio llevamos más de dos años trabajando para aportar ideas que mejoren dicho programa y lo adapten a las características del sector. Es cierto que se ha tenido en cuenta alguna de nuestras propuestas pero todavía existen puntos de disenso entre sector y Administración que esperamos que se resuelvan antes de la inminente publicación de las nuevas reglas.

También necesitamos un mayor apoyo en los procesos de internacionalización. Nuestro número de alianzas internacionales se ha duplicado en los últimos cuatro años y las cifras del año pasado de BioSpain 2012 fueron todo un éxito, sobre todo en presencia extranjera. Un argumento más para reivindicar un apoyo diferencial al sector, que no implica solamente ayudas sectoriales sino también medidas transversales que, más allá de su efecto en el sector biotech, beneficiarían también a otras empresas de alta tecnología españolas.

En este sentido, estamos esperanzados respecto a algunas medidas contenidas en el recién aprobado proyecto de Ley de Emprendedores que, aunque seguramente mejorables, responden a demandas históricas de Asebio, como el anticipo de los créditos fiscales generados por inversiones en I+D o los incentivos a business angels.

Son medidas importantes y, sobre todo, urgentes, a la vista de los datos que refleja este año el Informe Asebio 2012. El sector se enfrenta por primera vez en su historia a la caída de la inversión en I+D (del 5,3%). Si bien es cierto que durante el periodo más duro de la crisis – y todavía ahora– hemos seguido creciendo en número de empresas y en empleo, la inercia acumulada no está siendo suficiente para asegurar la consolidación del sector y este dato de inversión es una muestra de las dificultades financieras a las que nos estamos enfrentando.

El sector, que ha sido capaz de trabajar integradamente en una patronal, Asebio, que es ya una de las más grandes del mundo, está buscando permanentemente nuevas vías para aumentar su competitividad, como la búsqueda de clientes y partners en nuevos sectores y nuevos mercados geográficos.

En este sentido, Biolatam (9 y 10 diciembre de 2013, en Bogotá) se perfila como un potente instrumento de internacionalización. Esta feria, organizada por Asebio, reunirá al sector bio latinoamericano y a multitud de empresas usuarias (farma, alimentaria, veterinaria, energética…) interesadas en la innovación biotecnológica en una región del mundo en la que abunda el capital y las oportunidades.

Será una ocasión más para demostrar la fortaleza de un sector que se postula como uno de los atributos más sólidos de nuestra marca país.

Ejemplos como Abengoa, el primer productor mundial de bioetanol, el del primer productor de hemoderivados Grifols, el de Zeltia, referente mundial en el desarrollo de medicamentos de origen marino, o TiGenix, como primera empresa europea de terapia celular, son casos de éxito que demuestran el compromiso de la biotecnología con la ciencia, la economía y la competitividad. De hecho, hace dos semanas, el Consejo Empresarial para la Competitividad, en su informe España, un país de oportunidades, incluía la biotecnología como uno de los siete sectores clave para reactivar nuestra economía.

Resulta destacable el hecho de que algunas de las personalidades firmantes de este informe pertenezcan al también líder sector financiero español. Esperamos que las personas responsables de que fluya el crédito en estas entidades comiencen a alinearse con las ideas expuestas por sus presidentes y den un paso decidido e irreversible hacia la financiación de la innovación biotecnológica en España… esa sí sería una gran noticia.

Regina Revilla Pedreira es Presidenta de Asebio y miembro del Foro de Empresas Innovadoras

 

 

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